viernes, 1 de enero de 2010

BOLIVIA: EL DIARIO BASURA EL DEBER EN GUERRA CONTRA LAS PALOMAS

por Flavio Dalostto
A uno no le queda más remedio que leerlo de vez en cuando, porque hay que enterarse por donde camina el enemigo; pero a veces, sinceramente, leer ciertas notas del diario cruceño El Deber, te deja atónito. Y uno se pregunta, ¿qué haremos con ese diario?, tan mentiroso, desinformador, ignorantista. Ahora resulta que se metió con las palomas de Santa Cruz.

Este periódico, que explota la ignorancia cómoda de cierta clase media cruceña, lanza notas invocando "especialistas", completamente desconocidos, sobre cualquier tema, y tiran una andanada de boludeces como para hacer un boludario (diccionario de boludeces).

En una nota de hoy, va tirando soluciones para liquidar a las palomas, y en el primer párrafo dice "son animales que transmiten enfermedades, según una veterinaria y funcionarios municipales que también aseguraron que el problema que originan se puede solucionar dándoles hormonas."
¿Sabrá el que escribe lo que es una hormona?

En el segundo párrafo, una fulana que nadie sabe quien es, Reina Ramirez (porque este diario mezcla especialistas y profanos, únicamente unidos por el hecho que no los conoce nadie), dice que todos los días tiene que limpiar la suciedad que dejan esta aves en la terraza de su vivienda en la calle Sucre. “Es incómodo, porque anidan en el techo, me traen basura y ensucian el patio".
¿Y que pretende? Que el bicho no haga caca, ni anide ¡es un pájaro!
¿Le traen basura? ¿Cómo se la traen? ¡Ay, Dios!
¿Le ensucian el patio? ¿Y que quiere? ¿Que las palomas tengan inodoro?
¡Que agarre la escoba, doña Reina, que no muerde!, o que la use de medio de transporte.

En el tercer párrafo, otro salame, de apellido Cabrera, piensa ¿piensa? "Lo ideal es trasladarlas a jaulas grandes donde puedan volar y no se reproduzcan". Huelgan los comentarios. No humillemos a nuestras neuronas para analizar la filosofía de Cabrera.

En el cuarto párrafo, la que da la nota tétrico-nazi es Margoth Ugarteche, veterinaria del zoológico municipal, quien señaló que "las palomas pueden ser comparadas con las ratas". Y agrega que "es preciso lavar y fumigar la casa y espantar dichas aves".

En el quinto párrafo, un tal Juan Carlos Antezana, responsable de la Unidad de Preservación de la comuna, afirma que "las palomas son una plaga"; pero reconoce que "por ahora no tenemos un proyecto específico". Lo segundo es entendible. El cruceñismo nunca tuvo proyecto, excepto el de joder a Bolivia.

El diario, luego enumera dos enfermedades que puede transmitir la caca de las palomas, haciendo ver a estos pájaros como si fueran asesinos de personas.

Este es el tipo de nota que embrutece a los desprevenidos cruceños. Patrañas. Pero esa es la filosofía del cruceñismo. Nunca tienen proyectos de Vida, siempre son de Muerte ¿Cómo matar collas? ¿Cómo liquidar Campesinos en Pando? ¿Cómo matar Palomas? La sangre los excita.

Doy testimonio personal de décadas, como rescatador y criador ocasional de palomas urbanas y torcazas, que salvando pichones me he embardunado de mierda palómica hasta las orejas, que jamás me he enfermado de Nada con estos bichos, que es un placer indescriptible darles de comer, sentir que los hemos traído de este Lado, cuando ya los tironeaban del Otro. Y después de haberlos salvado, y prepararlos, verlos volar Dignos hacia su Destino de Peligros. ¡Qué placer por Dios! ¡Qué gozo indescriptible!

Uno de mis gatos, el rescatado, no se si recuerdan, el Señor Mishu, tiene como un año y es un excelente cazador. El muy atorrante, empezó a liquidar uno o dos gorriones o palomitas, por día. Primero me dio una bronca terrible, porque yo mismo ahora estoy criando una torcacita, desde hace dos semanas. Me dio rabia, porque él tiene su alimento a pata, es un gato burgués; y "no tiene necesidad" de andar matando a nadie. Pero después pensé, ¿que va a hacer? ese es su destino. No mata por hambre, sino para seguir siendo gato. Igual, aunque él cace un gorrión diario, yo seguiré criando a mi única torcaza durante 3 o 4 semanas.

Mi consejo: ¡Dejen a los gatos que cumplan su destino, y a las palomas cumplir el suyo! Después de todo, la mordedura más infecciosa de la naturaleza, dejando aparte las víboras venenosas, es la del ser humano. ¡Como 400 clases de bactarias distintas en la boca humana, convierten a este órgano en un arma letal! En realidad, me preocupan más otras enfermedades, que justamente transmite el hombre y no la paloma: Avaricia, Envidia, Venganza, Indiferencia, Opresión, Destrucción, Miseria y Odio. De esas hay que cuidarse, y no de la caca de la paloma.