domingo, 6 de diciembre de 2009

OEA: INSULZA QUIERE RECONOCER RESULTADO DE ELECCIONES ILEGALES EN HONDURAS

EL MUNDO (MÉXICO)
La OEA propone aceptar a Lobo
La Organización de Estados Americanos (OEA) fue incapaz ayer de alcanzar una posición de consenso para emitir “un veredicto definitivo” sobre las pasadas elecciones presidenciales en Honduras, aunque el secretario general del organismo, José Miguel Insulza, apostó por una solución intermedia para que el presidente electo, Porfirio Lobo, inicie un proceso de reconciliación nacional

La Organización de Estados Americanos (OEA) fue incapaz ayer de alcanzar una posición de consenso para emitir “un veredicto definitivo” sobre las pasadas elecciones presidenciales en Honduras, aunque el secretario general del organismo, José Miguel Insulza, apostó por una solución intermedia para que el presidente electo, Porfirio Lobo, inicie un proceso de reconciliación nacional que impulse la restauración democrática y ponga fin a la persecución del depuesto mandatario Manuel Zelaya.

“El presidente que asumirá el 27 de enero está en la mejor posición para iniciar esa restauración. Él puede poner fin a la persecución en contra de José Manuel Zelaya, separarse clara y públicamente de lo ocurrido en estos meses, restablecer plenamente la vigencia de los derechos humanos y las libertades públicas y convocar a todas las fuerzas democráticas a un gran acuerdo nacional”, propuso Insulza en un discurso que ha reflejado un corrimiento de posiciones a favor de reconocer al gobierno electo, con la excepción del bloque de países encabezados por Venezuela, Argentina, Brasil, Nicaragua, Ecuador y Paraguay, entre otros.

“Las elecciones del pasado 29 de noviembre se produjeron en circunstancias muy especiales, con un estado de emergencia proclamado por el gobierno de facto y estando pendiente el cumplimiento de los compromisos del Acuerdo Tegucigalpa-San José”, dijo Insulza al demandar al gobierno electo y al régimen de facto no desperdiciar la oportunidad para trabajar en favor de lareconciliación nacional.

La propuesta de Insulza para aceptar al gobierno electo de Porfirio Lobo como el impulsor de un proceso de reconciliación inició un intenso debate en el que el secretario general de la OEA intentó mediar entre aquellos que han apostado por el reconocimiento del gobierno electo —con Estados Unidos y Canadá a la cabeza— y los que, como Venezuela, Paraguay, Ecuador o Nicaragua se han manifestado abiertamente en contra de validar un proceso electoral que ha surgido de “condiciones espurias”.

“Reconocer o no a otro gobierno como legítimo es una prerrogativa de todo gobierno soberano y cada uno de nuestros Estados tomará libremente su decisión al respecto”, dijo Insulza al admitir la imposibilidad de alcanzar un consenso.

Sin embargo, añadió, “parece evidente que no habrá obstáculos internos a la toma de posesión (de Porfirio Lobo) el próximo 27 de enero. Es esa la realidad con que debemos contar y frente a ella deberán pronunciarse los países miembros”.

Tras una primera ronda de intervenciones, en la que los representantes de los distintos países miembros dejaron constancia de su incapacidad de alcanzar un consenso sobre el resultado de las elecciones en Honduras, el embajador de Venezuela ante el organismo interamericano, Roy Chaderton, cedió su turno de palabra a Patricia Rodas, la secretaria de Relaciones Exteriores del depuesto presidente Manuel Zelaya, en una decisión que no pudo ser objetada por ninguno de los presentes.

En su corta aunque encendida intervención, Rodas acusó a los gobiernos integrantes de la OEA que han decidido reconocer las elecciones del domingo pasado, de ayudar a “blanquear un crimen”, y dijo que Lobo “ha ganado a través de un proceso ilegítimo” alentado por “un régimen espurio”.

“A todos ustedes me gustaría preguntarles ¿qué va a pasar con los derechos humanos? ¿Qué va a ocurrir con los muertos que han servido para abonar un proceso espurio? ¿Quién va a poner fin a la persecución del presidente, Manuel Zelaya?”, cuestionó Rodas.