domingo, 6 de septiembre de 2009

HONDURAS: LA DICTADURA, TOLERADA POR OBAMA, ANUNCIÓ QUE CASTIGARÁ A EEUU LIBERANDO EL NARCOTRÁFICO HACIA NORTEAMÉRICA. TAMBIÉN "CASTIGARÁ" A BRASIL

LA JORNADA (MÉXICO)

Anuncian golpistas que en represalia a EU dejarán de combatir a los narcos
La suspensión de la ayuda estadunidense afecta más a Washington, asegura el ministro Adolfo Sevilla

Las autoridades del gobierno de facto hondureño afirmaron hoy que se desistirán de combatir a traficantes de drogas que pasan por su territorio hacia Estados Unidos como represalia a las presiones que Washington ha impuesto al régimen ilegal de Roberto Micheletti, y también anunciaron que se suspendió ya la exención de visas para los ciudadanos de Brasil en reciprocidad a la decisión de Brasilia de exigir este requisito a visitantes hondureños, en una medida de rechazo a los golpistas.

El presidente constitucional de Honduras, Manuel Zelaya, se reunió este sábado con el mandatario guatemalteco Álvaro Colom, con quien coincidió en que serán ilegales las elecciones de noviembre próximo en Honduras.

Tanto Estados Unidos como casi la totalidad de las naciones de América Latina han coincidido en que no reconocerán estos comicios, impulsados por el régimen golpista pero que, legalmente, se estarán celebrando en un contexto jurídicamente irregular y sin el respaldo del estado de derecho.

El ministro de Defensa del gobierno de facto, Adolfo Sevilla, advirtió que la suspensión de la ayuda para la lucha al narcotráfico afecta más a Estados Unidos: “Si no tenemos el apoyo del país más consumidor del mundo, les llegará más droga a ellos. No tenemos fondos, entonces, definitivamente, será más difícil para ellos”.

El golpe más fuerte para Micheletti llegó el pasado jueves, cuando Estados Unidos anunció el cierre de los programas de asistencia, de los cuales Honduras es altamente dependiente.

“El Departamento de Estado anuncia la supresión de una amplia gama de ayudas a Honduras”, una decisión derivada “del golpe de Estado que tuvo lugar el 28 de junio”, indicó un un comunicado del portavoz Ian Kelly.

La secretaria de Estado Hillary Clinton, quien se reunió con Zelaya esta semana, actuó “conforme a la legislación de Estados Unidos que reconoce la necesidad de fuertes medidas, a la luz de la resistencia del régimen de facto de adoptar el Acuerdo de San José” y de negarse a “restaurar las reglas democráticas y constitucionales en Honduras”, según el comunicado.

La cancillería del gobierno ilegítimo de Micheletti, que asumió tras el golpe de Estado el 28 de junio al secuestrar y expulsar del país a Zelaya, pidió que Clinton se reuniera también con el gobernante golpista, sin obtener respuesta del Departamento de Estado.

Sevilla aseguró que como gobierno, el régimen de Micheletti seguirá combatiendo el narcotráfico porque ese es su “deber ciudadano”, pero nada hará para impedir que estupefacientes lleguen a Estados Unidos, lo cual es congruente con el hecho de que esta nación le suspendió la ayuda para el combate al tráfico de drogas.

El viernes, Micheletti declaró que “vamos a morir si es necesario para defender nuestra patria”.

En cuanto a las medidas adoptadas contra Brasil, la cancillería golpista anunció en un comunicado que “en aplicación del principio de la estricta reciprocidad, se ha decidido suspender los acuerdos sobre exención de visas en pasaportes corrientes, diplomáticos, oficiales o de servicio” con Brasil.
El gobierno brasileño suspendió temporalmente el jueves dos acuerdos sobre exención de visas firmados con Honduras, como respuesta a la expulsión de Zelaya.

Según el documento, la decisión brasileña fue adoptada luego de considerar “la actual situación interna de Honduras, como consecuencia del golpe de Estado ocurrido el 28 de junio”, que afecta acuerdos sobre visas para pasaportes comunes y diplomáticos.

Como consecuencia de esta decisión, a partir del sábado “todo portador de pasaporte hondureño precisará de un visado para ingresar a Brasil”, informó la cancillería, aunque la medida no afecta a los ciudadanos hondureños que ya residen legalmente en el país.

Ya antes las autoridades golpistas habían tomado la decisión de expulsar al personal diplomático de Venezuela y Argentina acreditado en Tegucigalpas, también como una medida recíproca.

Otros países tomaron medidas contra los diplomáticos hondureños que defendían el régimen de Micheletti, pero éste no respondió de igual manera, como ocurrió con Chile, que el 21 de julio declaró que no reconocía a ningún representante del gobierno de facto.

El mismo 21 de agosto España comunicó a la Organización de Estados Americanos (OEA) la expulsión del embajador hondureño en Madrid, José Eduardo Martell Mejía, luego que éste fue destituido por Zelaya. El 4 de julio, la OEA había suspendido a Honduras del sistema interamericano, al condenar el golpe de Estado y pedir la restitución de Zelaya.

Con todo y el aislamiento internacional, el régimen de facto ha rechazado la principal propuesta del plan propuesto por el mediador en la crisis institucional, el presidente costarricense Óscar Arias, de restituir a Zelaya.

El mandatario constitucional hondureño, quien está de visita en Guatemala, señaló que ha tenido paciencia para buscar un arreglo basado en el Acuerdo de San José, y se dijo decidido a regresar a su país “por las buenas o las buenas”.

“Mi gobierno no acepta el golpe militar; el presidente debe regresar antes de las elecciones (en Honduras), pues de lo contrario el proceso electoral estaría deslegitimado”, aseveró Colom.

Por su parte, la ministra de Finanzas del régimen golpista, Gabriela Núñez, estimó que con la decisión de Washington, Honduras dejará de recibir unos 200 millones de dólares, parte de ellos correspondientes a los 215 millones de la Cuenta del Milenio.

Mientras, el Frente Nacional contra el Golpe de Estado de Honduras comenzó hoy una reunión, a la que considera su primera asamblea nacional y que durará varios días, y analizará sus próximas acciones en la capital , cuando la resistencia al golpe cumplió 70 días.