sábado, 28 de noviembre de 2009

HONDURAS EN CAOS: 3 BOMBAS EXPLOTAN EN TEGUCIGALPA, SULA Y LEPAREA.

REUTERS
Honduras a elección polémica, brota violencia

Más explosiones en San Pedro Sula, Tegucigalpa y Lepaera

Por Anahí Rama y Gustavo Palencia

Honduras se preparaba el sábado para las controvertidas elecciones generales del 29 de noviembre, en medio de un aumento en los reportes de hechos de violencia que podrían enturbiar el ambiente de cara a la votación.

Autoridades informaron la detonación de un artefacto explosivo en una zona comercial de la norteña ciudad de San Pedro Sula, y otra explosión que habría causado daños en una escuela de la población de Lepaera, en la provincia de Lempira.

Las escuelas son tradicionalmente utilizadas como centros de votación en el empobrecido país centroamericano de 7.8 millones de habitantes.

Las autoridades también reportaron daños por un explosivo en la sede de una emisora de radio en la capital, Tegucigalpa.

Ninguna de las detonaciones dejó víctimas, pero se sumaron a cuatro atentados contra centros de votación ocurridos el viernes en San Pedro Sula, la segunda ciudad más importante del país.

Mientras el depuesto presidente Manuel Zelaya ha pedido a los hondureños no participar en los comicios, que asegura son ilegales, el Gobierno de facto de Roberto Micheletti -que asumió el poder tras el derrocamiento de Zelaya- ha llamado a los votantes a no quedarse en sus casas.

"Yo le pido al pueblo hondureño en forma honesta, no colaboren, no participen, no avalen un proceso electoral que va a ser un tragedia para el pueblo hondureño", dijo Zelaya a la emisora Radio Globo, uno de los pocos medios afines al mandatario que están en el aire.

Zelaya, expulsado hacia Costa Rica el 28 de junio por militares, volvió en secreto al país en septiembre y desde entonces se refugió en la embajada de Brasil en Tegucigalpa, rodeado por militares.

Angela Ramos, una vendedora de pupusas -plato tradicional de Honduras- dijo en un mercado agrícola de la capital que no irá a votar "con el presidente ahí encerrado".

La mujer, madre de cuatro hijos, dijo temer hechos de violencia el domingo. "Ojalá no pase nada, pero creo que hay mucha gente dolida" con lo que le pasó a Zelaya.

Los dos principales candidatos a la presidencia, el opositor Porfirio Lobo del Partido Nacional y Elvin Santos, del Partido Liberal al que pertenece Zelaya pero que se distanció del mandatario depuesto, han dicho que las elecciones servirán para devolver al país a la normalidad.

Organismos que tradicionalmente observan las elecciones de la región, como la Organización de Estados Americanos (OEA) y el estadounidense Centro Carter, no enviaron delegaciones a los comicios hondureños.

Nicaragua, vecino de Honduras y cuyo presidente, el izquierdista Daniel Ortega, recibió a Zelaya después del golpe, cerró de manera "preventiva" su frontera el sábado, hasta las 18.00 horas del domingo, dijo a Reuters una fuente de inteligencia nicaragüense, que solicitó el anonimato.

El golpe de Estado fue condenado globalmente y Honduras quedó aislada del mundo mientras Latinoamérica y Estados Unidos, entre otros, exigían la restitución de Zelaya.

Pero Washington, así como otros gobiernos como Panamá, Perú y Costa Rica, han suavizado desde entonces su posición y han dicho que reconocerían las elecciones, abriendo un camino hacia la normalización de la situación en el país.

(Con reporte adicional de Iván Castro en Managua, escrita por Tomás Sarmiento, editada por Gabriel Burin)