domingo, 22 de noviembre de 2009

"A ALAN GARCÍA NO LE INTERESA RESOLVER LOS CONFLICTOS SOCIALES"

LA REPÚBLICA (PERÚ)
"García no está interesado en resolver los conflictos"
Entrevista a Eduardo Ballón. El experto señaló que el principal problema es que no hay interés de cumplir con los compromisos firmados.

María Elena Castillo.

Tras algunos meses de aparente calma, están recrudeciendo nuevamente los conflictos sociales, ¿qué está pasando?

Lo que ha pasado es que los conflictos no han llegado a las primeras páginas de los periódicos. Si uno se guía por los datos de la Defensoría los conflictos han seguido manteniéndose y creciendo a lo largo de estos meses, después de lo de Bagua. Lo que ocurre es que ahora vuelven a ser visibles porque adquieren radicalidad y enfrentamiento, como Abancay y Espinar.

¿No es peligroso que no se respete la democracia, como en Apurímac, donde trataron de vacar al presidente regional?

La institucionalidad existente en el país es bastante débil y lo es también el reconocimiento a su eficiencia. El conflicto en Apurímac demuestra eso.

El presidente de la Asamblea de Gobiernos Regionales, Hugo Ordóñez, dijo que los conflictos responden a la imposibilidad del gobierno de atender las demandas de la población…

Hay que diferenciar los conflictos, en el caso de Apurímac es una situación particular, que tiene razones muy complejas de competencia y desencuentro entre Abancay y Andahuaylas, por lo tanto mal se haría en responsabilizar al gobierno nacional. Pero hay otros conflictos, como el de Espinar, que demuestran que no se aprendió de los sucesos de Bagua. Demuestra la incompetencia y desidia de un gobierno que no está interesado en prevenir ni resolver los conflictos.

¿No está funcionando bien la Unidad de Conflictos de la PCM? Ellos afirman que hay una gran cantidad de mesas de diálogo…

Por ejemplo, el conflicto de Espinar era previsible, latente, y por lo menos en ese caso, no funcionaron los mecanismos de prevención, de mesas de diálogo y negociación. El conflicto de Moquegua también era previsible y tampoco funcionaron esos elementos. Lo que indicaría que no es tan claro si estos mecanismos creados por la PCM están funcionando efectivamente.

Desconocen los acuerdos…

Para ilustrar está el conflicto de las universidades, que es el conflicto de carácter nacional más evidente. Hay una gran cantidad de profesores que paran y toman universidades exigiendo el cumplimiento de los acuerdos que firmaron con el gobierno central para el aumento de sus remuneraciones, y no les han cumplido. Así que está más o menos claro que la mayoría de gente que firma los acuerdos lo hace con una enorme desconfianza.

La gente se cansa de tanto diálogo sin frutos concretos…

Así es, y el gobierno tiene una gran responsabilidad en el incumplimiento de muchos de los acuerdos firmados. Por eso hay un problema de credibilidad en estos mecanismos, pero además todo esto se trabaja desde Lima, cuando debería hacerse descentralizadamente.

¿El gobierno muestra interés en resolver los conflictos?

No le interesa y por el contrario, muchas veces, con el estilo provocador que tiene el Ejecutivo frecuentemente termina alentando muchos de los conflictos, como por ejemplo lo que pasó con las comunidades indígenas, que fue un conflicto provocado por el gobierno. Y recién después de eso el gobierno bajó su tono, su beligerancia, pero es más o menos claro que sigue de alguna manera presente la desconfianza que generó.

El presidente García y otras autoridades han afirmado que muchos de estos conflictos son promovidos por intereses políticos de sus críticos...

En algunos de los conflictos actúan intereses, eso es lo democrático. El tema de fondo es que el gobierno es muy renuente, si no incapaz de resolver algunos de esos conflictos. Peor aún, no es consecuente con los compromisos que asume.

¿No tiene real interés en cumplirlos?

En muchos casos da la impresión de que firman compromisos que no están dispuestos a cumplir, y lo hacen confiando en que la protesta se debilite, se desactive y no llegue a exigir lo que se firmó, esto a pesar de que permanentemente la vida les demuestra que esto no es así.

¿Ni siquiera porque podría afectar la popularidad del presidente García?

En el momento en que choque con su popularidad, el presidente descubrirá conspiraciones internacionales. Me da la impresión de que ni García ni el gobierno están interesados en resolver los conflictos, y que, como parte de su mirada sesgada de las cosas, están convencidos de que lo que hay acá son agitadores, descontentos, terroristas, bolivarianos, cocaleros, deONGs, es decir, gente que manipula a pobres ignorantes. Hay una incapacidad de entender lo que expresan los conflictos y un desprecio grande por quienes protestan.

“Hay que tener capacidad de prevención”

¿Qué ha pasado con Apurímac, es solo un problema por la distribución de presupuesto?

Es que además de eso hay otros temas, uno que tiene que ver con la competencia histórica de ambas provincias; también con el momento político, pues en muchas de las regiones se empieza a mover el tema electoral; y la tercera razón es el desgaste de una cantidad de autoridades en el país, los que tendrán crecientes dificultades para manejar y negociar críticas y conflictos. En Moquegua también hay un conflicto alrededor de la figura del presidente regional.

Todos quieren hablar con el premier, pues los demás funcionarios no tienen esa capacidad…

Lo que hay que hacer es tener la capacidad de prevención, es decir, de atender demandas razonables antes de que se conviertan en conflicto.