miércoles, 21 de octubre de 2009

NICARAGUA: ELSANDINISMO VA POR UN NUEVO PERÍODO PRESIDENCIAL

EL NUEVO DIARIO (NICARAGUA)
Ortega triunfante goza de su fallo
Matilde Córdoba


El presidente Daniel Ortega aseguró anoche que la sentencia de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) que le permite competir en las elecciones nacionales “es inapelable y está escrita en piedra”.

Durante 50 minutos, Ortega habló de diversos temas en cadena de radio y televisión, y haciéndolo ver como tema anodino, abordó por último la sentencia de la Sala Constitucional.

“Como decían los magistrados, ésta ya es una sentencia grabada en piedra, es inapelable, y esto es importante que lo tengan claro los oligarcas vendepatria”, dijo.

Luego, se fue lanza en ristre contra Arnoldo Alemán y Eduardo Montealegre, quienes “ya deberían estar presos”, pero a quienes les solicitó ayuda en el Parlamento para la aprobación de la reforma tributaria, pues sólo así los podrá llamar “hermanos nicaragüenses”.

“Aquí los únicos castigados por una reforma, ¿quiénes fueron los castigados? Los alcaldes y el presidente. Se le negó el derecho al pueblo de elegir las veces que quisieran a los alcaldes y al presidente, y recuerden ustedes que cuando se impuso esa restricción dejaron fuera a varios candidatos de los que ahora andan juntos”, dijo.

Enseguida mencionó nuevos calificativos para los opositores, pero antes, convidó a los alcaldes liberales a beneficiarse de su triunfo político.

“Entonces, como no todos los alcaldes reclamaban el derecho, entonces pueden hacerlo yendo a la Corte Plena, eso es lo que se explica cuando los magistrados han hablado del resultado de la sentencia”, expresó, refiriéndose a que mientras la sentencia de la Sala Constitucional no sea ratificada por la Corte Plena de la CSJ, sólo lo beneficiará a él y a los 109 alcaldes sandinistas.

El mandatario continuó con este “tema de orden político” y agregó: “Los enemigos de este proyecto revolucionario, cristiano, socialista, siempre están hablando mal”.

De Alemán dijo que “pegaba gritos impresionantes como mona mal tirada, hablando de democracia, de honradez, ¡imagínense quién!”, y al igual que a Eduardo Montealegre, lo llamó “chingaste de la oligarquía”. No dejó atrás a los miembros del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), los “chingastitos que no cabían en la revolución”.
“No se ahoguen”
Al concluir su discurso les pidió tranquilidad a los opositores, y que mientras llegan las elecciones de 2011 aprueben la reforma tributaria y el Presupuesto General de la República.

“Yo les digo a estos señores que se tranquilicen, que no se ahoguen en un vaso de agua, para eso están las elecciones. Si nosotros estamos tan mal, ¿de qué se preocupan? En las elecciones el pueblo va a decidir”, dijo riendo.

Fue tan surtido el discurso de Ortega en la Casa de los Pueblos, adonde estuvieron presentes todos los alcaldes beneficiados con la sentencia de la Corte y los miembros del gabinete, que hasta dijo que “en Nicaragua sobran los ‘güevos’ (coraje, valentía)”, y habló del nuevo proyecto de irrigación que promueve.