viernes, 27 de noviembre de 2009

BOLIVIA: EN PLENO SIGLO 21, ANTONIO COSTAS Y SU CNE INTENTAN CONSUMAR ETNOCIDIO A 400.000 INDIOS Y POBRES

por Flavio Dalostto

La maniobra ilegal de la Corta Nacional Electoral (CNE), presidida por Antonio Costas, para impedir que 400.000 bolivianos y bolivianas ejerzan su derecho al voto el próximo 6 de diciembre, va más allá de entorpecer el Proceso de Cambio encabezado por Evo Morales y Álvaro Linera. La CNE busca eliminar civilmente a 400.000 hombres y mujeres de carne y hueso, en su mayoría indígenas, campesinos y pobres de extrema pobreza, lo que constituiría, de consumarse, el Mayor Etnocidio de la historia boliviana.

Hace unas horas, y como, para calmar los ánimos, Antonio Costas, el funcionario funcional a los intereses de los derechistas Manfred Reyes Villa y Samuel Doria Medina, ha dicho que "permitirá habilitar a 44.000 de los 400.000 impedidos de votar, porque nacieron antes de 1940; ya que antes de esa época, la gente se anotaba solo con la Fe de Bautizo". En un primer momento pareciera ser una buena noticia; pero no es más que otra trampa de Antonio Costas; ya que esos 44.000 son ancianos, gente de más de 70 años de edad. Y, ¿qué tiene que ver la edad con su "repentina" habilitación? Lo que tiene que ver, es que la expectativa de vida de un boliviano medio es de 66,53 años; lo que significa que la gran mayoría de estas personas longevas no pertenecen al común del Pueblo Boliviano.

Un minero boliviano, en general de origen indígena, por ejemplo, tiene una expectativa de vida de entre 35 y 45 años; así que entre estos 44.000 matusalenes no hay ningún ex-minero. "La expectativa de vida de la mujer rural (indígenas) en extrema pobreza en Bolivia es de 52 años" (Biogás a 4.000 metros de altura-BBC); o sea que entre estas matusalenas no hay casi mujeres rurales. Mientras en Bolivia (promedio nacional), en el año 2003, morían 56 de mil niños antes de cumplir el año; entre los indígenas del Chaco Boliviano, morían 145 de mil niños antes de terminar su primer año de vida.

Por todas estas razones, es evidente que Antonio Costas y su CNE amañada, impone un veto al voto de, en su mayoría, 400.000 indígenas, campesinos y mineros (estos dos últimos grupos también de origen indígena); pero rehabilita a 44.000 matusalenes, en su gran mayoría pertenecientes a clases medias y medias-altas de Bolivia, que lograron sortear, afortunadamente, los obstáculos de la Muerte al Pobre, y vivir más de 70 años. Con estos datos y hechos se confirma el Etnocidio que intenta consumar la Corte Nacional Electoral sobre quechuas, aymaras, guaraníes, chiquitanos, mineros, campesinos y cholos, en su mayoría partidarios del Presidente Evo Morales.

Este señor Antonio Costas y su camarilla deberían ser juzgados en Bolivia, por negar los derechos políticos del Pueblo Boliviano en general y del Pueblo Indio en particular, constituyendo en este último caso Etnocidio.