sábado, 3 de octubre de 2009

HONDURAS: ZELAYA VA POR LA CONSTITUYENTE

LA TRIBUNA (HONDURAS)
Se mantiene viva la idea de una constituyente: Zelaya
El depuesto presidente Manuel Zelaya, aseguró que mantiene viva su idea de convocar a una asamblea nacional constituyente para reformar la ley fundamental en Honduras, pero en el 2010.

Manuel Zelaya salió ayer al patio de la embajada brasileña, para dar declaraciones a la prensa internacional.

Esa iniciativa provocó una serie de confrontaciones políticas, previas a su sucesión, pues esa propuesta no la establece la constitución hondureña de 1982.

Zelaya llamó por teléfono a Associated Press y aseguró que “el Acuerdo de San José (que impulsa el presidente costarricense Oscar Arias para solucionar la crisis hondureña) no nos obliga a renunciar a la constituyente, pero en el próximo gobierno”.

“Yo acepto el plan Arias porque en mi gobierno jamás planteé convocar a una constituyente y, por tanto, la firma de ese acuerdo no consiste en olvidarse de mi idea, sino que es un reconocimiento a ella”, señaló.

Carlos Eduardo Reina, líder del Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe de Estado, que acompaña a Zelaya dentro de la embajada de Brasil, donde se refugian desde el 21 de septiembre al llegar de sorpresa a esta capital, declaró a la AP que “Zelaya pensó en una constituyente, pero al concluir su mandato (el 27 de enero próximo)… y esa esperanza la mantiene”.

Horas antes, el derrocado mandatario acusó al gobierno de facto de mantenerlo en “un campo de concentración” dentro de la sede diplomática, lo que impide una salida negociada al problema de Honduras.

“Me tienen prácticamente en un campo de concentración porque no me permiten recibir a mi pueblo, cortan las llamadas telefónicas… y todo esto simula al sistema fascista del pasado”, añadió.

Advirtió que mientras él siga en esas condiciones no se puede concretar un diálogo con el presidente de facto Roberto Micheletti ni se podrán realizar las elecciones generales previstas para el 29 de noviembre en el país.

“Así no se puede dialogar”, dijo Zelaya tras instar a la comunidad internacional a “tomar medidas más fuertes contra los golpistas para que me restituyan en el poder”.

Aseguró que “Micheletti está profundizando la crisis al aplicar una exagerada represión en contra del pueblo… y no hay condiciones para las elecciones, las que serían fraudulentas si yo no estoy en el poder”.

Dijo que retornó a Honduras “porque soy inocente” de los cuatro cargos que la fiscalía le imputa: atentar contra la forma de gobierno democrático, traición a la patria, usurpar funciones públicas y abuso de autoridad.