domingo, 31 de enero de 2010

HONDURAS: LOBOLUDO SENTADO SOBRE BAYONETAS

por Flavio Dalostto

El segundo dictador de Honduras, el cogolpista Porfirio Loboludo, que fue (con suerte) elegido por el 18% del padrón electoral, dada la altísima abstención registrada en las elecciones del 29 de noviembre, no podrá gobernar el país. Más allá de la batalla ganada por los golpistas, al impedir la reasunción del presidente legítimo Manuel Zelaya, hoy exiliado en Dominicana.

La crisis económica, social y política, que ya atravesaba Honduras antes del derrocamiento de Zelaya, se vio incrementada en más de un 100% en este medio año, que duró el gobierno del Primer Dictador, Roberto Micheletti-Pinochetti, con centenares de asesinados y desaparecidos, con un millón de desocupados, con la afiliación masiva de jóvenes en los Cárteles de la Droga, y con la riqueza económica concentrada en el 5% de la población.

Es interesante, como se contraponen los personajes de Zelaya y Loboludo, en la percepción de la historia reciente hondureña. Percepción que se irá consolidando a medida que pasa el tiempo. Zelaya, el presidente legítimo-legal, dio muestras de actos heroicos, casi en soledad: 3 intentos de regreso al poder, incluido el último, atravesando selvas y montañas hasta guarecerse en la embajada de Brasil, y su increíble resistencia en ella por meses. Porfirio Loboludo ha demostrado que no es más que un títere de ese 5% oligárquico y de la presidente norteamericana Hillary Clinton, ideóloga del Golpe, según paso a demostrar:

1)-Loboludo, necesitaba que Pinochetti renunciase antes de su asunción, para dar apariencia de legalidad, con un abortado "Gobierno de Unidad". El capricho del dictador fue más.

2)-Pinochetti se autoproclamó, con aval del congreso golpista, diputado eterno, de la misma manera que el dictador Pinochet lo hizo en Chile, para poder "vigilar" al gobierno electo que lo sucedería.

3)-Pinochetti amenazó a Loboludo hace unos días, diciéndole que "no se olvide de la Constitución"; con lo que le advirtió "lo que le hicimos al díscolo Zelaya, te lo podemos hacer a tí".

4)-La dictadura de Loboludo trató mal a una diplomática brasileña. Loboludo echó al funcionario, como tratando de convencernos que "yo tengo el poder". Pero a las horas, su ministro Canahuati, un conocido empresario negrero y golpista, lo obligó a restituir al irrespetuoso funcionario.

Es llamativo como los diarios basura de Honduras (Tribuna y el Heraldo) y del continente, tratan de dar la sensación que "todo terminó", "vuelta de página", "borrón y cuenta nueva". Pero una cosa son sus deseos delirantes y otra muy distinta es la realidad real. En Argentina, después de ¡30 años!, los jerarcas golpistas de la última dictadura cívico-militar, están quedando entre rejas y en cárceles comunes, HOY. En la Bolivia de Evo, están entre rejas, los dictadores Luis García Mesa y Luis Arce Gómez, muy viejitos ya, sin prisión domiciliaria. El crimen no paga.

Loboludo no es reconocido por Cuba, Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Ecuador, Uruguay y Argentina. Por el contrario, las provincias norteamericanas de Costa Rica, Panamá, Perú, Colombia; y seguramente Chile, lo reconocen. Incluso Loboludo debió contar con el apoyo de Israel y Taiwán, ante su soledad continental. De todas maneras, recibirá otros apoyos, como el de Brasil, Dominicana, México, Guatemala, El Salvador y Belice, aunque condicionados y listos para lavarse las manos, cuando inicie el desbarranco de Loboludo.

Y por supuesto, los amigos del Pueblo Hondureño estaremos ahí, soplándole la nuca a Loboludo, serruchándole el piso, aprovechando cada fisura de la dictadura, con la paciencia que aprendimos de esa nación morazánica, esperando y adobando el momento, para tumbar al tumbador. A Loboludo solo le queda caer, y a nosotros subir. Disfrutaremos enormemente de esa caída que empieza a caer.

Venceremos porque Ya Vencimos.
La batalla por la República de Alturas, recién comienza.