viernes, 2 de octubre de 2009

PERÚ: BATALLA ENTRE MINEROS Y POLICÍAS. OFICIAL MUERE DE UNA PEDRADA Y HAY 3 MAS GRAVES

MILENIO
Muere policía en protesta de mineros en el Perú

El teniente coronel Rolando Terrenos identificó al fallecido como el suboficial Grover Tayco, de 27 años, y agregó que otros tres policías fueron heridos de gravedad y son atendidos en un hospital cercano.

Un policía murió al ser alcanzado por una piedra lanzada por manifestantes en el marco de las protestas que se registran en la ciudad peruana de La Oroya, confirmó en la noche de hoy la institución.

El teniente coronel Rolando Terrenos identificó al fallecido como el suboficial Grover Tayco, de 27 años, y agregó que otros tres policías fueron heridos de gravedad y son atendidos en un hospital cercano.

La situación se presentó en el marco de los choques que a lo largo del día han tenido alrededor de mil 200 policías con más de 3 mil 500 personas, la mayoría de ellas trabajadores de la mina Doe Run, que bloquean una vía estratégica para exigir que se amplíe el plazo que le dio el gobierno a la empresa para que adecúe sus políticas ambientales.

Los hechos han dejado al menos una veintena de detenidos. La carretera, que comunica a Lima con una extensa zona del oriente del país, ha estado bloqueada la mayor parte del día, aunque en algunos momentos se ha permitido el avance de los vehículos por la represión policial o por decisión de los manifestantes.

Los mineros y sus familiares piden que el gobierno acceda al pedido de Doe Run, de capitales estadunidenses, para disponer de 36 meses como plazo para amoldarse al Programa de Adecuación Medio Ambiental (PAMA). El Ejecutivo se niega a darle más de 20 meses porque la firma ha incumplido reiteradamente plazos previos.

En ese marco, los trabajadores temen que Doe Run, importante exportadora de metales que da empleo a gran parte de los pobladores de la zona, se vea obligada a cerrar sus puertas y con ella desaparezca su fuente de ingreso.

El mal manejo ambiental en la explotación minera en La Oroya, unos 180 kilómetros al oriente de Lima, ha hecho de esa ciudad una de las más contaminadas del mundo, según estudios científicos.

La muerte de un miembro más de la Policía amenaza con agravar la crisis entre la institución y el Ministerio del Interior, del que depende ese cuerpo armado, pues ya se ha hecho costumbre en el Perú que los agentes lleven la peor parte en este tipo de situaciones.