viernes, 2 de octubre de 2009

HONDURAS: MICHELETTI ACEPTA RENUNCIAR SI ZELAYA ACEPTA QUE LO CASTREN. EL PLAN DEL GOLPISTA FACUSSÉ

MILENIO
Micheletti, dispuesto a dejar la presidencia

El mandatario de facto aceptó la propuesta de empresarios, a condición de que el derrocado Zelaya se someta a la justicia y delegue el poder en un consejo de ministros; la Iglesia católica plantea diálogo.

El presidente de facto de Honduras, Roberto Micheletti, está dispuesto a dejar el poder si el depuesto mandatario Manuel Zelaya se somete a la justicia y delega la presidencia en un consejo de ministros, aseguró este jueves el influyente líder empresarial Adolfo Facussé. Facussé, presidente de la Asociación Nacional de Industriales (ANDI), hizo el martes una propuesta para poner fin a la crisis hondureña y, luego de reunirse ayer con Micheletti, dijo que ésta fue aceptada por él.

“Ya que Micheletti acepta lo que nosotros propusimos, que el señor Zelaya diga que acepta, si él acepta ya terminó el problema” de la crisis política, expresó Facussé, uno de los empresarios hondureños a los que Estados Unidos quitó la visa por apoyar el golpe de Estado del 28 de junio. El industrial indicó que su propuesta consiste en que Zelaya sea restituido “pero para enfrentar los juicios y se le da casa por cárcel y sus poderes se delegan a un consejo de ministros.

“Micheletti, pues, deja el poder y nosotros decíamos: vuelve al Congreso como presidente (pero él dice) no, porque eso es ilegal, yo me voy para mi casa. Por lo menos vamos a pedir que se le nombre diputado vitalicio por ese desprendimiento y heroismo”, añadió Facussé.

Facussé presentó la propuesta el martes, pero es improbable que la acepte Zelaya, pues en la práctica no implica que vuelva al poder sino a enfrentar cargos que fueron invocados para justificar el golpe de Estado.

Zelaya, reconocido por la comunidad internacional como presidente legítimo de Honduras, permanece refugiado en la embajada brasileña en Tegucigalpa, tras volver en forma subrepticia al país el 21 de septiembre. Facussé dijo que “la propuesta salió de un grupo de empresarios de la ANDI y a los empresarios no les gusta porque viene Zelaya”, pero “el señor Micheletti me felicitó por la propuesta”.

En Ginebra (Suiza), el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas aprobó ayer por consenso una resolución en la que el Grupo de América Latina y el Caribe (Grulac) pidió a la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, un “informe exhaustivo” sobre la violación a éstos en Honduras a raíz del golpe de Estado perpetrado el pasado 28 de junio. ‘En particular’ tras el regreso del depuesto mandatario a Honduras hace 10 días.

El organismo condenó los abusos cometidos en Honduras a partir del golpe de estado del 28 de junio. El Consejo de Derechos Humanos, integrado por 47 naciones, aprobó unánimemente una propuesta de países latinoamericanos que reclama poner fin inmediatamente a las violaciones de derechos humanos. La resolución también reclama el regreso al gobierno del presidente derrocado Manuel Zelaya. Los golpistassuspendieron algunas libertades cívicas el domingo y autorizaron a la policía y el ejército a disolver reuniones públicas no autorizadas, detener a personas sin orden judicial y aplicar limitaciones a la prensa. Estas medidas respondieron al llamado de Zelaya, atrincherado en la embajada brasileña, a realizar manifestaciones contra el golpe. La resolución, cuenta con el apoyo del presidente constitucional de Honduras Manuel Zelaya. El texto fue presentado por el Grulac como región y promovido por Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Cuba, México, Nicaragua y Paraguay, miembros del Consejo de Derechos Humanos. La resolución contó con el apoyo de países como Australia, Canadá, Dinamarca, España, Francia, Suecia, Reino Unido y Suiza.

Por su parte la Iglesia católica, que había visto desde la distancia la crisis política lanzó una propuesta de diálogo en un intento por acercar las posiciones entre Zelaya y Micheletti. La iniciativa plantea conformar una mesa de diálogo a la que denominó “Acuerdo de Tegucigalpa”, en un esfuerzo por encontrar una salida a la crisis. El obispo Juan José Pineda dijo que la iniciativa consiste en que Micheletti y Zelaya nombren cada uno a dos o tres representantes y con la participación de dos mediadores, uno de Honduras y otro que a su juicio puede ser el canciller y vicepresidente panameño Juan Carlos Varela, busquen una salida a la crisis. Precisó que el punto de partida sería el acuerdo de San José, pero “creemos que tenemos que buscar una solución hondureña, nosotros los hondureños somos capaces”. Honduras recibirá hoy una misión de avanzada de la Organización de los Estados Americanos (OEA) con la finalidad de preparar la posterior visita de una comitiva de cancilleres y el secretario general de la organización, José Insulza.

Mientras, los coordinadores nacionales del Grupo de Río iniciaron ayer en Ciudad de México una reunión de dos días, durante la cual se tratará la crisis hondureña y el diálogo con la Unión Europea (UE) sobre migración.

ONG piden en México boicot a empresas

Un boicot contra grandes empresas de Honduras fue convocado por una organización ciudadana de defensa al consumidor de México y otras ONG de América Latina, que acusan a empresarios hondureños, entre ellos a Roberto Micheletti y al ex presidente Ricardo Maduro, de planificar el golpe. “Hacemos un llamado a todas nuestras organizaciones y a la población en general para impulsar la campaña ‘no a los productos de las empresas golpistas hondureñas’”, dijo El Poder del Consumidor, ONG mexicana aliada a organizaciones latinoamericanas agrupadas en Consumer Internacional. Micheletti tiene tres empresas en el sector del transporte aéreo, mientras que Maduro mantiene inversiones en supermercados y centros comerciales, según la lista difundida por la organización. “Denunciamos públicamente que el golpe fue planificado por diez poderosas familias que controlan 90% de la riqueza en Honduras. Uno de los protagonistas principales es el magnate

Miguel Facussé”, quien posee el monopolio de la industria aceitera, dos periódicos y múltiples negocios de comida. La organización dio una lista con los nombres de una decena de familias “que se opusieron a que el gobierno democrático (de Zelaya) realizara mejoras a las condiciones de los trabajadores”, indicó. Se trata de empresarios que controlan la industria de la radio y televisión, así como internet, telefonía, bancos e instituciones financieras, comida, bebidas y transportes, entre otros, según la ONG, que exigió el cese del hostigamiento contra dos integrantes del Comité para la Defensa del Consumidor Hondureño, detenidos y acusados de sedición y puestos en libertad condicional. Este comité se opuso a los aumentos desmedidos de precios tras el incremento del salario mínimo decretado por Zelaya y las “empresas responsables de esos aumentos son las mismas que apoyaron el golpe militar”, dijo Alejandro Calvillo, director de la ONG.