viernes, 16 de octubre de 2009

PUERTO RICO: 200.000 PERSONAS MARCHARON CONTRA DESPIDOS DEL GOBERNADOR COLONIAL LUIS FORTUÑO

PRENSA LATINA
Sindicatos puertorriqueños advierten sobre huelga general

Sindicatos puertorriqueños advierten hoy al gobernador, Luis Fortuño, que enfrentará una huelga general si no revierte el despido de más de 20 mil trabajadores del sector público.

Alentados por el éxito de un paro nacional que movilizó a más 200 mil personas en la capital, el movimiento sindical sopesa la idea como mecanismo para hacer valer sus derechos.

El presidente de la Unión General de Trabajadores de Puerto Rico (UGT), Juan Eliza, y el obispo metodista Juan Vera ratificaron la decisión de continuar la lucha hasta lograr sus objetivos.

Vera, portavoz de la coalición Todo Puerto Rico con Puerto Rico, manifestó a Prensa Latina que están listos para acometer "un montón de actividades" hasta derogar la Ley 7 que permitió los despidos.

El religioso señaló que no descartan otro paro nacional, o convocar a una huelga general que obligue a Fortuño a deponer "su actitud de atropello", en un país con un desempleo del 16 por ciento.

"Decimos con vigor y determinación, sin mayor miedo, que este pueblo se cansó de tanto abuso y ha decidido continuar esta lucha", expresó el obispo metodista.
Asimismo, el presidente de la Central Puertorriqueña de Trabajadores, Federico Torres, acotó que no cejarán en su empeño de revertir los despidos de "miles de padres y madres cabezas de familia".

"La primera gran victoria la obtuvimos al conseguir que el principal centro comercial del país, Plaza Las Américas, tuviera que permanecer cerrado", expresó por su parte el gremialista José Rodríguez.

Es necesario que los ricos se afecten en sus ganancias, porque el único lenguaje que entienden es el del dinero, explicó Rodríguez, quien criticó la postura de Fortuño de proteger a los más acaudalados en detrimento de los pobres.

Cálculos preliminares estiman en unos 30 millones de dólares las pérdidas provocadas por el paro nacional, al cual se sumaron estudiantes, abogados, catedráticos, y representantes de organizaciones de izquierda, cívicas, feministas y comunitarias.