martes, 22 de septiembre de 2009

HONDURAS: DICTADURA DE MICHELETTI AGREDE A EMBAJADA BRASILEÑA, PONIENDO AL RÉGIMEN AL BORDE DE UNA GUERRA.

BBC
"Sin luz ni agua en la embajada de Brasil"

El presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, permanece en la embajada de Brasil en Tegucigalpa, donde según uno de sus ministros se encuentra "en condiciones precarias, sin luz ni agua".

Enrique Flores Lanza, ministro de la Presidencia de Zelaya, habló con BBC Mundo desde Honduras (aunque por motivos de seguridad no facilitó su ubicación exacta en el país).

Según explicó, espera que el gobierno interino de Roberto Micheletti acabe aceptando la vuelta de Zelaya, ya que "el régimen no va a poder mantener un estado de sitio permanente en el país".

Usted es una de los ministros más cercanos a Manuel Zelaya y se ha comunicado con él en varias ocasiones ¿en qué condiciones se encuentra dentro de la embajada?

Hay detenidos, les montan en camiones y les dejan en un estadio de fútbol, prácticamente convirtiéndolo en un campo de concentración para presos políticos

La situación es precaria. Violando la inmunidad diplomática, el régimen golpista ha cortado el agua y la luz. En un operativo que duró alrededor de tres horas, desde las cuatro de la mañana, lanzaron bombas con gases tóxicos al interior de la embajada y rompieron todas las puertas. La situación no es fácil, pero tenemos la fuerza de la razón de nuestro lado.

¿Cuál es la situación fuera?

El ejército, por orden del dictador (Roberto) Micheletti, reprimió de madrugada a las miles de personas que estaban alrededor de la embajada del Brasil y hay reportes confirmados por el Hospital público Escuela de Tegucigalpa de dos muertes y 350 personas con lesiones de importancia.

Según dijo, algunos manifestantes fueron llevados en camiones a un estadio de fútbol.
Hay detenidos, les montan en camiones y les dejan en un estadio de fútbol, prácticamente convirtiéndolo en un campo de concentración para presos políticos.

Nosotros seguimos en resistencia pacífica y esperamos que, dentro del marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la comunidad internacional tome acciones mucho más contundentes para que Honduras pueda volver a gozar de libertad y se restituya en su puesto al presidente Zelaya.

¿Ve posible que Zelaya salga pronto de la embajada?

Él no tomará ninguna acción provocativa ni que pueda traer como consecuencia una situación aún más lamentable que lo que está ocurriendo.

¿Considera que ustedes tienen alguna responsabilidad en la convulsión social que vive el país en estos días?

Asumimos plenamente nuestra responsabilidad, que es haber promovido durante 90 días la tolerancia, la resistencia pacífica, la vía diplomática... Esa es nuestra responsabilidad. La muerte, la cárcel, la persecución, es lo que ha puesto el régimen militar golpista, que le ha dicho al mundo que le importa poco lo que diga la ONU o la OEA.

En ningún momento hubo violencia ni actos de provocación, precisamente para no darles excusas (al gobierno golpista) para reprimir más a la población

¿Estarían dispuestos a participar en el proceso electoral que ha convocado el gobierno interino de Micheletti?

El régimen viola sistemáticamente los Derechos Humanos, con más de 1.000 detenidos por motivos políticos y al menos 20 muertos.

Hay restricciones a la libertad de prensa, no hay posibilidades de un juego libre democrático ni la participación popular. En esas condiciones, como han dicho también otros gobiernos, no puede haber un proceso electoral ni se pueden reconocer sus resultados. Es una sinrazón pretender tener en Honduras unas elecciones tipo Afganistán.

La vicecanciller del gobierno interino, Martha Lorena Alvarado, dijo que algunas de los manifestantes podrían estar armadas y entrenadas para hacer frente al ejército ¿tiene alguna información al respecto?

Desde el inicio el presidente Zelaya ha sido claro: esto es una gesta cívica, patriótica y pacífica. Tenemos la razón y el apoyo del pueblo hondureño y la comunidad internacional. En ningún momento hubo violencia ni actos de provocación, precisamente para no darles excusas (al gobierno golpista) para reprimir más a la población.