jueves, 17 de diciembre de 2009

BOLIVIA: REYES VILLA ES ESCAPA DE LA JUSTICIA Y SE CONVIERTE LEGALMENTE EN DELINCUENTE PRÓFUGO

CAMBIO (BOLIVIA)
Reyes Villa, ¿clandestino?

A menos de dos semanas de las elecciones generales del 6 de diciembre, en las que la candidatura de Manfred Reyes Villa sufrió una contundente derrota, el gobierno denunció que el ex prefecto de Cochabamba tenía entre sus planes huir del país y que incluso, con ese fin, había reservado dos pasajes aéreos en una línea internacional para dejar el territorio boliviano al día siguiente de esa histórica cita con la democracia, es decir, el 7 de diciembre.

Pero como era previsible, esa revelación, sustentada con la reserva de pasajes que hicieron los Reyes Villa rumbo a Estados Unidos, fue entonces negada “categóricamente” por el ex candidato presidencial, quien incluso se declaró “víctima” de una supuesta “persecución política” y “guerra sucia” por parte de la administració n de Evo Morales Ayma.

“¿Cómo voy a huir de Bolivia si voy a ser el próximo Presidente?”, fue la frase que Reyes Villa acuñó en esa oportunidad en respuesta a preguntas de los periodistas sobre la compra de pasajes con destino a Estados Unidos.

No obstante, ya lo dice el viejo refrán: si el río suena es que piedras trae. Y a sólo diez días del aplastante triunfo electoral de Evo y a pocas horas de comparecer ante un representante del Ministerio Público, Reyes Villa “se declaró en la clandestinidad”, según su abogado defensor, Daniel Humérez, quien intentó justificar esa decisión —a todas luces desesperada porque contiene un alto grado de confesión de culpabilidad— argumentando “la falta de garantías judiciales” y ante una presunta “persecución” por parte del Gobierno. Qué tal.

En ese camino, el ex Prefecto cochabambino señaló: “No les voy a dar el gusto, no me iré del país, pero tampoco me dejaré agarrar”, y matizó que el presidente Evo Morales “siente odio por aquellos que piensan diferente a él”.
De confirmarse que el frustrado postulante presidencial se encuentra “en la clandestinidad”, como aseguró su abogado, o abandonó el país, según otras versiones, significará la admisión de culpa respecto de todas las denuncias de corrupción —por supuestos oscuros manejos económicos mientras estuvo al frente de la Prefectura de Cochabamba— que investiga el Ministerio Público.

Además, Reyes Villa enfrenta una denuncia del Órgano Electoral Plurinacional (OEP) por el presunto intento de manipulación informática para alterar a su favor los resultados de las recientes elecciones generales; y debe explicaciones a los bolivianos sobre su participación —como socio de Gonzalo Sánchez de Lozada— en la masacre de al menos 67 personas y más de 400 heridos en las luctuosas jornadas de septiembre y octubre de 2003.

“Si se confirmara aquello de que este hombre escapó de nuestro país, sencillamente significaría que ha pasado a la categoría de delincuente, de delincuente prófugo”, dijo al respecto el ministro de Gobierno, Alfredo Rada.
La primera señal que confirmará la clandestinidad de Reyes Villa será su ausencia en una cita judicial prevista para hoy en la ciudad de Cochabamba en el marco de uno de los procesos legales que enfrenta ante la justicia.

Pero como las malas nuevas nunca llegan solas, pocas horas antes de que el abogado del ex candidato presidencial del Plan Progreso para Bolivia-Concertació n Nacional (PPB-CN) confirmara que Manfred se declaraba en la clandestinidad, quien fuera su vocero personal, Érick Fajardo, renunció a esa responsabilidad, aunque se esforzó en señalar que esa dimisión no significaba un alejamiento de quien fuera su mentor y el que posibilitó su transición de una posición política de izquierda a la extrema derecha separatista y antidemocrática.

Al alejamiento de Fajardo se sumó ayer el anuncio de Alejandro Zapata —incondicional e inefable ex secretario general del también ex prefecto paceño revocado José Luis Paredes— quien aseguró que este viernes el Plan Progreso evaluará su alianza con Reyes Villa.
En tanto que Paredes admitió que existe un “conflicto interno” en esa alianza política y sugirió que un integrante menor de ella: la agrupación Autonomía Para Bolivia (APB) —que apoyó la candidatura de Rubén Costas a la Prefectura de Santa Cruz— fue la que diseminó la versión de que Reyes Villa y él mismo huyeron del país.

Reyes Villa y su esposa, Patricia Avilés, fueron citados por el Ministerio Público para que respondan hoy a las acusaciones de la Prefectura de Cochabamba sobre falsedad ideológica y uso de instrumento falsificado en un caso que investiga la presunta ilegal enajenación de sus bienes luego de que una jueza de ese distrito judicial ordenara su anotación preventiva.

En ese marco, la verdadera intención del ‘Bombón’ es paralizar los procesos legales que le sigue la Prefectura de Cochabamba por las presuntas irregularidades cometidas durante su gestión prefectural (2006-2008), con las que causó un daño económico al Estado de 114.454.138 bolivianos, de acuerdo con el Ministerio de Transparencia y Lucha contra la Corrupción. “Un proceso penal no puede avanzar contra Reyes Villa porque se requiere la presencia del imputado”, confesó su abogado defensor, Daniel Humérez.

Es decir, Reyes Villa se burla de la ley y de la democracia y por eso se victimiza, dice que es un perseguido político cuando se trata de un político perseguido por la justicia. Se declara en la clandestinidad para no dejarse “agarrar”, para huir del país. ¿Por qué, si durante su campaña electoral juró que es inocente?