lunes, 14 de septiembre de 2009

CÓMO NO SER GRINGO (MANUAL PARA ESCUÁLIDOS)

Por: Waldo Munizaga
waldomunizaga@hotmail.com


Para sorpresa de nadie por ahí andan algunos sujetos que rabiosamente están convencidos que Pluto es el mejor amigo del Hombre, y que Dios es lo más parecido a Súperman que ha podido idear la religión. Incluso sin temor a perder apuestan que Charles Darwin en la sociedad norteamericana encontró los registros para escribir su célebre libro “La Evolución de las Especies”, por eso de la sobrevivencia de los más aptos.

Sin ni siquiera haber nacido por aquellas latitudes del “gran sueño americano” se niegan a nacer y permanecen gestantes hasta en tanto no logren la etiqueta Made in USA”. Seguros están que lo en “la tierra de las oportunidades” es donde únicamente los negros pueden llegar a pensar como blancos y, sobre todo, convertirse en Presidentes Blancos. Incluso allá, entre las Barbie’s, las conejitas y el cannabi se puede dejar de ser negro.

Solo ellos, como los piojos, se pueden dar el lujo de alimentarse de la cabeza de todos en el mundo y sin embargo, al ser escudriñados, mágicamente no se les puede encontrar inteligencia por ningún lado. Basta con una que otra peliculita para que conozcan mucho más de la Historia que los propios que la han vivido. Se encuentran tranquilos pues el mundo “¡Afortunadamente!” tiene salvación, solo basta aguardar oír a lo lejos la idílica trompetita para que una vez que nos hayan podido librar de los musulmanes, como lo hicieron con sus “piel rojas”, nos vendrán a salvar de tanto Tercer Mundismo.

Cómo no creer en la solidez de sus dólares y en el buen gusto de Uribe si más del 90% de los billetes mantienen hoy en día rastras de cocaína en su papel. Es verdad que “nosotros: la gente bonita” no se puede permitir libertades e infantilismos como creer que el mundo alcanza para todos. Está escrito que algunos “pobrecitos” por no ser los elegidos están sentenciados por nuestros justo y misericordioso Dios a sucumbir bajo sus propias imperfecciones. Solo basta proporcionarles un poco de vicio y ya está.

Nosotros somos así y qué le vamos hacer. Afortunadamente nos envidian por nuestra hidalguía, estampa y sabiduría. El mundo fue hecho para nosotros y debemos cuidarlo de todos aquellos que no sean como nosotros. Bien lo dijo Marilyn Monroe “América por los americanos”.