viernes, 22 de enero de 2010

EVO, LÍDER ESPIRITUAL AYMARA

LA JORNADA (MÉXICO)
Evo Morales, líder espiritual de los aymaras
Evo Morales, que hoy inicia su segundo mandato como presidente boliviano, fue designado líder espiritual de los aymaras en una ceremonia ancestral realizada ayer en Tiwanaku, que incluyó un ritual para que el primer indígena al frente del Ejecutivo desde la fundación de Bolivia, en 1825, reciba energía positiva transmitida por un chamán con el apoyo de autoridades originarias de las comunidades del altiplano. El gobernante recibió el bastón de mando de los pueblos originarios de su país de manos de una niña y una abuela, ambas aymaras, etnia a la que pertenece el mandatario
Rosa Rojas
“Un solo presidente, dos Estados, un Estado –el colonial- que murió y otro –plurinacional- que nació. Un Estado colonial que se va y uno plurinacional que llega”, proclamó el presidente boliviano, Evo Morales, al ser ungido, en ceremonia tradicional que marca el inicio de su segundo mandato presidencial, como “guía espiritual” de los bolivianos por amautas (sacerdotes indígenas).

La ceremonia formal, en que prestará juramento ante la ahora Asamblea Legislativa Plurinacional –compuesta igual que el Congreso anterior por diputados y senadores- se efectuará este viernes en el palacio Legislativo de la plaza Murillo, corazón político del país.

Como hace cuatro años, cuando tomó posesión como el primer presidente indígena de este país, columnas de indígenas y no indígenas confluyeron desde todos los rincones del país para integrarse en un gran río que por miles y miles inundó la tierra sagrada de este sitio milenario en cuyas ruinas precolombinas Morales presentó ofrendas a la Pachamama –Madre Tierra- en cada uno de los cuatro puntos cardinales desde la cima de la pirámide Akapana.

También acudieron delegaciones de residentes bolivianos en Argentina, Perú y Chile, dirigentes indígenas de esos países, así como de Canadá, México, Ecuador, Honduras, Guatemala, en ésta última estuvo presente la premio Nobel de la Paz guatemalteca, Rigoberto Menchú, lo mismo que integrantes del cuerpo diplomático, entre ellos el nuevo embajador de México en Bolivia, José Rafael Cervantes.

Las ofrendas fueron para agradecer lo logrado en el periodo gubernamental que termina y pedir sabiduría y unidad para conducir el proceso de cambio que él encabeza, informó el filósofo e investigador Jorge Miranda a la estatal Agencia Boliviana de Información.

A su llegada en helicóptero, Morales se sometió a una “limpia espiritual” practicada por yatiris (sabios indígenas) para alejar todo lo negativo que haya podido existir en su primer gobierno y cambio su ropa por una túnica –uncu- de pelo de llama en blanco y tonos de gris, así como sandalias de cuero de llama y un gorro de cuatro puntas “chucu”, que simboliza “la unión de la diversidad”, la unidad de las cuatro regiones de Bolivia.

Morales hizo las ofrendas acompañado de cuatro ancianos y cuatro ancianas indígenas. El mandatario pidió que la economía prospere y además conocimiento y racionalidad para su nueva gestión de gobierno.

Posteriormente Morales se dirigió al templo de Kalasasaya, dentro del mismo complejo arqueológico, ubicado a 70 kilómetros de la ciudad de La Paz, desde cuya entrada principal el presidente indígena pidió –primero en un fluido aymara, luego en quechua y posteriormente en castellano- a los movimientos sociales y sindicales del país unidad en la “lucha permanente de los pueblos contra las políticas de saqueo y de marginación del capitalismo que destruye la tierra”.

“Tuvimos que esperar 180 años para refundar Bolivia… para crear un Estado donde todos los originarios tengamos los mismos derechos, los originarios milenarios –que son muchos y muy pobres- y los originarios contemporáneos –que son pocos y muy ricos”, apuntó.

Subrayó sin embargo que “se respeta desde luego la propiedad privada… pero tienen más derecho los pobres”, dijo. Ahí parafraseó a un ex presidente boliviano, Gualberto Villarroel, quien dijo: “no soy enemigo de los ricos pero soy más amigo de los pobres”.

Morales reiteró su discurso en defensa de los derechos de la Madre Tierra y advirtió a los movimientos sociales y sindicales que en este nuevo milenio “es más importante defender los derechos de la tierra que los derechos humanos” y que si ellos no asumen dicha defensa “vamos a ser cómplices del capitalismo”.

“Con los conocimientos de nuestros abuelos y abuelas vamos a salvar a Bolivia y al mundo” enfatizó recordando que hace 4 años propuso una política sobre la vida, “vivir bien, que no es vivir mejor”.

Dijo que entonces se vio su propuesta como algo “de trasnochados” pero ahora ya sido retomada por otros mandatarios, como el ecuatoriano Rafael Correa.

Dicha propuesta para construir una nueva Bolivia y una nueva cultura “para salvar el planeta” tiene cuatro principios, agregó Morales: “saber escuchar, saber compartir, saber vivir y saber escuchar por nuestros pueblos”.

“Si no nos escuchamos entre nosotros, al compañero, a los más humildes… jamás podremos cambiar; el que escucha aprende, cambia”, apuntó.

Más adelante enfatizó que vivir bien significa “vivir en equilibrio con todos y con todo, trabajar por la dignidad de todas y todos… saber compartir. Lo que es del pueblo es para el pueblo, lo que los economistas llaman distribuir la riqueza, para eso nacionalizamos los recursos naturales… saber compartir es saber dar para recibir, dar lo que uno tiene para que todos tengamos”, indicó Morales.