jueves, 3 de septiembre de 2009

LOS MAPUCHES EN PIE DE GUERRA

ELMUNDO.ES
Los mapuche, en pie de guerra

Enfrentamientos entre las Fuerzas de Seguridad y mapuches. Azkintuwe.

Los enfrentamientos entre los Carabineros, las fuerzas del orden chilenas, y la comunidad mapuche se han recrudecido desde hace unas semanas, tras la muerte de otro indígena. Rondaba el mediodía del día 12 de agosto cuando un grupo de jóvenes mapuche reivindicaba sus terrenos ancestrales, boleadoras y palos en mano, en un lugar conocido como el fundo de San Sebastián, en la comuna de Cullipulli, al sur de Santiago de Chile, la capital.

Un retén de las Fuerzas Especiales de Carabineros se acercó hasta el lugar y comenzó a disparar a los manifestantes con el objetivo de restablecer el orden. Como resultado de los disparos efectuados por el suboficial Patricio Jara Muñoz, y en supuesta defensa propia, murió Jaime Facundo Mendoza Colio, un joven de 24 años natural de la zona. El acto ha provocado la reacción de numerosos grupos mapuche que se han manifestado por todo el sur de Chile y que han sido duramente reprimidos con gases lacrimógenos y disparos de goma.

El Subsecretario del Interior, Patricio Rosende considera que "el gobierno mantiene una política invariable de condena de hechos de violencia ya que esa no es la forma en la que se solucionarán las demandas de las comunidades mapuches, porque solo causan dolor y sufrimiento". Por su parte, la presidenta del país Michelle Bachelet opina que "nada justifica la violencia en la Araucanía", donde han muerto tres personas en los últimos seis años por enfrentamientos con la policía.

"No pueden decir que un contingente de Fuerzas Especiales con balas de guerra actúa en legítima defensa frente a un grupo de manifestantes armados con palos y piedras. Desde 1882 no ha habido un solo soldado o policía chileno que haya sido asesinado por un mapuche; siempre las víctimas son de los nuestros. Se trata de una política concertada entre los poderosos, con que el Estado pretende acallar y aterrorizar a los que reclaman sus derechos", declara Pedro Cayuqueo, director de la Agencia Mapuche de noticias Azkintuwe.

El segundo pueblo indígena más numeroso de América
Los mapuche representan casi un millón y medio de habitantes. Son el segundo pueblo indígena más poblado del continente americano, tras los aymara. En el censo de población de Chile elaborado en 2002 se contaron 604.349 mapuche, es decir, casi el 4% de la población chilena. Con su cultura, sus ritos, su cosmovisión y su idioma propio, el mapudungún, este colectivo sigue apostando por la recuperación de sus tierras ancestrales.

"Los mapuche perdimos nuestra independencia hace sólo 128 años, en la generación de mi bisabuelo, en una campaña militar conjunta entre Chile y Argentina. Los chilenos llamaron a la ocupación Pacificación de La Araucania. En Argentina se le denominó Campaña del Desierto. Cristóbal Colón y sus amigos no tuvieron nada que ver", reconoce Pedro Cayuqueo.

La madre tierra, causa de conflictos
Tanto en Chile como en Argentina, los conflictos entre el pueblo mapuche y estos dos estados latinoamericanos tienen relación con la propiedad de la tierra y con la explotación de sus recursos naturales. El modelo de desarrollo económico, basado en el libre mercado y en la inversión de las grandes multinacionales, ha desequilibrado la balanza.

"El problema de los mapuche es como la pescadilla que se muerde la cola" declara Luis Prieto, ex vicepresidente del Banco Industrial de Venezuela, y amante del país andino. "Hace más de 50 años el gobierno de Arturo Alessandri Rodríguez desarrolló un novedoso plan para incentivar la maltrecha economía chilena. Se llamó Vea crecer sus ahorros. Miles de chilenos de clase media compraron pequeñas parcelas donde había pinitos plantados, desarrollando así una agresiva industria maderera. Chile pasó, de importador, a ser uno de los mayores exportadores de madera del mundo", añade el anciano.

"Y bingo, esas tierras que cultivó Alessandri pertenecían en su mayoría a la comunidad mapuche. Ahora, más de medio siglo después, el derecho de Usu Capion establece que esos territorios pertenecen a sus nuevos propietarios. Y el Gobierno chileno lo sabe", concluye Luis.

El avance mínimo en materia de reconocimiento de los derechos indígenas por parte del Estado chileno agrava la situación. "Chile aún se define en su Constitución Política como un país sin pueblos indígenas, una nación única e indivisible, algo que contrasta notablemente con los avances en esta materia que se han dado en otros estados de la región, tales como Bolivia, Perú o Colombia", manifiesta Pedro Cayuqueo.