miércoles, 23 de septiembre de 2009

HONDURAS: DICE ZELAYA QUE DICTADOR MICHELETTI QUIERE ASESINARLO. GOLPISTAS BOMBARDEAN CON ONDAS ELECTRÓNICAS A LOS BRASILEÑOS PARA DAÑAR SU SALUD

LOS TIEMPOS (BOLIVIA)
Zelaya asegura que Gobierno de facto tiene plan para asesinarlo

La convulsión aumentó en Tegucigalpa con una serie de saqueos y actos desesperados registrados, algunos en plena vigencia del toque de queda impuesto por el retorno del presidente derrocado Manuel Zelaya, quien desde su refugio en la embajada de Brasil denunció intentos para asesinarlo.

El gobierno de facto suspendió temporalmente el toque de queda que decretó desde que el lunes en la tarde se supo que Zelaya se encontraba en la capital hondureña, a pesar del cual hubo ciudadanos que se congregaron para enfrentarse con las fuerzas de seguridad.

El Pedregal, el barrio objeto de los últimos tumultos, lucía como una zona de guerra, con barricadas que impedían el tránsito y donde los periodistas solo pudieron ingresar en grupo.

"Esto va a seguir, nadie lo puede parar, la gente tiene hambre y tenemos que buscar la comida donde sea", dijo a la AP Alberto Arce Cabrera, un pintor de 43 años, quien justificó su participación en los saqueos porque "tengo que buscar comida para mis tres hijos".

"Aquí apoyamos a Zelaya y los golpistas no van a poder pararnos, tenemos pecho para parar sus balas", agregó el hombre, acompañado de un grupo de jóvenes. "Aquí no entra la policía y cuando lo hacen solo se van de paso".

Zelaya denunció que el gobierno de facto está "bombardeando (la embajada brasileña) con químicos y con señales electrónicas de alta frecuencia que nos están afectando la salud a todos". Dijo que dentro del recinto hay unas 100 personas.

En la víspera "decían que iban a asaltarnos en la embajada y que iban a declarar un suicidio de mi parte. Yo denuncio ante la comunidad internacional que José Manuel Zelaya Rosales no se está suicidando", añadió el mandatario derrocado en una entrevista telefónica con la televisora por cable argentina Todo Noticias.

En El Pedregal, al sur de la ciudad, cientos de personas arrasaron entre la noche del martes y la madrugada del miércoles dos supermercados, una venta de electrodomésticos, un banco y una distribuidora de teléfonos celulares entre la noche del martes y madrugada del miércoles

Cerrato dijo que durante la noche y madrugada surgieron el menos 50 focos de violencia que debieron ser aplacados y un total de 113 personas habían sido detenidas por su vinculación con esos hechos.

"Tuvimos de hacer esfuerzos para enviar los agentes a tantos lugares diferentes de la ciudad", indicó.

El Hospital Escuela de Tegucigalpa, el más grande de la capital, informó que en la noche del martes ingresaron tres personas heridas de bala: dos mujeres y un adolescente. Las tres están fuera de peligro, informó el médico Mario Sánchez.

El líder de la Resistencia contra el Golpe de Estado, Juan Barahona, declaró a la AP que los incidentes y actos vandálicos y "todo lo que ocurre en nuestro país lo ha causado la represión desatada por (el presidente de facto Roberto) Micheletti en contra de la democracia".

El gobierno de facto suspendió el miércoles por seis horas el toque de queda para que "en ese lapso... los negocios abran para que el pueblo adquiera alimentos y atienda sus necesidades básicas", dijo el ministro de Información del gobierno de facto, René Zepeda. Pero después de las cuatro de la tarde, se suspenderán de nuevo las garantías.

Miles aprovecharon el relajamiento de las medidas para salir y se observaron largas filas en gasolineras y otros comercios. "Esto está bastante caótico, estamos desesperados por esta situación", dijo a la AP Edie Eguigure, un comerciante de 47 años que formaba una larga fila para comprar queso para su familia.

"Estamos como presos, esto es insoportable, ya es hora que (el presidente de facto Roberto) Micheletti y Zelaya se sienten a negociar y pongan fin a este problema que solo afecta a los más pobres", agregó.

La suspensión del toque de queda también era aprovechada por cientos de simpatizantes de Zelaya que empezaron a congregarse en la Universidad Pedagogica para salir a manifestar en apoyo a su líder. Barahona dijo que la marcha será para "demostrar la fuerza y pujanza" que tiene entre los hondureños el movimiento que repudia el golpe de estado.

Luego de reunirse el martes con Micheletti, el presidente del Consejo de la Empresa Privada, Amílcar Bulnes, anunció que las 62 organizaciones de su entidad "están a disposición del gobierno (de facto) y lo apoyamos totalmente".

El presidente brasileño Lula da Silva al referirse a la situación hondureña en la asamblea de las Naciones Unidas en Nueva York dijo que "a menos que haya voluntad política, veremos más golpes como el que depuso al presidente constitucional de Honduras José Manuel Zelaya... la comunidad internacional demanda que el señor Zelaya retorne inmediatamente a la presidencia de su país".