domingo, 27 de diciembre de 2009

TURQUÍA CONTINÚA CON GENOCIDIO A KURDOS. EN DIYARBAKIR SE LEVANTAN 100.000 MANIFESTANTES DE ESA ETNIA

LA VOZ DE GALICIA
La policía turca dispersa a unos 100.000 kurdos en Diyarbakir

Es el cuarto día consecutivo de enfrentamientos tras la prohibición del partido DTP

La policía turca dispersó a unos 100.000 manifestantes que denunciaban en Diyarbakir (sureste) la ilegalización del principal partido prokurdo por parte del Tribunal Constitucional y llevó a cabo numerosas detenciones. Los incidentes comenzaron después de que diputados del Partido por una Sociedad Democrática (DTP), disuelto el viernes por colusión con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), hablaran a la multitud que había salido a recibirlos.

Los manifestantes lanzaron piedras contra la policía antimotines, que respondió con granadas lacrimógenas. También se registraron incidentes en Dogubeyazit (este) y en Adana (sur), según la agencia de prensa Anatolia. En Dogubeyazit cerraron, además, todas las tiendas en protesta por la prohibición. Es el cuarto día consecutivo en el que la minoría kurda se enfrenta con la policía, ya que el fin de semana también se produjeron choques violentos en varias ciudades, entre ellas Estambul.

Los dirigentes del partido prohibido llegaron a Diyarkabir, de mayoría kurda y su principal feudo electoral, para mantener reuniones y definir una estrategia de actuación tras la ilegalización. Desde hace dos días se encuentran reunidos en la misma ciudad unos 700 miembros del llamado Congreso de Sociedad Democrática, que aglutina a numerosos grupos de esta etnia y está considerado cercano al PKK.

El DTP dejó de existir oficialmente ayer, tras la publicación del fallo del Constitucional en el Boletín Oficial. Su principal dirigente, Ahmet Turk, dijo a sus seguidores que seguirán trabajando por la paz, aunque advirtió de que «el Estado debe pensarlo dos veces. Los partidos pueden ser prohibidos pero el pueblo seguirá estando allí».

Naci Sapan, editor jefe del diario Olay en Diyarbakir, señaló que la prohibición del DTP ha debilitado a los defensores de una línea dialogante dentro del partido. «Estamos ante un proceso muy peligroso», afirmó. «Las calles de las ciudades turcas están ardiendo de forma peligrosa».

La disolución del DTP podría complicar la iniciativa del Gobierno turco de Recep Tayyip Erdogan, quien acababa de tender la mano a la comunidad kurda proponiendo una serie de medidas para reforzar sus derechos y así tratar de minar el apoyo al PKK y poner fin a un conflicto que dejó 45.000 muertos en 25 años.

El DTP disponía de 21 escaños en el Parlamento (de un total de 550). La decisión que el Constitucional tomó por unanimidad es el desenlace de un procedimiento lanzado en el 2007 por la Fiscalía por entender que obedece a las directrices del PKK. El DTP asegura, sin embargo, que no tiene «vínculos orgánicos» con el PKK.