sábado, 7 de noviembre de 2009

PARAGUAY: LUGO PROFUNDIZA LA PURGA MILITAR

PÁGINA 12 (ARGENTINA)

El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, relevó ayer al titular de las fuerzas militares, el contraalmirante Cíbar Benítez, un día después de haber adoptado idéntica decisión con los comandantes de las tres armas, y ratificó que es “imposible” un golpe de Estado en el país. En tanto, la Iglesia Católica advirtió que “ideologías seudodemocráticas” amenazan el sistema democrático de gobierno, en una carta pastoral que emitió al término de una asamblea de obispos.

Lugo destituyó al contraalmirante Cíbar Benítez 48 horas después de despedir a los comandantes del ejército, la marina y la fuerza aérea, en momentos en que arreciaban rumores de planes golpistas. El presidente barrió a la cúpula de las fuerzas armadas por cuarta vez en sus 15 meses de gobierno, para ubicar ahora en los principales cargos a incondicionales suyos.

Un comunicado oficial informó que Benítez será sustituido por el ex comandante del ejército general Juan Oscar Velázquez, considerado un hombre de plena confianza del jefe de Estado. Velázquez, que asumirá cuanto antes, es oriundo del pobre departamento de San Pedro, donde Lugo ejerció su ministerio como obispo católico durante diez años. El relevo de los principales jefes de las fuerzas armadas, sector que jugó un papel preponderante en la vida política de Paraguay en el último medio siglo, se produce en medio de un debilitamiento de las alianzas políticas que sostienen a Lugo, acosado a su vez por denuncias de la oposición.

La Iglesia sumó ayer su voz de alerta, al señalar en un documento que “el sistema de gobierno democrático está cada vez más amenazado por ideologías seudodemocráticas que no llevan a responder a las urgentes necesidades de la población más carenciada. Hay un estado de perplejidad, que la ciudadanía no logra entender con claridad hacia dónde apunta todo el sistema democrático en este nuevo período constitucional”, expresó el arzobispo de Asunción, monseñor Pastor Cuquejo en una rueda de prensa al término de la segunda asamblea de la Conferencia Episcopal de Paraguay.

Para el obispo asunceño, el gobierno “creó muchas expectativas de soluciones a las necesidades básicas”, pero la población “continúa esperando signos de mejoría en la educación, salud y fuentes de trabajo”.