jueves, 15 de octubre de 2009

LA COLONIA NORTEAMERICANA DE PUERTO RICO SE REBELA

LA RAZA (PUERTO RICO)
Marcha y huelga general paralizan Puerto Rico


Miles de ciudadanos marcharon el jueves desde diversos puntos del área metropolitana hasta converger en una gran concentración en Hato Rey como parte de un paro nacional en contra del despido de más de 20,000 empleados públicos y la política pública de la administración de Luis Fortuño.

“Para los ricos, el contrato, para el pueblo, el maltrato”, coreaba la masa humana en repudio a las políticas neoliberales de Fortuño, quien decretó la mayoría de los despidos poco después de firmar una ley que promueve alianzas público privadas.

Los manifestantes, que partieron de puntos como el recinto riopedrense de la Universidad de Puerto Rico, el Departamento del Trabajo y la Milla de Oro, lograron paralizar temporalmente varias vías de la capital, incluyendo la Avenida Roosevelt, frente al cerrado centro comercial Plaza Las Américas.

Cientos de camiones atravesaban lentamente y sonando sus bocinas el área de La Milla de Oro, mientras algunos empleados de compañías allí establecidas se asomaban por puertas y ventanas para mostrar su respaldo a los manifestantes.
Yadira de León, una oficinista de 32 años, dijo sentirse impresionada por la movilización. “Nunca antes había visto algo así... Lo respaldo porque la situación es difícil (para las personas despedidas), pero yo tengo que trabajar”, manifestó a la AP junto a su hija de 11 años, en cuya escuela pública no hubo clase debido al paro.

Marta Cancel, una conserje despedida del Departamento de Educación en Barceloneta, lamentó que fuera cesanteada aun cuando es madre de tres menores de edad y tiene un grado asociado en programación de computadoras.
“Yo esperaba que me dejaran (trabajando)”, expresó decepcionada la mujer de 38 años, de los cuales lleva más de 13 trabajando para Educación.

En una declaración escrita, el gobierno dijo entender que “hay muchas historias personales difíciles que este tipo de despidos crea. Sin embargo, sin estos despidos el gobierno enfrenta futuros déficits que afectarán a miles más de trabajadores, dentro y fuera del gobierno”.

La Junta de Reestructuración y Estabilización Fiscal, nombrada por Fortuño, anunció en septiembre el despido de 16,970 empleados gubernamentales para reducir el déficit fiscal de 3.200 millones de dólares. Otros 7,816 empleados fueron destituidos en mayo, pero poco más de 3,000 maestros transitorios y conserjes tuvieron que ser reclutados nuevamente al inicio del curso escolar en agosto.

El director ejecutivo de la Compañía de Turismo, Jaime López Díaz, aseguró que el paro nacional no ha afectado las operaciones turísticas en la Isla.
“Es un día normal de trabajo y de servicio en la industria turística”, expresó tras hacer un recorrido por el área metropolitana y dialogar con taxistas, visitantes, empleados de lineas aéreas y proveedores de servicios turísticos.
“En el aeropuerto, todo se reporta en completa normalidad... No se han reportado atrasos en vuelos entrando o saliendo”, añadió.

Entre los manifestantes congregados frente al centro comercial, se paseaba un burro llamado “Honorable” que exhibía un cartel que decía: “En la democracia, el poder mal utilizado es terrorismo contra el pueblo”.

Edwin Font, un agricultor de 52 años que trabaja en la empresa privada, indicó que el burro “representa la terquedad del liderato político”, al que le pidió que revierta las cesantías.

Pero el mandatario reafirmó el jueves que no hay marcha atrás en la decisión e hizo un llamado a la calma.

“Aquí lo importante es que si todos respetamos el derecho del prójimo, vamos a poder tener una convivencia mucho más pacífica y mucho más fructífera”, manifestó en entrevista radial (WKAQ).

Los economistas han advertido que los despidos prolongarán la recesión económica en la isla y que el paro de un día tendrá un impacto económico de al menos 32 millones de dólares.

Fortuño ha advertido que se podrían radicar cargos de terrorismo contra los que entorpezcan el flujo de suministros en los muelles y puertos del país durante el paro nacional, pero la fiscalía estadounidense en la isla dijo que, para llegar a esa conclusión, habría que analizar cada caso.

La tasa de desempleo ascendió a 15.8% en septiembre y el gobierno estima que subirá a 17.1% cuando la mayoría de los 16,970 empleados públicos queden sin trabajo el 6 de noviembre.

Miles de ciudadanos marcharon el jueves desde diversos puntos del área metropolitana hasta converger en una gran concentración en Hato Rey como parte de un paro nacional en contra del despido de más de 20,000 empleados públicos y la política pública de la administración de Luis Fortuño.

“Para los ricos, el contrato, para el pueblo, el maltrato”, coreaba la masa humana en repudio a las políticas neoliberales de Fortuño, quien decretó la mayoría de los despidos poco después de firmar una ley que promueve alianzas público privadas.

Los manifestantes, que partieron de puntos como el recinto riopedrense de la Universidad de Puerto Rico, el Departamento del Trabajo y la Milla de Oro, lograron paralizar temporalmente varias vías de la capital, incluyendo la Avenida Roosevelt, frente al cerrado centro comercial Plaza Las Américas.

Cientos de camiones atravesaban lentamente y sonando sus bocinas el área de La Milla de Oro, mientras algunos empleados de compañías allí establecidas se asomaban por puertas y ventanas para mostrar su respaldo a los manifestantes.

Yadira de León, una oficinista de 32 años, dijo sentirse impresionada por la movilización. “Nunca antes había visto algo así... Lo respaldo porque la situación es difícil (para las personas despedidas), pero yo tengo que trabajar”, manifestó a la AP junto a su hija de 11 años, en cuya escuela pública no hubo clase debido al paro.

Marta Cancel, una conserje despedida del Departamento de Educación en Barceloneta, lamentó que fuera cesanteada aun cuando es madre de tres menores de edad y tiene un grado asociado en programación de computadoras.
“Yo esperaba que me dejaran (trabajando)”, expresó decepcionada la mujer de 38 años, de los cuales lleva más de 13 trabajando para Educación.

En una declaración escrita, el gobierno dijo entender que “hay muchas historias personales difíciles que este tipo de despidos crea. Sin embargo, sin estos despidos el gobierno enfrenta futuros déficits que afectarán a miles más de trabajadores, dentro y fuera del gobierno”.

La Junta de Reestructuración y Estabilización Fiscal, nombrada por Fortuño, anunció en septiembre el despido de 16,970 empleados gubernamentales para reducir el déficit fiscal de 3.200 millones de dólares. Otros 7,816 empleados fueron destituidos en mayo, pero poco más de 3,000 maestros transitorios y conserjes tuvieron que ser reclutados nuevamente al inicio del curso escolar en agosto.

El director ejecutivo de la Compañía de Turismo, Jaime López Díaz, aseguró que el paro nacional no ha afectado las operaciones turísticas en la Isla.

“Es un día normal de trabajo y de servicio en la industria turística”, expresó tras hacer un recorrido por el área metropolitana y dialogar con taxistas, visitantes, empleados de lineas aéreas y proveedores de servicios turísticos.

“En el aeropuerto, todo se reporta en completa normalidad... No se han reportado atrasos en vuelos entrando o saliendo”, añadió.

Entre los manifestantes congregados frente al centro comercial, se paseaba un burro llamado “Honorable” que exhibía un cartel que decía: “En la democracia, el poder mal utilizado es terrorismo contra el pueblo”.

Edwin Font, un agricultor de 52 años que trabaja en la empresa privada, indicó que el burro “representa la terquedad del liderato político”, al que le pidió que revierta las cesantías.

Pero el mandatario reafirmó el jueves que no hay marcha atrás en la decisión e hizo un llamado a la calma.

“Aquí lo importante es que si todos respetamos el derecho del prójimo, vamos a poder tener una convivencia mucho más pacífica y mucho más fructífera”, manifestó en entrevista radial (WKAQ).

Los economistas han advertido que los despidos prolongarán la recesión económica en la isla y que el paro de un día tendrá un impacto económico de al menos 32 millones de dólares.

Fortuño ha advertido que se podrían radicar cargos de terrorismo contra los que entorpezcan el flujo de suministros en los muelles y puertos del país durante el paro nacional, pero la fiscalía estadounidense en la isla dijo que, para llegar a esa conclusión, habría que analizar cada caso.

La tasa de desempleo ascendió a 15.8% en septiembre y el gobierno estima que subirá a 17.1% cuando la mayoría de los 16,970 empleados públicos queden sin trabajo el 6 de noviembre.