domingo, 20 de diciembre de 2009

UN PAPANAZI BENEDICTO 16 SANTIFICA A OTRO PAPANAZI PIO 12

CLARÍN (ARGENTINA)
Polémica decisión del Papa: nombró "venerable" a Pío XII
Por: Julio Algañaraz


Gran sorpresa. Benedicto XVI firmó ayer el decreto que hace Venerable a Juan Pablo II, pero suscribió otro en el que también se reconocen las "virtudes heroicas" del controvertido Pío XII, acusado de haber mantenido silencio frente al Holocausto nazi en la Segunda Guerra Mundial. Los dos Venerables Siervos de Dios van ahora camino seguro de la beatificación. Falta para ambos un imprescindible milagro.

Es probable que en el caso de Karol Wojtyla (1927-2005), que reinó en la Iglesia veintiseis años y medio, el milagro salga pronto porque la investigación está prácticamente lista.

Se trata de la curación inexplicable para la ciencia de la monja francesa Marie Simon-Pierre, que padecía un agresivo mal de Parkinson, la misma enfermedad que mandó a la tumba a Juan Pablo II el 2 de abril de 2005.

Las religiosas de su congregación rezaron al Papa polaco que acababa de fallecer pidiendo su intercesión y Marie se curó de golpe. En octubre, cuando probablemente tendrá lugar la ceremonia de proclamación de la beatitud de Karol Wojtyla, Marie Simon-Pierre estará en la primera fila de los invitados al rito.

Aún se deben reunir la comisión de médicos y la de cardenales y teólogos que deben confirmar que la curación fue inexplicable para la ciencia humana.

Después el Papa firmará el decreto y dispondrá la proclamación de la beatitud del Venerable, que es el primer escalón de los altares, con un culto restringido.

Más tarde, quizás dos o tres años, con un nuevo, imprescindible, milagro, el Papa proclamará santo a Juan Pablo II en el mismo escenario de la plaza San Pedro, en una ceremonia de canonización que extenderá en forma obligatoria el culto a toda la Iglesia.

Se estima que un millón de fieles venidos de todo el mundo, entre ellos 300 mil polacos, asistirán en octubre próximo a la ceremonia de beatificación, que será la más multitudinaria en la historia de la Iglesia en el Vaticano.

Pero el caso del nuevo e importante paso hacia los altares de Pío XII es un gesto importante y delicado del Papa, porque se mantiene siempre vigente un debate encendido entre los partidarios y detractores de Eugenio Pacelli debio al rol que jugó en la Segunda Guerra Mundial.

Pío XII reinó entre 1938 y 1958, en una época muy difícil. El mundo judío lo acusa de haber sido "el Papa de Hitler" por el silencio que mantuvo frente a las barbaridades nazis con el Holocausto que costó la vida a seis millones de hebreos.

Quienes lo defienden, entre ellos el mismo pontifice Josef Ratzinger como sus inmediatos predecesores, afirman que el Papa Pacelli hizo todo lo posible por ayudar a los judíos, salvando a decenas de miles de ellos.

Y que su silencio estaba motivado en la necesidad de evitar males peores.

La "leyenda negra" de Pío XII comenzó en los años '60, sobre todo tras el éxito de una obra teatral que se llamaba "Vicario". La Santa Sede no ha hecho publicos todos los documentos de aquella época y por eso se suceden las revelaciones parciales, a favor y contra del Papa Pacelli.

Lo cierto es que Pío XII ayudó a los judíos en Europa facilitando que los escondieran en los conventos y las instituciones católicas.

Pero en 1942 no se asoció a la condena de los aliados contra Hitler por la persecusión de los judíos.

Y en 1943, cuando los hebreos de Roma -la ciudad de la que Pacelli era obispo como Sumo Pontífice-, fueron deportados a los campos de exterminio, Pío XII volvió a guardar silencio.