jueves, 31 de diciembre de 2009

EL TALIBÁN GOLPEA DURAMENTE A EEUU Y CANADÁ

LASEXTANOTICIAS
Ocho agentes de la CIA han muerto en un atentado suicida contra una base militar de Estados Unidos en Afganistán. Cuatro soldados canadienses y una periodista del mismo país han muerto en un segundo ataque contra un convoy militar.


El atentado contra la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos en Afganistán fue ideado por los talibán y perpetrado por un soldado del Ejército afgano, que vistiendo su uniforme de las Fuerzas Armadas consiguió acceder al interior de la base de operaciones avanzadas Chapman, en el sureste del país, donde hizo estallar la carga explosiva que llevaba adherida a su cuerpo causando la muerte de ocho agentes de la inteligencia norteamericana, según un portavoz de los talibán, Zabihulá Mujahid.

"Este atentado mortal fue ejecutado por un valiente miembro del Ejército afgano cuando los oficiales (agentes de la CIA) estaban ocupados en obtener información sobre los muyaidines", añadió Mujahid a la agencia Reuters por e-mail. Hasta ayer sólo habían fallecido cuatro agentes de la CIA en el país asiático, por lo que se trata del atentado más sangriento contra la inteligencia norteamericana tras ocho años en Afganistán.

Diversos funcionarios de la Administración norteamericana aseguraron esta madrugada que las víctimas eran agentes de la CIA, aunque los servicios de inteligencia aún no han confirmado oficialmente esta información.

Explosión en el gimnasio
Según The Washington Post indicó la base de Chapman servía como centro de operaciones para la CIA en Afganistán. Una de las fuentes consultadas por el rotativo detalló que el suicida, que llevaba un cinturón de explosivos adosado a su cuerpo, hizo estallar la carga en una sala utilizada como gimnasio por los huéspedes de la base.

Como consecuencia de la explosión también habrían resultado heridas otras ocho personas, varias de ellas de gravedad, afirmó el Washington Post. Las múltiples fuentes consultadas por el diario no pudieron explicar entonces por qué el asaltante había conseguido saltarse los controles de seguridad y penetrar en el complejo sin ser detectado.

Segundo atentado
Al menos cuatro soldados canadienses y una periodista del mismo país han muerto en un segundo atentado con bomba en la provincia de Kandahar, en el sur de Afganistán, informó un portavoz del Ejército canadiense, el general de brigada Daniel Menard.

Las víctimas viajaban a bordo de un convoy militar que se vio afectado por el estallido de un artefacto de gran potencia instalado en la carretera por la que circulaban, informa el diario canadiense The Globe and Mail. Como consecuencia de la explosión resultaron heridos además otros cuatro soldados, aunque hasta ahora se desconocen la gravedad de las lesiones sufridas.

La periodista fallecida era Michelle Lang, de 34 años de edad, quien trabajaba como reportera para el diario Calgary Herald. Lang gozaba de prestigio profesional en Canadá, especialmente desde que en 2008 fuese galardonada con el Premio Nacional de Prensa del país al reportaje más impactante del año.

Se trata del mayor atentado mortal contra las tropas canadienses desde el que causó la muerte de seis soldados en julio de 2007 en el distrito de Panjwaii, a unos 20 kilómetros de Kandahar. En total, han fallecido en Afganistán 138 militares y cuatro civiles canadienses desde el año 2002.

Máximo nivel de violencia
Los ataques en Afganistán este año han llegado a sus máximos niveles desde que los talibanes fueron derrocados por las fuerzas afganas respaldadas por Estados Unidos a finales de 2001. Washington está enviando 30.000 soldados adicionales a Afganistán en un intento por controlar el incremento de la violencia, y los aliados de la OTAN también contribuyen con miles más.

Las víctimas civiles y militares han llegado a niveles récord este año, y los suicidas incluso apuntan como objetivos a empleados de Naciones Unidas en el corazón de Kabul. Khost, en la frontera paquistaní, es una de las zonas de Afganistán donde la insurgencia talibán es más fuerte, y muchos extranjeros son soldados o trabajan bajo protección militar. A finales de septiembre, un suicida hizo estallar un coche contra un convoy militar de fuerzas extranjeras, matando a un estadounidense.