martes, 8 de diciembre de 2009

MERCOSUR CONDENÓ ELECCIONES ILEGALES EN HONDURAS Y FELICITÓ TRIUNFOS DE IZQUIERDA EN URUGUAY Y BOLIVIA

LOS ANDES (ARGENTINA)
Cumbre del Mercosur: dura condena al golpe en Honduras

Los presidentes del bloque desconocieron el proceso electoral del país. Cristina Fernández asumió la conducción pro témpore del organismo con la integración regional como prioridad.

Los presidentes del Mercosur se reunieron hoy en la 38va cumbre del bloque regional donde coincidieron en señalar la importancia de avanzar en los mecanismos de integración y condenaron el golpe cívico militar ocurrido en Honduras en junio pasado con un documento.

En su intervención, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner definió que en el debate se había tomado dos ejes, uno político y otro económico.

En el primero, volvió a condenar la situación en Honduras y alertó sobre las consecuencias de que el golpe cívico-militar-mediático siente un "peligroso precedente en la región".

En lo económico que se avanzó en la Cumbre, la Presidenta destacó los esfuerzos del bloque regional por avanzar en la firma de un acuerdo con la Unión Europea y anunció la reunión de mayo en España entre el Mercosur, la cumbre de América Latina y el Caribe y la Unión Europea.
La reunión de los mandatarios comenzó pasadas las 9 (hora argentina) con las palabras del presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, quien al finalizar trapasó a manos de Cristina Fernández de Kirchner la presidencia pro témpore del bloque.

Tabaré realizó un recuento de su gestión en los seis meses que estuvo a cargo y presentó a la fórmula presidencial electa en su país, José Mujica y Danilo Astori, quienes permanecieron en el recinto durante las deliberaciones.

También anunció la recepción por parte de los mandatarios de un documento presentado por empresarios del Mercosur y de la Unión Europea en el que manifestaron su respaldo a las conversaciones entre los bloques para lograr un acuerdo.

Posteriormente, el canciller uruguayo, Pedro Vaz, leyó un informe en el que detalló cada una de las acciones realizadas por su gobierno al frente del Mercosur.

A partir de allí, Tabaré fue dando la palabra a los mandatarios de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner; de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva; de Paraguay, Fernando Lugo y de Venezuela, Hugo Chávez y a los representantes de Chile, Ecuador, Perú, Colombia y México.

Lula da Silva, aseguró que la Cumbre del Clima en Copenhague es "la oportunidad para los países en vías de desarrollo de que nuestra voz sea escuchada".

Tras hacer un repaso de la situación de su país a pesar de la crisis internacional, Lula felicitó a Evo Morales por su triunfo en las elecciones del domingo y aseguró que "los pueblos de Brasil y de Bolivia apostaron por el cambio".

También destacó el trabajo conjunto con la presidenta argentina en mejorar el funcionamiento del bloque regional y bromeó con el venezolano Chávez y juntando sus manos, rogó "porque el Senado brasileño apruebe finalmente la entrada de Venezuela al bloque".

Por su parte, el mandatario paraguayo afirmó hoy la "decidida voluntad de su país en lograr una genuina integración de nuestros pueblos" y advirtió que "cuanto más marcadas sean las diferencias del desarrollo de las economías de los países, más difícil será la integración".

Además agregó que "hay que tener un criterio pragmático, no un Mercosur con diferentes velocidades, sino un mecanismo donde avancemos todos".

También destacó los triunfos de Evo Morales en Bolivia y de José Mujica en Uruguay y lo contrastó con las elecciones convocadas por los golpistas en Honduras: "Qué contraste el de las democracias en Uruguay y Bolivia con la democracia en estado de coma de Honduras", sentenció.

A su turno, el presidente venezolano, quien hizo uso de la palabra en dos oportunidades, afirmó que más allá de que se demore la aprobación por parte de Brasil y Paraguay de su ingreso al Mercosur, su país "seguirá luchando por la unión" de los pueblos.

Chávez expresó además su "gran preocupación" por la presencia de las tropas estadounidenses en las bases militares colombianas.

"Lo de las bases es una amenaza, siete bases para venir sobre nosotros en cualquier momento", aseguró Chávez, quien agregó que "hemos detectado mucho movimiento en las bases americanas de Curazao y Aruba, en el Mar Caribe, salen y despegan aviones, tenemos la información", dijo.

El presidente venezolano mostró también su rechazo hacia el golpe de Estado en Honduras y alertó que "hay países aquí sentados que apoyan al nuevo gobierno ilegal", en referencia a Colombia y Perú cuyos gobiernos anunciaron que reconocen el gobierno surgido del golpe.

Chávez afirmó también que su país seguirá "jugando fuerte por la unión". "La integración beneficiará a todos los países, el Mercosur crece y llega al Caribe. El Banco del Sur podría convertirse en el Banco del Mercosur, necesitamos avanzar en una alianza energética del sur, en cerrar la ecuación energética, como dice Cristina", concluyó en su primera participación.

Luego, tras escuchar las intervenciones de la canciller mexicana Patricia Espinoza y del vicepresidente colombiano, Francisco Santos, el venezolano volvió a pedir la palabra para contestarles.

Espinosa planteó la posición de su país a favor del libre comercio y tras condenar el golpe en Honduras, bregó por el diálogo y la búsqueda de consenso entre el presidente depuesto Manuel Zelaya y el electo el 29 de noviembre, Porfirio Lobo, un político liberal que apoyó el golpe de estado del 28 de junio.

Por su parte, Santos, cuestionó la decisión de Venezuela de dejar de comprar productos colombianos y lo definió como "bloqueo", además de reiterar su decisión soberana de firmar el acuerdo con los Estados Unidos para permitir la presencia de tropas estadounidenses en su territorio.

Chávez pidió permiso para hablar, recordó que él era un presidente y que no iba a polemizar con los representantes y lamentó que no estuvieran los mandatarios Felipe Calderón de México y Alvaro Uribe de Colombia.

Allí fue muy duro con la posición de México y los acusó de "buscar una honrosa salida para los golpistas" al cuestionar cualquier intento de legitimar el golpe de estado en Honduras.

Sobre Colombia, reiteró los lazos históricos entre los países, la "gran Colombia con la que soñó Simón Bolívar" y rechazó de plano la acusación de bloqueo de parte de su gobierno que decidió, desde hace unos meses, sustituir sus importaciones colombianas por la de otros países vecinos. "Tenemos derecho a elegir a quién comprarle", remató.

En el cierre del encuentro, el presidente uruguayo leyó la declaración de los presidentes presentes en la que condenaron el golpe de estado en Honduras y la ruptura del orden constitucional para instalar un gobierno surgido de elecciones ilegítimas.

Al finalizar, se realizó el traspaso oficial de la presidencia pro témpore de manos de Tabaré Vázquez a Cristina Kirchner quien la ejercerá los próximos seis meses.

Luego de cumplir con la ceremonia de la foto oficial de encuentro, los mandatarios asistieron a una gala en el Teatro Solís, a metros del la sede del Ejecutivo donde se realizó la Cumbre y participaron de un almuerzo al que se sumó el presidente electo José Mujica. Télam