miércoles, 21 de octubre de 2009

REBELIÓN MAPUCHE CHILENA SE EXTIENDE AL SUR ARGENTINO

UNIVISIÓN
Conflicto mapuche se radicaliza en Chile y puede extenderse a Argentina


El conflicto con comunidades mapuches en el sur de Chile, radicalizado con ataques a varios camiones y una plaza de peajes en los últimos días dentro de su lucha por recuperar tierras ancestrales, podría extenderse a Argentina, advierte un líder indígena chileno.

"Tenemos un pasado y presente común. La ocupación de nuestras tierras aquí fue similar a lo que se hizo en Argentina, tan desastrosa y genocida como en Chile. Siempre hubo un sentimiento de vínculo, pero hoy es más directo", dijo el líder indígena Aucán Huilcamán a la AFP.

"Para entender esto se tiene que aceptar que los pueblos indígenas están siendo sujetos cada vez más activos de sus derechos a nivel nacional e internacional", insistió Huilcamán, werkén o líder del 'Consejo de Todas las Tierras', que agrupa a la mayoría de los mapuches chilenos.

Indígenas mapuches argentinos han reclamado -al igual que los chilenos- la devolución de tierras que consideran suyas. En Argentina viven unos 100.000 mapuches, la mayoría en las zonas de Neuquén y Río Negro, territorios que limitan con la Araucanía chilena, en el sur de ambos países.

Precisamente el domingo el influyente diario La Nación de Buenos Aires publicó un reporte sobre reivindicaciones de tierras de los mapuches en el sur, que han ocupado propiedades y obligado al cierre de hoteles construidos en zonas que, consideran, corresponden a sus tierras ancestrales.

Según el informe, hay abiertas decenas de causas ante la Justicia por tierras que están en disputa entre mapuches y el resto de la población.

Huilcamán recordó que a inicios de los años 90 los mapuches de Chile impulsaron la participación de Argentina en las reivindicaciones, pero que ahora la respuesta de sus pares es independiente.

"Hoy no necesitan impulso ya que han notado que sus comunidades están siendo avasalladas por inversiones de transnacionales que operan en su territorio", dijo.

Las declaraciones de Huilcamán se producen en paralelo a una agudización de las manifestaciones en el sur de Chile, con una serie de atentados incendiarios en los últimos días, además de tomas ilegales de terrenos por parte de grupos radicales mapuches.

El gobierno chileno pidió la aplicación de una severísima Ley Antiterrorista -heredada de la dictadura de Augusto Pinochet y que triplica las penas-, contra cinco indígenas, acusados del incendio intencional de un camión y el ataque a un peaje en la ciudad de Temuco, unos 700 km al sur de Santiago.

La ONU ha pedido al gobierno que se abstenga de aplicar esta ley a mapuches.

Los mapuches chilenos llevan adelante una larga lucha por la devolución de las tierras de sus ancestros, hoy en su mayoría en manos de privados que se dedican a la explotación forestal.

El gobierno creó recientemente un Ministerio de Asuntos Indígenas y ha fomentado una política de compra de tierras para su entrega a las comunidades mapuches, que representan cerca del 6% del total de 16 millones de habitantes de Chile.

Se dispuso además el trabajo especial en este tema del ministro Secretario General de Gobierno, José Antonio Viera-Gallo, quien negocia actualmente con 115 comunidades mapuche para la entrega de tierras.

Pero el jefe del Gabinete, Edmundo Pérez Yoma, advirtió este martes que no se entregarán tierras a comunidades que den protección a violentistas.

"Las responsabilidades son individuales, pero si se determina que hay comunidades que protegen a delincuentes, no tendrán posibilidad de conversar con la autoridad para posibles entregas de tierra", dijo.

Huilcamán advirtió de su lado que las demandas no cesarán. "La lucha por nuestras tierras va a continuar con toda certeza. Es un proceso irreversible", dijo.