domingo, 27 de septiembre de 2009

HONDURAS: MICHELETTI PELEADO CON EL UNIVERSO

PATAGONICO.NET (ARGENTINA)
AUMENTA TENSION ENTRE MICHELETTI Y COMUNIDAD INTERNACIONAL

Un cruce de declaraciones con Brasil, la deportación de tres diplomáticas hondureñas por parte de Estados Unidos y el impedimento para que una misión de la OEA ingresara a Tegucigalpa reflejaron hoy el aumento de la tensión entre el régimen de facto de Honduras y la comunidad internacional.

El gobierno de Brasil manifestó que "desconoce" el ultimátum del gobierno "ilegítimo" de Honduras, que ayer emplazó a Brasilia para que definiera el estatus con que alojó en su embajada en Tegucigalpa al depuesto presidente constitucional Manuel Zelaya, según una fuente de la cancillería brasileña citada por la agencia noticiosa ANSA.

En un comunicado divulgado anoche, las autoridades de facto hondureñas fijaron un plazo de 10 días para que se defina el estatus de Zelaya y exigieron a Brasil que "tome medidas inmediatas" para que Zelaya deje de utilizar la sede diplomática para instar a la "desobediencia civil".

El texto agregó que una vez cumplidos esos 10 días, el régimen de facto podrá adoptar medidas sobre la situación de Zelaya, aunque no dio más precisiones al respecto.

Zelaya, que hoy completó siete días refugiado en la sede de la embajada brasileña en Honduras, anunció anoche que mañana, al cumplirse tres meses del golpe de estado, lanzará la "ofensiva final" para recuperar el gobierno.

"Hago un llamado patriótico a movilizarse en todo Honduras y que todos los que puedan vengan a Tegucigalpa para que luchen en una ofensiva final", expresó el mandatario desplazado en un comunicado citado por la agencia noticiosa alemana DPA.

Mientras tanto, el gobierno de Estados Unidos deportó hoy a Honduras a tres personas que prestaban servicios en la embajada hondureña en Washington, entre quienes se encuentra Bianca Micheletti, hija del presidente de facto, Roberto Micheletti.

Bianca Micheletti llegó este mediodía al aeropuerto Toncontín, de Tegucigalpa, junto a Carmen Martínez y Gloria Alvarenga, expulsadas por representar en Estados Unidos al régimen de facto.

La llegada de las deportadas a Tegucigalpa coincidió con el arribo de una delegación de la Organización de Estados Americanos (OEA) que fue retenida en el aeropuerto por las autoridades de facto, que le impidieron su ingreso en el país y dispusieron su retorno a Estados Unidos.

La misión, conformada por ocho miembros, era una avanzada de la OEA para la llegada a Honduras de un grupo de cancilleres y del secretario general del organismo, el ex canciller chileno José Miguel Insulza.

Insulza y los cancilleres tenían el propósito de impulsar el diálogo entre el régimen de facto y las autoridades constitucionales depuestas.

En declaraciones publicadas hoy en Chile, Insulza sostuvo que "lo primero que tendrían que hacer Zelaya y Micheletti es un llamado a la calma, a la tranquilidad y a la cordura de todos sus partidarios".

En una entrevista publicada por el diario santiaguino El Mercurio, Insulza dijo que más allá de que la presencia de Zelaya en la embajada brasileña genere tensiones, también representa "la oportunidad de entrar en un diálogo significativo para resolver el conflicto". (Télam)