martes, 1 de septiembre de 2009

BOLIVIA: LA OPOSICIÓN NO TIENE CANDIDATO CONTRA EVO.

LA NACION (ARGENTINA)
La oposición boliviana, sin un rival para Evo Morales

Cesar González-Calero
Enviado especial


SANTA CRUZ DE LA SIERRA.- Hace un año, la llamada Media Luna boliviana ardía en fuego político.

En los departamentos rebeldes de Santa Cruz, Tarija, Pando y Beni, los graves enfrentamientos entre cambas y collas, es decir, entre los autonomistas de piel blanca y los partidarios indígenas del presidente Evo Morales, dejaron un saldo de varios muertos y un país al borde de la guerra civil. Hoy, cuando faltan tres meses para las elecciones presidenciales, la violencia ha dejado paso a la calma y a la efervescencia política.

En una esquina de la plaza 24 de Septiembre, en Santa Cruz, una gran bandera blanca y verde decora la fachada de un club social de los "cívicos", como se conoce a los autonomistas. "Siempre libres, seamos cruceños", se lee en una gran pancarta.

Ajenos al vaivén electoral que se vive en los despachos, los limpiabotas de la plaza principal de la capital económica de Bolivia bostezan a media tarde a falta de clientes. "Ni con el Evo ni con los otros: nadie nos saca de la pobreza", dice Víctor, uno de los miles de collas que viven en el bastión de los cambas.

En ese clima electoral, los grupos opositores y los gobernadores de la Media Luna (con el cruceño Rubén Costas a la cabeza) se afanan en una carrera contra reloj por buscar un candidato único que pueda hacerle frente a Morales, al que todas las encuestas sitúan como seguro vencedor en los comicios del 6 de diciembre sin la necesidad de una segunda vuelta.

Morales llegó al Palacio del Quemado de La Paz en enero de 2006, tras obtener el 54% de los votos. Y la nueva Constitución, que plantea una refundación del país desde la perspectiva de los pueblos originarios, contó este año con el respaldo de más del 61% de los bolivianos. Esa nueva Constitución le permitió al presidente aimara adelantar las elecciones y poder presentarse a una futura reelección. Ahora, cinco sondeos electorales divulgados recientemente le otorgan un margen de entre el 41 y el 52% de intención de voto, muy superior al 11% que logran sus rivales mejor situados.

"El bloque autonomista, en el que está integrado también el departamento de Santa Cruz, decidió no presentar candidato y apoyar la construcción de un frente con un proyecto alternativo; se ha buscado ese bloque único, pero ha sido muy difícil", comenta a LA NACION Carlos Dabdoub, secretario de Autonomías del gobierno de Santa Cruz.

Aspirantes
Entre la docena de aspirantes a candidatos presidenciales, las posturas ideológicas son divergentes. En la carrera electoral hay sólo cinco o seis dirigentes políticos con posibilidades de encabezar una lista.

Los dos candidatos mejor situados en las encuestas son el empresario Samuel Doria Medina y el aimara Víctor Hugo Cárdenas, vicepresidente durante el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada. Le siguen el ex presidente Jorge Quiroga y el ex prefecto de Cochabamba Manfred Reyes, y, a más distancia, Germán Antelo, ex presidente del Frente Cívico de Santa Cruz.

Otra de las precandidatas con posibilidades de entrar en alguna fórmula, la analista política Jimena Costa, se retiró ayer de la carrera electoral ante la imposibilidad de llegar a un consenso "y para no aumentar la fragmentación del voto".

Tras una reunión celebrada el fin de semana pasado entre los prefectos de la Media Luna y algunos de los precandidatos, el bloque unido que buscaba la oposición no acabó de concretarse en torno a la figura de Cárdenas. Tanto Reyes como Antelo decidieron continuar con sus candidaturas por separado.

El frente único que busca armar la oposición tendría como objetivo principal forzar la segunda vuelta en las elecciones. Para ello, el gobernante Movimiento al Socialismo (MAS) debería obtener menos del 40% de los votos.

Pero los analistas de Santa Cruz y La Paz consultados por LA NACION no creen que la oposición pueda llegar más allá de impedir que Morales obtenga la mayoría en la Asamblea Plurinacional. "Lo que está en juego en las elecciones de diciembre no es la presidencia [Evo será reelegido sin problemas], sino el control de la Asamblea, donde la oposición pueda forzar a negociar los proyectos que presente el oficialismo", explica el escritor cruceño Gabriel Chávez.

Para el analista político Carlos Cordero, la influencia de los prefectos de la Media Luna será crucial a la hora de elegir a un candidato: "Los gobernadores están más concentrados en una reelección en sus prefecturas, pero todo el mundo está expectante para saber a quién van a dar su apoyo en las elecciones presidenciales".

Sin embargo, el peso del gobernador Rubén Costas ya no es tan determinante como hace un año. Su figura se debilitó después de los graves incidentes del año pasado. "Yo diría que no va a haber un candidato impuesto por los prefectos [gobernadores], pero tampoco un candidato que no cuente con el visto bueno de ellos", precisa Chávez.

Cordero considera un lastre para la oposición el hecho de que se estén postulando políticos conocidos, a los que la gente asocia con un pasado de corrupción, la denominada democracia pactada. Además, las ambiciones personales de sus contrincantes juegan también a favor de Morales. "Todos quieren ser el número uno de la lista", señala Cordero.

El plazo para presentar las listas electorales finaliza el próximo domingo. Si la oposición no logra para entonces presentar una lista única o, como sugiere Jimena Costa, dos bloques bien definidos, las elecciones serán un paseo victorioso para Morales. Con la mira puesta en alcanzar la mayoría en la Asamblea Plurinacional, el presidente tendría vía libre para consumar ese objetivo que persigue con tanto ahínco: la refundación de Bolivia.