sábado, 16 de enero de 2010

ARGENTINA: PIQUETERO DERECHISTA, ÁVIDO DE FAMA, INTENTÓ TOMAR BANCO NACIÓN

LA NACIÓN (ARGENTINA)
Castells intentó tomar el Nación
Fue detenido junto con su esposa, que quiso ocupar el Banco Central

No bien comenzó el año, la primera detención de Raúl Castells en 2010 no se hizo esperar. Con sus acostumbradas manifestaciones en reclamo de subsidios y planes sociales, ingresó con sus partidarios en el Banco Nación, frente a la Plaza de Mayo, donde fue detenido junto con su mujer, Nina Pelozo, que intentó copar el Banco Central. Por la tarde fue excarcelado por el juez federal Ariel Lijo, y a las 20. 45 recuperó la libertad desde la Comisaría 1», situada en el microcentro, luego de que se verificó que no tenía ningún pedido de captura pendiente.

El líder del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD) reclamaba planes sociales y que se utilicen las reservas del Banco Central para distribuirlas entre los jubilados.

Anoche, medio centenar de partidarios del piquetero acamparon frente a la Comisaría 1», de Lavalle 451, rodeados por otros tantos policías de la Guardia de Infantería con escudos y un carro hidrante. Estallaron en júbilo con la liberación de su líder, que protestó por el arresto: "Es ridículo que me encarcelen por pedir que la plata del pueblo vaya al pueblo", dijo.

Según dijo el comisario Guillermo Sodini a LA NACION, Castells y Pelozo fueron los únicos detenidos porque lideraban la manifestación. Los hechos sucedieron en la mañana de ayer, cuando Castells, Pelozo y unas 20 personas del MIJD ingresaron en el Banco Nación. Castells fue apresado luego de que la policía evitó que otro grupo, con su mujer a la cabeza, entrara en el Banco Central.

"Me están llevando por pedir que las reservas no se usen para pagar la deuda sino para darles lo que les corresponde a los jubilados", había dicho Castells por teléfono a LA NACION mientras era llevado en el patrullero acusado de extorsión. "Nos parece que está imputado en un delito exagerado", dijo Adrián Morales, uno de sus abogados. Mientras tanto, un grupo de 40 piqueteros esperó en el cruce de Reconquista y Lavalle la liberación, acompañados de sus carteles, pero apaciguados por la intensidad del sol y las altas temperaturas.

La liberación de Castells se demoró porque -según dijeron fuentes judiciales a LA NACION- se negó a que le leyeran sus derechos, no quiso que lo revisaran los médicos para verificar que no tuviera lesiones y evitó que le tomaran las huellas dactilares para ficharlo. "Está armando este circo para pasar el día preso. El mismo se mantiene detenido", dijeron las fuentes.