miércoles, 2 de septiembre de 2009

FALSOBAMA YA PERDIÓ LA GUERRA EN AFGANISTÁN, MIENTRAS CRECE EL PODER TALIBÁN

ADN.ES
Obama y el fracaso afgano

EEUU se ve abocado a enviar más tropas a un conflicto impopular
El líder de EE UU, Barack Obama, deberá tomar en breve una decisión que repudia y teme, y que marcará su presidencia: enviar más tropas a Afganistán, la guerra interminable que cada vez cuesta más dinero, más vidas y que no interesa a los estadounidenses.

Y que se ha convertido en uno de los asuntos más complicados para un presidente que se ha acostumbrado en estos primeros ocho meses en la Casa Blanca a tomar decisiones muy arriesgadas en asuntos económicos, sociales, financieros y políticos.

Pero este conflicto heredado y que ya dura ocho años se ha convertido en su guerra porque nada más llegar tuvo que mandar a 21.000 soldados que se han quedado cortos como reconocen los generales sobre el terreno y ya teme el Pentágono.

Stanley McChrystal, el general en jefe del teatro en Afganistán, reconoce que la estrategia actual no funciona, que hay que empezar de nuevo, que muy poco de lo hecho durante los últimos años ha funcionado y servido, y que sus hombres deben tomar mayores riesgos para proteger a la población civil de los talibanes.

Y eso aumenta el peligro de que el número de soldados muertos se incremente y crezca la oposición en EE UU a una guerra cada vez más impopular. Así como la oposición al Gobierno afgano -que probablemente dirigirá de nuevo Hamid Karzai-, incómodo para Washington.

Tanto republicanos como demócratas quieren terminar la guerra cuanto antes y se oponen a una escalada militar y a apoyar a Karzai. El líder afgano es visto en EE UU como un señor de la guerra más interesado en proteger a sus aliados y familiares, algunos de ellos con conexiones con el narcotráfico de droga, que de construir su país.

El congresista demócrata Jim McGovern, de Massachusetts, regresó recientemente de Afganistán muy pesimista. "Tengo la sensación en mi estómago de que nos estamos hundiendo cada vez más en este agujero sin salida", advirtió a su llegada.

Más allá de Kabul
Con un total de 68.000 efectivos, Afganistán se ha convertido ya en la guerra de Obama y en un reto para la Casa Blanca y para el Pentágono que ha debido obligatoriamente cambiar de estrategia porque, según el general McChrystal, es necesario terminar cuanto antes el avance talibán y el miedo, la represión y la dictadura religiosa que ejercen contra la población afgana.

El primer objetivo es enfrentarse directamente al enemigo más allá de Kabul, la capital, donde la insurgencia controla grandes extensiones de terreno y regiones completas. La prioridad de la nueva estrategia estadounidense es proteger a los civiles y entrenar a la policía y al ejército afgano, que carecen de preparación suficiente y de medios para cumplir su labor.