domingo, 29 de noviembre de 2009

HONDURAS: ELECCIONES ILEGALES HABRÍAN FRACASADO POR REPRESIÓN MILITAR Y ABSTENCIONISMO POPULAR.

PRENSA LATINA
Abstencionismo y represión en elecciones de Honduras


Un intimidatorio y vasto despliegue militar, represión a manifestantes y el abstencionismo caracterizaron hoy las cuestionadas elecciones organizadas en Honduras por el régimen de facto.

Los comicios fueron calificados de un fracaso por el Frente Nacional contra el golpe de Estado, que lidera la resistencia desde el mismo día de la asonada militar del pasado 28 de junio.

El depuesto presidente Manuel Zelaya dijo que la votación debe ser anulada y reprogramada para una oportunidad posterior, cuando existan condiciones para el restablecimiento de la democracia en Honduras.

En tanto, los medios de prensa, propiedad de los grupos de poder que financiaron la ruptura del orden constitucional, mantienen una intensa campaña sobre una supuesta masiva afluencia de votantes y el éxito de las elecciones.

Organizaciones defensoras de los derechos humanos denunciaron numerosas acciones violatorias de las garantías fundamentales, como allanamientos, arrestos, intimidación a la población y otros actos para obligar al voto.

Esas transgresiones fueron confirmadas por miembros de agrupaciones norteamericanas, que realizaron una protesta ante la embajada de su país en Tegucigalpa para exigir al presidente Barack Obama no reconocer los comicios.

El ex rector de la Universidad Nacional Autónoma Juan Almendares denunció que en la comunidad de la isla Zacate Grande, la población de 800 familias han sido obligada a votar por sujetos armados vestidos de civil.

Almendares agregó que 24 dirigentes de la localidad están siendo perseguidos por el ejército, se han producido allanamientos de las viviendas y prevalece el terror en otras comunidades.

El Frente Nacional informó que acciones represivas han sido realizadas en barriadas de la capital y otras zonas de la nación donde la población participa masivamente en la resistencia pacífica al régimen.

En un comunicado precisó que la afluencia de votantes a las urnas fue escasa, "pese a la campaña de intimidación con amenazas penales a la población en general si no se presentaban a votar".

Agrega que el pueblo resistió también "las amenazas de represión laboral que tanto el gobierno de facto y parte de la empresa privada han hecho a sus empleados si no demuestran haber ejercido el voto".

En los comicios participaron los cinco partidos reconocidos por el Tribunal Supremo Electoral, aunque se da por descontado el triunfo de los candidatos de las fuerzas tradicionales. Estos son Porfirio Lobo, del conservador Partido Nacional, y Elvin Santos, un rico empresario apoyado por el sector del Liberal que apoyó el golpe que derrocó a Zelaya, también de esa agrupación.