martes, 22 de diciembre de 2009

ARGENTINA: OTRA DERROTA DE ALCALDE DERECHISTA DE BS AS MACRI. DEBIO ECHAR EN 11 DIAS A MINISTRO ABEL POSSE PRO-DICTADURA

LOS ANDES (ARGENTINA)
Macri cedió y echó a Posse a sólo 11 días de que asumiera
El jefe de Gobierno porteño le pidió la renuncia al escritor, cuestionado por sus ideas y declaraciones. Lo remplazará el actual diputado Esteban Bullrich. Convulsión macrista.

El escritor en su laberinto. Abel Posse juró el 11 de diciembre último como ministro y ayer renunció.

En sólo once días Mauricio Macri tuvo que dar marcha atrás con otra designación polémica. El escritor Abel Posse había asumido en el ministerio de Educación con el propósito de hacer olvidar rápido a Mariano Narodowski, que está salpicado por el escándalo del espionaje. Pero el remedio fue peor que la enfermedad.

Posse tenía currículum y posiciones ideológicas que en el macrismo desconocían o relativizaban. Macri tampoco esperaba que Posse opinara sobre temas que estaban al margen de su función y ayer se cansó. Le pidió la renuncia, que se concretará esta mañana, y en su lugar nombró al diputado Esteban Bullrich.

Unos minutos antes de las 21, Bullrich salió de la casa del empresario Franco Macri, en Barrio Parque, convertido en el nuevo ministro. El jefe de Gobierno le había hecho la oferta doce horas antes, en estricta reserva, en su despacho de Bolívar 1. Bullrich había pedido tomarse la tarde para pensarlo.

Según una altísima fuente de PRO, exigió tres condiciones ante de dar el sí. Una: asumir recién el 4 ó 5 de enero. Dos: poder incorporar gente propia para los puestos clave. Tres: revisar todo lo que se hizo hasta ahora en el área. En el macrismo negaban anoche que pudieran respetar la primera cuestión. "Tiene que asumir el viernes o a más tardar el lunes", dijeron.

La renuncia de Posse significa una nueva derrota política para Macri. Cuatro días después de la jura, el conductor de PRO había negado que su flamante ministro estuviera "en observación" por sus polémicas opiniones sobre la represión de las protestas sociales y las calificaciones de "fascista" que le adjudicó la oposición. Pero se vio obligado a cambiar. El gremio docente ya había anticipado que no pensaba sentarse a dialogar con el escritor.

Los organismos de derechos humanos y partidos de izquierda, que marcharon para protestar por su designación incluso el mismo día de la asunción, anoche celebraban la renuncia.

Lo mismo ocurría entre los docentes que miraban los canales de televisión y se contaban la noticia por mensaje de texto. Alejandro Demichelis, el titular de la Unión de Trabajadores de la Educación, dijo: "Este es un triunfo de todas las organizaciones porque rechazamos su designación desde un comienzo. La consigna del Nunca Más se impuso. Dimos un paso adelante y la victoria es de la democracia. Nunca más un ministro de Educación que avale los principios de la dictadura".

El macrismo era anoche un hervidero. La mayoría de los funcionarios y voceros tenía el celular apagado y un altísimo funcionario negó la información a las 20.30 a través de su jefa de prensa. "Estamos en un momento delicado. Los cambios de Gabinete fueron pensados para salir de la crisis y ya tenemos que cambiar a uno de los ministros", se sinceró un funcionario de peso en la estructura de la Ciudad.

La oposición a Macri no tardó en inundar las casillas de mails de los periodistas. "Una vez más, la movilización y la organización popular logró quebrar la obstinación fascista de Mauricio Macri", indicó Francisco Nenna, legislador porteño y dirigente de Ctera. "No pueden seguir tratando a la Ciudad de Buenos Aires como si fuese un tubo de ensayo. Tienen que ponerse a trabajar en serio y entender que gobernar no es solamente tapar baches", pegó el kirchnerista crítico Diego Kravetz. CC