martes, 27 de octubre de 2009

HONDURAS: LULA NO REACCIONA ANTE ALEVOSA TORTURA A GENTE DE SU EMBAJADA EN TEGUCIGALPA POR PARTE DE DICTADURA DE MICHELETTI

EL NUEVO HERALD (MIAMI, EEUU)
El sueño, un lujo para ocupantes de misión brasileña en Honduras
Por ESTEBAN FELIX
The Associated Press

La embajada brasileña donde estoy junto con el presidente depuesto hondureño Manuel Zelaya desde que éste volvió a escondidas al país es iluminada por reflectores. Los soldados que rodean el complejo hacen bulla toda la noche. A veces hacen sonar música tan fuerte que tiemblan las paredes.

Por todas las ventanas podemos ver algún policía o soldado observándonos con binoculares.

Cuando no estoy fotografiando a Zelaya, trato de leer. Sé más de Brasil de lo que jamás hubiera soñado. La embajada tiene una buena colección de libros sobre el país.

El gobierno instalado tras el golpe dice que arrestará a Zelaya si abandona la misión diplomática.

Zelaya, por su parte, afirma que no se irá a ningún lado hasta que vuelva a ocupar la presidencia, y el gobierno brasileño, que también busca su restitución al poder, no piensa hacerle presión para que se vaya. Los miembros de la prensa que nos metimos por la fuerza con él, estamos clavados. Si salimos, no podríamos regresar.

Pero el paso del tiempo se hace sentir y con cada semana que transcurre se va más gente que llegó a la embajada con Zelaya levantando el puño. Incluso un hijo de Zelaya regresó a su casa, tras abrazar a su madre y desearles suerte a ambos.

Las conversaciones en busca de una solución se estancaron de nuevo cuando el presidente de facto Roberto Micheletti descartó la restitución de Zelaya, el aspecto más conflictivo de las conversaciones en busca de un acuerdo para compartir el poder.

Esta semana vendrá a Honduras un alto funcionario estadounidense para tratar de darle impulso a las negociaciones.

Zelaya dice que si no pasa nada esta semana, no habrá solución negociada. Pero no indicó qué sucedería entonces.

Mientras tanto, los que estamos adentro de la embajada tratamos de sobrellevar la situación de la mejor forma posible.

Nuestro principal reto es dormir bien. La gente de Zelaya puso una cortina para tratar de combatir la luz de los reflectores, pero no sirve de mucho.

Los soldados ladran como perros, hacen maullidos de gato y cacarean como gallos. Me despiertan de un sobresalto casi todas las noches.

La semana pasada hicieron sonar una música atronadora desde la 01.30 hasta las 07.00 de la mañana. Uno de los temas fue "Rata de dos patas", la canción dedicada a un ex novio que hizo famosa la cantante mexicana Paquita La del Barrio. Comienza, "Rata inmunda, animal rastrero, escoria de la vida, adefesio mal hecho...".

Esa fue una noche dura.

La falta de sueño sin duda te nubla la mente. Lo mismo que la inactividad.

Los partidarios de Zelaya se turnan haciendo guardias. Hacen turnos de tres horas y alertan a los demás si hay movimientos entre los soldados que indiquen que pueden tratar de tomar la embajada, pese a que el gobierno de facto ha dicho que no lo hará.

Los soldados y la policía instalaron plataformas para quedar a la altura de las ventanas. Los miramos y ellos nos miran. En este momento un policía me mira con binoculares. Hola.

El gobierno interino instaló hace poco un enorme aparato cubierto de plástico junto a un muro del complejo. No sabemos qué es y la gente de adentro, privada de sueño, hace mil especulaciones.