jueves, 7 de enero de 2010

ARGENTINA: NO LOS UNE EL AMOR, SINO REDRADO. CON OLOR A HONDURAS

por Flavio Dalostto

En el mes de julio, en "Si Zelaya se rinde, le abre la puerta a dos golpes de estado", escribía "Honduras, el Globo de Ensayo de Estados Unidos y de las Oligarquías subordinadas en el Continente, según como concluya la Crisis, podrán evaluar las posibles acciones en otras regiones de Democracia Débil, sobre todo de la América del Sur. Si Zelaya acepta la Lobotomía que le recetaron Obama y Clinton, para volver a la Presidencia de su País, como "Mandatario Figurativo", renunciando a la Resistencia Popular y dejando impune a los golpistas; la experiencia será rápidamente agendada por la Derecha Continental, y mecanismos destituyentes se pondrán en marcha rápidamente en dos Países: Argentina y Paraguay".
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"presionarán salvajementea la Presidenta Argentina, ...para lograr que renuncie. Si lo lograsen, asumiría el 'Cleto' Cobos, como marca "la ley". El Golpe, disimulado, se revestiría de "Apariencia Republicana", y las medidas progresistas, pocas o muchas del Gobierno serían rapidamente revertidas".

El presidente del Banco Central de la República Argentina, el licenciado Martín Redrado, fue echado por un decreto de necesidad y urgencia, firmado por la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner. El tal Redrado, que fue propuesto en su momento por el mismo gobierno kirchnerista, incurrió en demoras voluntarias para entorpecer las políticas monetarias y de pago de deuda externa del gobierno. Más allá de la consideración de si es o no correcta la política financiera del gobierno de Cristina; lo cierto es que el nombramiento y la remoción del presidente del Banco Central es atribución exclusiva y soberana del Presidente de la República. La existencia del Decreto fue motivada por la rebeldía de Redrado en renunciar, tal cual se lo había pedido, Cristina Kirchner. El caprichoso funcionario aún resiste en sus oficinas, pero la presidenta, los ministros en su totalidad y la mayoría del Directorio del Banco Central han tomado la decisión de echarlo, y de iniciarle a Redrado un proceso penal por mala conducta e incumplimiento de sus deberes de funcionario público. Miguel Pesce es ya el nuevo presidente del Banco Central de la República Argentina. Redrado, si no estaba de acuerdo con la política de la Presidente, su jefa directa, debió haberse ido honorablemente, y punto.

Cuando me estoy enterando de esto, viene a mi mente, la actitud del General Romeo Vázquez en Honduras, jefe del Ejército, cuando el presidente Manuel Zelaya lo destituyó por negarse a disponer la colocación de una cuarta urna para consultar al Pueblo sobre la necesidad de una Reforma Constitucional. El cargo de Romeo Vázquez estaba legalmente sujeto a la voluntad del presidente, ya que este es el Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas de la Nación; pero aquel no solo se negó a colocar la cuarta urna, sino que rechazó la remoción dispuesta en su contra por Zelaya, y recurrió al Congreso. A partir de ese acto, y con el aval "legalista" del Parlamento, se puso en marcha el proceso de Golpe de Estado que el 28 de junio secuestró y expatrió a Manuel Zelaya, generando la crisis política que devora al país centroamericano desde hace más de medio año.

La oposición argentina, guarecida en el Congreso Nacional Destituyente, no ha ocultado sus intenciones antidemocráticas, de la boca de Buzzi y Biolcatti, dirigentes sojeros; y solo ensaya unidad cuando se trata de atacar al gobierno. Constituida por la Unión Cívica Radical, el ARI, la Coalición Cívica y el Socialismo "Liberal" de Binner, representa a los mismos partidos políticos que formaron la Coalición de Fernando De la Rúa, aquel presidente que en 2001 dejó al país incendiado y que huyó en helicóptero. A esta oposición se suma el peronismo disidente integrado por dirigentes que en la década del 90' respondían a la política neoliberal de Carlos Menem y el ultraderechista PRO del alcalde porteño Mauricio Macri.

Honduras es un globo de ensayo, desde donde se intenta exportar un nuevo tipo de Golpe de Estado, disfrazado de "sucesión parlamentaria". Los blancos de estos procesos de "nuevos golpes" son los "gobiernos liberales con concesiones al Pueblo", como Argentina, Paraguay y Guatemala, que le han puesto algún freno a los aspectos más feroces del capitalismo, si bien no son siquiera reformistas. Estos gobiernos liberales con cierta sensibilidad social, constituyen trabas para los planes de EEUU en América Latina, y funcionan como paraguas políticos, para gobiernos revolucionarios, como es el caso de Bolivia y su proceso de cambio encabezado por Evo Morales. Martín Redrado, ávido de protagonismo, pareciera intentar emular al general Romeo Vázquez y darle pie a una Oposición sin autoridad moral pero con dientes, que estéril de propuestas, solo se dedica a sabotear las del gobierno. Pino Solanas, lider de un partido personalista porteño de centro-izquierda Proyecto Sur , y Vilma Ripoll del izquierdista MST no dudaron en unir sus voces en defensa del funcionario argentino rebelde, junto a dirigentes peronistas neoliberales como Reutemann y derechistas como Francisco De Narváez. Durante 5 años, estos dirigentes políticos criticaron TODAS las políticas monetarias de los gobiernos kirchneristas, ejecutadas sin un pero, por Martín Redrado; pero ahora, esos mismos críticos lo apoyan, únicamente para tratar de perjudicar al gobierno. De esta manera, en torno a la rebeldía de Redrado se unen la Derecha y la Izquierda oportunista, que en 2008 apoyaron unidos la Asonada Sojera contra Cristina Kirchner.

Es evidente que Redrado buscaba la ruptura con Cristina, y tener un plafón para lanzarse tras un cargo electivo en 2011, tratando de rodearse de un "aura principista". La oposición, integrada, en su mayoría, por partidos aplazados en Democracia, debería esperar a que le toque el turno electoral en 2011, para ser, tal vez, gobierno y disponer así de su propia política monetaria. Instar a Martín Redrado, como lo están haciendo partidos opositores con representación parlamentaria (UCR, ARI y CC), a "resistir" la orden de la presidenta y rebelarse contra su natural designio, es instigar a un ciudadano argentino a subvertir el Orden Democrático y Constitucional. No olvidemos la lección de Honduras; ya que fue un Golpe con aval parlamentario el que derrocó a su legítimo presidente.

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