jueves, 5 de noviembre de 2009

URGENTE PARAGUAY: LUGO DESCABEZA CÚPULA MILITAR CONSPIRATIVA Y RESISTIRÁ INTENTO DE GOLPE DE ESTADO

CLARÍN (ARGENTINA)
Lugo echó a la cúpula militar y desmintió rumores de golpe
Por: Hugo Olázar

El presidente Fernando Lugo descabezó ayer sorpresivamente la cúpula de las Fuerzas Armadas, un día después de afirmar que no había ningún peligro de golpe de Estado.

"Yo les puedo asegurar, como comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas del Paraguay, que institucionalmente no existe ningún peligro de golpe de Estado, por lo menos promovido por el estamento militar", dijo el jefe de Estado, antes de tomar la drástica determinación, que se produce en un marco de insistentes rumores sobre un presunto malestar contra su gobierno en sectores civiles y militares.

El anuncio del Ejecutivo tuvo lugar después de un acto de entrega de equipos militares por valor de 1.400.000 dólares, donados en nombre de Estados Unidos por su embajadora, Liliana Ayalde.

Como respuesta a los rumores, en una rueda de prensa, el presidente había dicho el martes último que nadie lo movería del palacio de gobierno de Asunción hasta el fin de su mandato, en 2013. Esto ocurría ante las advertencias de la oposición de llevarlo a juicio político por "mal desempeño".

Todo se produce en el marco de una sensibilizada América latina hacia el golpismo a partir de la experiencia del hondureño Manuel Zelaya, derrocado por un golpe militar liderado por el civil Roberto Micheletti, en junio último, en una situación aún irresuelta. El mismo Lugo integró en aquellos días una delegación presidencial para apoyarlo, junto con sus colegas de Argentina, Cristina Fernández, y Ecuador, Rafael Correa.

Lugo mantiene una dura porfía con sus enemigos políticos que dominan las cámaras de senadores y de diputados. La Constitución de Paraguay establece que el jefe de Estado puede ser removido por dos tercios de los votos, a diferencia de Honduras, que no contempla dicha figura.

"No lo descarto", dijo hace una semana, cuando se le preguntó si su vicepresidente, Federico Franco, se encuentra embarcado en una supuesta conspiración para derrocarlo.

Fuentes gubernamentales señalaron a Clarín que los jefes militares removidos habrían participado de reuniones privadas con parlamentarios de oposición. Lugo reemplazó al jefe del ejército, general Oscar Velázquez, por el general Bartolomé Pineda; al contralmirante Claudelino Recalde por el contralmirante Egberto Orué, en la marina; y al general Hugo Aranda, por el general Darío Dávalos, en la fuerza aérea.

El jefe de Estado no removió de su cargo al comandante de las Fuerzas Militares (comandante general de la Fuerzas Armadas), contralmirante Cíbar Bénitez, quien sería pasado a retiro en diciembre.