jueves, 21 de enero de 2010

HAITÍ: UNA BEBÉ DE 3 SEMANAS, UNA MUCHACHA DE 26 Y UNA SEÑORA DE 69, RESCATADAS DESPUÉS DE 1 SEMANA

LA TERCERA (CHILE)
A una semana del terremoto sorprende rescate desde las ruinas de personas vivas


Una guagua de tres semanas, una joven de 26 años y una mujer de 69 son algunos de los excepcionales ejemplos de sobrevivencia en medio de la tragedia que vive Haití. Todas ellas superaron los tiempos estimados en que una persona puede resistir sin alimentación y sin agua, heridas y con el cuerpo aprisionado por kilos de escombros.

En medio de la tragedia haitiana, pareciera que se producen pequeños milagros. Historias como la de un canadiense que a través de mensajes de texto enviados por su celular pidió ayuda, o la de una enfermera embarazada de 43 años que fue rescatada tras permanecer 60 horas bajo pilas de cemento, son algunos ejemplos de ello. Y aunque, de acuerdo al recuento del gobierno de Haití, hay al menos 75 mil muertos, 250 mil heridos y un millón de personas sin techo, la catástrofe humanitaria que causó el terremoto del 12 de enero, ha dejado espacio para historias con un final feliz.

Una de ellas es la de Elisabeth Joassaint, una guagua de apenas 22 días que forma parte de las 121 personas que, según comunicó la ONU ayer, han sido salvadas con vida bajo los escombros por los equipos internacionales. Rescatada el martes en la ciudad de Jacmel, a 40 kilómetros de Puerto Príncipe, la pequeña que pasó casi un tercio de su vida entre los escombros, fue encontrada por un equipo de bomberos haitianos, colombianos y franceses, que estaban a pocos minutos de demoler la casa de su familia. Michelene Joassaint, la madre de la pequeña, horas más tarde y mientras alimentaba a su hija en una cama de un hospital, sólo supo describir lo sucedido como una "compasión de Dios".

El terremoto en Haití ha movilizado a muchos países que han enviado equipos de rescate, quienes han sido fundamentales para encontrar y mantener con vida a un gran número de personas que han sobrevivido bajo edificios y casas destruidas.

Ena Zizi es una prueba de ello. La mujer,de 69 años de edad, fue rescatada luego de estar durante una semana bajo las ruinas de la residencia de tres pisos del arzobispo católico en Haití, Joseph Serge Miot, junto a la catedral de Puerto Príncipe. Pese a que fue llevada al hospital sufriendo una fuerte deshidratación y fracturas en una cadera y en el fémur derecho, en gratitud por la suerte que tuvo, Zizi, mientras esperaba ser atendida, cantó un salmo y agradeció a Dios por mantenerla con vida.

No sólo los sobrevivientes se alegran con su rescate. Los equipos de salvamento también se ven involucrados emocionalmente. "Es reconfortante viajar cientos de kilómetros y salvar una vida", dijo Tom Donelly, un bombero estadounidense que trabaja en Haití y que forma parte del equipo neoyorquino que rescató a dos niños de 8 y 10 años de entre las ruinas de un edificio de dos pisos, el martes.

Sin embargo, el tiempo para encontrar sobrevivientes se está acabando, y aunque las posibilidades de éxito son mínimas, 36 de los 52 equipos de rescate que han participado en las operaciones de salvamento, siguen buscando a gente que como Hotteline Lozama -una joven de 26 años que fue rescatada la noche del martes desde los escombros, sonriente y cantando, pese a haber estado una semana aprisionada por un refrigerador un cadáver- pueda estar con vida.