jueves, 17 de diciembre de 2009

ARGENTINA: HISTORIA DEL BOLIVIANO ASESINADO POR LA POLICÍA, QUE QUISIERON VELAR EN PLAZA DE MAYO

CLARIN (ARGENTINA)
La historia del boliviano al que quisieron velar en Plaza de Mayo

Los vecinos y la familia de la víctima cuentan la misma historia, que es muy distinta a la de la Policía: aseguran que el boliviano Juvelio Aguayo (29) fue torturado y asesinado en su propia casa por 15 agentes del Grupo Halcón que buscaban a un narco. El hombre, juran, trabajaba de albañil y confeccionaba prendas de vestir en su hogar.

El caso se hizo conocido el martes, porque miembros de la comunidad boliviana intentaron velarlo en Plaza de Mayo como forma de denunciar un presunto hecho de "gatillo fácil". Pero allí recibieron insultos de Hebe de Bonafini, que justo estaba haciendo su tradicional "Radio Abierta" de las Madres y se los impidió. También estaban allí los piqueteros de Raúl Castells: hubo empujones y trompadas y la Policía tuvo que separarlos.

Todo empezó el viernes pasado, cerca de las 22.30, cuando Juvelio Aguayo sintió ruidos en el techo de su casa. Estaba con su madre, con su esposa embarazada y con dos hijos de ella y uno de él. Como pensó que eran ladrones, fue hasta el cuarto y agarró un revólver que tenía para protegerse.

Según Nilda, su mujer, disparó al techo y gritó para que los supuestos ladrones se fueran. Pero de repente aparecieron 15 agentes del Grupo Halcón.

"Primero le dispararon en la pierna, para que soltara el arma. Pero después se lo llevaron a un cuarto y a nosotras nos encerraron en otro. Después sentimos más disparos", apunta Nilda.
En el parte policial se dice que los agentes llegaron a esta casa de Chaco 95, en el barrio Olimpo, en Lomas de Zamora, por pedido del juez Federal de Morón Jorge Rodríguez. En el marco de una causa de narcotráfico, buscaban allí a un ciudadano chino que vive en la zona. No se entiende aún por qué creían que lo hallarían en lo de los Aguayo.

"Es incomprensible cómo quieren hacer creer que hubo un enfrentamiento, cuando lo llevaron al cuarto y, con la situación controlada, le dispararon varios tiros más. En la autopsia dice que le dieron seis tiros, con orificios de salida en el pecho. O sea que le dispararon por la espalda y no en un tiroteo, como sostienen", señala Gustavo Morón, vocero de la comunidad boliviana.
Los vecinos del barrio cuentan que, antes de escuchar los disparos, vieron un enorme despliegue policial. Y que después llegaron a sentir los gritos de Aguayo. "Era muy claro. Decía: 'No me peguen más'. Después, se sintieron más tiros y apareció una ambulancia, que no sabemos que hizo, porque al cuerpo lo dejaron ahí. A las mujeres y a los chicos los tuvieron encerrados hasta las 10 de la mañana", explica a Clarín una vecina que vive a la vuelta.

"Suponemos que fue una confusión y que entraron sin medir consecuencias. Los policías le decían a la esposa de Juvelio que buscaban a un chino, que les dijera dónde estaba. Ese chino es un tipo del barrio, pero no vive con ellos", agrega Morón.

La Embajada boliviana lanzó ayer un comunicado en el cual pide a la Cancillería argentina "la correspondiente investigación que permita esclarecer las circunstancias en las que se produjo la muerte". Y señala que lamenta y censura "las incomprensibles actitudes de intolerancia y la falta de solidaridad" que se vivieron en Plaza de Mayo.