lunes, 25 de enero de 2010

EEUU SE EMPIEZA A HARTAR DE OBAMA

UNIVISIÓN
Euforia dio paso al malestar

Mucho cambió para Obama en un año

La esperanza y euforia que Barack Obama trajo a Estados Unidos hace poco más de un año se ha transformado en un grisaceo e incómodo malestar. Como esos dolores de cabeza que son leves pero constantes, este malestar no tiene un solo origen. Es provocado por muchas cosas.

Voto castigo
Ese malestar surgió con más fuerza que nunca en Massachusetts. Fue ahí que el candidato Republicano, Scott Brown, le arrancó a los Demócratas el puesto en el senado que tuvo durante 47 años el fallecido Ted Kennedy.

Sin duda hizo una mucho mejor campaña que la Demócrata, Martha Coakley. Pero eso no lo explica todo.

El resultado en Massachusetts es un voto de castigo en contra del presidente Barack Obama. “La angustia y frustración que hay en el país por la situación económica que estamos viviendo”, dijo el portavoz presidencial, Robert Gibbs, es lo que provocó este voto.

Y el presidente Obama “es uno de los que está frustrado por la lentitud de la recuperación económica”.

Los norteamericanos están frustrados porque uno de cada 10 no tiene trabajo. Hay 15 millones de desempleados en el país. Además, millones más siguen en peligro de perder sus casas.

Y ante la pregunta de si estás hoy mejor o peor que hace un año, pocos pueden decir que las cosas han mejorado.

La frustración empezó a crecer cuando, tanto el gobierno de George W. Bush como el de Barack Obama, gastaron una millonada para ayudar a los más grandes: a los bancos, a las empresas financieras y a las compañías automotrices.

La pregunta de los estadounidenses es legítima: ¿por qué les ayudaron a los más ricos y a mí no?

La respuesta oficial –que las cosas estarían mucho peor si no hubieran ayudado a los sectores financiero y automotriz- no son un consuelo para los que han perdido empleo, casa, seguro médico y esperanza.