sábado, 12 de septiembre de 2009

EEUU: POBREZA RECORD EN EL PAÍS DE OBAMA

LA REPÚBLICA (PERÚ)
Pobreza alcanza récord en EEUU


Crisis. Creció al 13.2%, su nivel más alto desde 1997. Cerca de 40 millones de personas están por debajo de la línea de pobreza. Hispanos son los más afectados.

Según reportó ayer la oficina de Censo de EEUU, la tasa de pobreza de dicho país ascendió a 13.2% en el 2008 en plena recesión, nivel más alto desde 1997 equivalente cerca a 40 millones de personas por debajo de la línea de pobreza.

Los ingresos promedio de los estadounidenses cayeron en 3.6% al pasar de US$ 52 mil en el 2007 a US$ 50 mil el año pasado, luego de las alzas que habían experimentado las familias del país entre el 2005 y 2007.

La línea de la pobreza está delimitada por ingresos de hasta 22 mil dólares al año para una familia de cuatro personas.
El número de estadounidenses sin seguro médico subió a 46.3 millones en comparación con los 45.7 millones de 2007, lo que representa el 15.4% de la población.

Golpe a hispanos y negros
Las cifras, incluidas en el informe “Ingreso, pobreza y cobertura de seguro médico en EEUU: 2008”, muestran que la agudización de la pobreza golpeó con mayor fuerza a las minorías étnicas y raciales del país, como la hispana y la afroestadounidense.

Y es que en el 2008, la tasa de pobreza aumentó para personas blancas no hispanas en 8.6%, para asiáticos 11.8% y para hispanos en 23.2%. Mientras que para las personas de raza negra se mantuvo sin cambios en 24.7%.

En materia de ingresos, la caída promedio para el grupo de hispanos fue de 5.6 % o US$ 37 mil, comparado con la caída de 4.4% para los asiáticos y de solo 2.6% para los blancos no-hispanos, según la oficina censal.

Datos
1] Origen. La disminución de ingresos para las familias de personas nacidas en EEUU fue de 3.5%; para los nacidos en el extranjero fue de 5.3% y para los hogares mantenidos por una persona que es ciudadana naturalizada fue de 4.8%.

2] Reforma. El presidente de EEUU, Barack Obama, señaló ayer que el informe del Censo demuestra la urgencia “impostergable” de reformar el sistema sanitario en Estados Unidos.