jueves, 14 de enero de 2010

LA IN-JUSTICIA BOLIVIANA

Por José R. Torrico Gumucio

En varias notas anteriores me habia referido a como el trabajo del poder judicial no parece hacer justicia en varios casos y por ello la reforma del poder judicial es urgente para Bolivia. El escritor Argentino, Flavio Dalostto escribió en varias de sus notas que, el poder judicial Boliviano debía renovarse para poder sanar a Bolivia de las profundas heridas sociales que le dejó el neoliberalismo.

En estos últimos meses hemos visto como representantes del poder judicial habrían incurrido en acciones desesperadas para proteger a quienes en su momento los pusieron a cargo del poder judicial. Un ejemplo podría ser el de una magistrada quien se puso a hacer huelga de hambre en el congreso porque fue suspendida, como varios de sus compañeros, a raíz de que se iniciaron procesos en su contra por mala administración. Otros miembros del poder judicial, en los meses pasados, habían ya renunciado a sus cargos ante la inevitable rendición de cuentas que se vendrá con el renovado poder judicial.

Muchos de estos funcionarios pensarían que aún serían protegidos por los viejos políticos con quienes ya tenían años de trabajo conjunto. Prueba de ello es que hayan salido en marchas públicas por las calles de Sucre, la capital Boliviana, cuando se enarbolaba alguna campaña en contra las políticas de cambio impulsadas por el presidente Evo Morales, generalmente con mentiras como que cerrarían las iglesias y otras. Lo cierto es que los miembros del poder judicial se mostraron parcializados políticamente y ligados a grupos de políticos que han participado en anteriores gobiernos.

Pero los viejos políticos, al parecer, se están fugando del país justamente porque no pudieron contener la avalancha de pruebas que ahora se ciernen en contra de ellos por los malos manejos que hicieron de las instituciones públicas. No será extraño cuando los que hasta ahora estuvieron a cargo del poder judicial también busquen abandonar el país porque estarán previendo que ya no podrán manejar la justicia a su conveniencia. Se quedarán los traicionados, los que no tienen la posibilidad de fugar al extranjero buscando la protección de algún país de línea derechista y que creyeron las mentiras de los viejos políticos. Ellos deberán dar la cara ante la renovada justicia por los delitos a los cuales se prestaron en complicidad.

Esto ocurre porque el pueblo ha tomado el control del país por la vía democrática, posicionando a gobernantes que los representan y logrando integrar a su proyecto de país a las clases medias y empresariales de Bolivia, lo cual se vio reflejado en el resultado de las elecciones nacionales de Diciembre pasado, cuando el programa de gobierno del MAS obtuvo un 64.22% de la votación Boliviana.

Muchas voces ya se habían manifestado, indignadas, por como la justicia Boliviana y especialmente la cruceña, habría favorecido a personas que usaron el poder económico, como el ex-civico Marinkovic (posiblemente prófugo), para adueñarse fraudulentamente de territorios indígenas. También cuando liberaron a líderes activistas del brazo neonazi del comité pro-Santa Cruz luego de que destruyeran y saquearan más de una decena de instituciones públicas en el intento golpista de 2008 o cuando intentaron llevar el caso de terrorismo a esta misma jurisdicción para que se diluya en sus escritorios.

Recientemente hemos visto casos que derivan en escándalos públicos y fue interesante para mi notar que cuando estos casos tocan a la gente citadina muchas personas comienzan recién a comprender como funcionaba el país para los pobres. Hace unos meses, en Cochabamba, un militar retirado victimó con varios disparos, en una centrica calle y en horas de la tarde, al asesino confeso de su hijo quien, a dos años del asesinato y tras haber sido sentenciado a 18 años de prisión, se encontraba libre por “retardación de justicia”. Antes de este caso, cuando ocurría este tipo de hechos, donde algún ciudadano que no creía en la justicia tomaba la extrema decisión de actuar para buscar justicia propia, los medios de comunicación satanizaban el hecho diciendo que se trataba de justicia comunitaria. Cuando es un citadino el que toma acción victimando al asesino de su hijo, los canales de televisión y algunos ciudadanos se manifiestan en apoyo manifestando abiertamente que habrían hecho lo mismo en su lugar. No se puede justificar ningún asesinato, ni por venganza ante una justicia que nunca llega, pero es evidente que la confianza en la justicia no está en su mejor momento. El resultado es que el poder judicial, con este hecho, ha quedado tan desprestigiado como los medios de comunicación privados.

Otros hechos recientes, que están causando la indignación de la población, son los mecanismos legales que dilatan los juicios por corrupción y permiten que viejos políticos, con procesos ya iniciados, fuguen del país. Un ex-candidato a la presidencia con denuncias que van desde corrupción, falsedad material, daño económico al estado y otros delitos, se habría fugado del país poco antes de la navidad. Estos viejos políticos, al haber perdido contundentemente en las urnas y teniendo decenas de procesos judiciales en su contra, han optado por fugarse del país. Estas fugas han sido posibles por los mecanismos y dilataciones de un poder judicial que permite que los juicios se alarguen demasiado en trámites burocráticos y procedimientos judiciales permitiendo, de esta forma, que los acusados tengan el tiempo necesario para agotar todas las opciones de impunidad posibles.

En un hecho más reciente la aduana Boliviana realizó operativos, conjuntamente con instituciones de salud, y encontró en las tres principales ciudades de Bolivia, importadoras de medicamentos que adulteraban toneladas de medicamentos o les modificaban fechas de vencimiento. ¿Cuántas personas podrían haber muerto (si es que no murieron varios ya) por usar estos medicamentos falseados o adulterados?. Este es un grave atentado contra la vida (no solo la salud, recalco: la vida) de las personas y ciudadanos de Bolivia. Con toda la propiedad del caso, para un ciudadano común que no estudió leyes, este delito podría entenderse como un intento de asesinato o, si se llegaría a demostrar, un genocidio consumado por comerciantes inescrupulosos que no repararon en la salud de las personas a quienes les llegaría esos medicamentos que pusieron en circulación. Los detenidos en estos casos están hoy libres por asuntos burocráticos o han sido liberados por garantías monetarias que, por mucho o poco dinero que sean, son una burla dada la gravedad el caso.

Sé que generalizar no es preciso, hay algunos jueces, fiscales y funcionarios del poder judicial que hacen esfuerzos extraordinarios, peleando contra la corriente, para poder intentar romper estas mafias consolidadas en décadas de malos manejos. Lo que es evidente es que una renovación del poder judicial será el complemento vital para que el proceso de cambio en Bolivia pueda consolidarse.

Esta renovación se dará pronto por un mandato directo del pueblo a través de la aprobación de la nueva constitución política del estado. Una vez posesionada la primera asamblea plurinacional de Bolivia (este próximo 22 de Enero) tiene plazo constitucional de ciento ochenta días para presentar, entre varias otras, una ley del órgano judicial. En el año siguiente al ingreso en vigencia de esta nueva ley deberá renovarse la justicia.

Mantendremos el deseo, el sueño, de una Bolivia con una justicia justa. El posicionar una justicia que favorezca al lado contrario al que la anterior favorecía sería un error del mismo tamaño. Mi deseo es que todos los abogados honestos, dignos y conscientes del momento histórico que nos toca vivir, se brinden para implementar este nuevo poder judicial justo. La tarea será titánica: deben revisar y resolver injusticias cometidas por décadas. Pero la convicción los debe inspirar, la convicción y la fe de que es posible participar de esta refundación de Bolivia. Solo tendremos una oportunidad para hacerlo bien, este proceso no admite errores. Pero tenemos confianza en que así será, por ello hemos dado nuestro voto consciente por este proceso de cambio y renovación.

http://evolucion-bolivia.blogspot.com/