domingo, 11 de octubre de 2009

CONGRESO PERUANO LLENO DE ESCÁNDALOS DE LEGISLADORES REÑIDOS CON LA ÉTICA

EL DEBER (SANTA CRUZ, BOLIVIA)
El Congreso peruano va de un escándalo a otro

Caso. Ahora una diputada fue acusada de robar luz

El enésimo escándalo del Congreso peruano fue denominado ‘robaluz’. El caso de una legisladora que fue desaforada por contar en su expediente con una condena previa por haber robado energía eléctrica del alumbrado público ha contribuido a profundizar el descrédito y las críticas al Congreso peruano, una de las instituciones peor valoradas en los sondeos de opinión.

La diputada Rocío González, de la bancada opositora Unión por el Perú (UPP), a quien la prensa bautizó como la ‘congresista robaluz’, fue desaforada por el Consejo Directivo del Congreso, por haber sido condenada en julio de 2006 por hurto agravado de energía eléctrica en agravio del Estado.

En aquella fecha, González era gerente de Proalim, empresa que tendió ilegalmente cables para sustraer la electricidad de la Sociedad Eléctrica de Arequipa (estatal), delito por el que fue condenada a cuatro años de prisión suspendida (sin ingresar a la cárcel).

Este caso se convirtió en el enésimo escándalo en el que se implica a legisladores de diversas bancadas desde que el actual Congreso entró en funciones, en julio de 2006.

El 1 de octubre, el diario La República reveló que más de 80 de los 120 congresistas que tiene Perú fueron denunciados ante la Comisión de Ética del Legislativo.

En las últimas semanas, los periodistas dieron amplia cobertura al caso de la legisladora Rosario Sasieta, a quien una ex empleada acusó de obligarla a lavarle los pies. Aunque Sasieta salió bien librada de las acusaciones, ya que se decidió que no existía mérito para una sanción, su imagen fue seriamente perjudicada porque es reconocida como una gran defensora de las mujeres.