miércoles, 6 de enero de 2010

ARGENTINA: NO MOLESTEN MÁS A ALEX Y JOSÉ MARÍA

por Flavio Dalostto
Ante el ensañamiento y crueldad, de que son víctimas los señores Alex Freyre y José María Di Bello, por parte de sectores medievales de la Iglesia Católica Argentina, no queda más que tomar las armas en el asunto.

Estos señores debían casarse entre sí, en la Ciudad de Buenos Aires, habilitados por el fallo de una jueza; pero el gobierno del alcalde derechista Mauricio Macri, argumentando otro fallo en contrario, dispuso lavarse las manos como Poncio Pilatos, y la boda de esos dos muchachos se vio frustrada.

Hace pocos días, casi clandestinamente (debido a la persecución de que son objeto por abogados católicos), y gracias la valiente decisión de la gobernadora de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos, se concretó oficialmente la boda de Alex y José María en aquella fría y lejana Provincia Argentina.

Los abogados de la Iglesia, la fiscal Karina Echazú (actuó de oficio) y los abogados Demetrio Martinelli y Alejandro de la Riva, enloquecieron cuando se enteraron de la noticia, y sintiéndose burlados, arremetieron contra los funcionarios del gobierno de Tierra del Fuego, denunciando a la gobernadora, allanando gobernación, registro civil, el hotel donde se alojó la pareja y ¡hasta la discoteca donde festejaron!

Tamaña persecución y crueldad manifiesta contra dos ciudadanos que solo quieren formar una familia de tipo distinto, sin esconderse y a la luz de la sociedad, y que no son ni asesinos, ni ladrones, ni violadores; solo se explica por el carácter enfermizo de sus perseguidores y la naturaleza siniestra de la institución que representan.

Alex y José María podrían haber mantenido su vínculo, "de hecho"; pero ellos quieren legalizar su unión, desde otra visión particular. Visión que solo implica la obligación de respetar otra manera de entender a las pequeñas sociedades de Amor que "deberían" ser las familias.

¿En qué nos perjudica a los demás que esos dos hombres, decidan unir sus vidas en el Amor? ¿A quién molestan? ¿Cual es la profunda y verdadera razón que impulsa a ciertos carniceros a dedicarse, casi sanguinariamente, a perseguir a dos personas honradas, que a nadie atacan? Solo un siquiatra podrá explicarlo.
Hoy, bien sabemos, que la pareja heterosexual, en si misma, no garantiza NADA. Miles de matrimonios entre un hombre y una mujer, llenos de infelicidad, maltratándose, unidos por miedo, por conveniencia o por costumbre. Decenas de Padres y Padrastros que violan a sus propios hijos o hijas biológicos o no. La condición homosexual o heterosexual de los contrayentes no significa garantía de respeto, en si misma. Solo la unión por Amor, garantiza que ese Amor se multiplicará en los hijos sanguíneos o adoptados. No hay otra manera.

Así que, por favor, dején en Paz a la Gente. No molesten más, y dedíquense a sí mismos. Solo quienes padecen de una completa insatisfacción personal pueden dedicarse a escarbar en la cama de los otros.

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