viernes, 29 de enero de 2010

PARAGUAY: SOBRE EL EPP

ESPECTADOR.COM (URUGUAY)
“Mucha conmoción” en la población paraguaya y “fuerte presión” al gobierno por acciones de grupo guerrillero
Contacto con la periodista uruguaya Daniela Desantis, corresponsal de la agencia Reuters en Asunción.

JUAN ANDRÉS ELHORDOY (JAE):
El Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) desde hace varios meses tiene en vilo al gobierno del presidente Fernando Lugo.

Es un grupo de campesinos que opera por la vía armada en el norte del país. En octubre del año pasado llevó a cabo su golpe más importante cuando secuestró a un empresario ganadero, al que tuvo retenido durante 94 días.

La semana pasada, el EPP liberó a Fidel Zavala, luego que su familia entregó carne y dinero.

El grupo guerrillero, que muchos en Paraguay asocian a una ideología marxista, anunció que repartiría esa carne y ese dinero entre campesinos carenciados. En un principio, el EPP había reclamado 5.500.000 dólares, pero finalmente se habló de que sólo se entregaron 500.000.

Con la liberación de Zavala, las autoridades intensificaron la búsqueda de los integrantes del EPP y a estas tareas policiales se sumaron efectivos de las Fuerzas Armadas, según anunció el presidente Lugo.

“Se reunió la comisión de crisis que preside el ministro del Interior, el doctor Rafael Filizzola, en su carácter de responsable de la seguridad interna del país. En tal ocasión, al tiempo de analizarse la marcha del operativo que se realiza en el norte del Paraguay, cuyo objetivo es devolver la seguridad a la población civil, con el desmantelamiento de las bandas criminales que operan en tal región, y particularmente capturar y poner a disposición de la Justicia a todos los integrantes del autodenominado EPP, se me ha solicitado como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de la nación, basado en la Ley 1.337 de defensa nacional y seguridad interna, autorizar y ordenar la participación de las fuerzas militares en apoyo a los efectivos de la Policía nacional que actualmente operan en este marco, decisión que he asumido, aprobado y ejecutado inmediatamente. Esta decisión responde a un proceso de análisis estratégico de seguridad y programación de acciones…”.

En Paraguay se habla mucho por estas horas del EPP y también de sus acciones. Por ejemplo, algunos lo vinculan con la guerrilla de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) e incluso se lo acusa de haber participado en otros tres secuestros extorsivos, entre ellos el de Cecilia Cubas, hija del ex presidente Raúl Cubas, asesinada en el año 2004.

Para hablar de lo que está pasando en Paraguay estamos en contacto con la periodista uruguaya Daniela Desantis, que es corresponsal de la agencia Reuters en Asunción.

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JAE – ¿Cómo podrías definir este ejército, el EPP?

DANIELA DESANTIS (DD):
Se cree que el EPP es un grupo pequeño, quizá apenas 20 personas, que operan con apoyo de organizaciones campesinas radicales en el norte de la región oriental del país (en los departamentos de Concepción y San Pedro, que son las regiones más pobres de Paraguay). Muchos creen que es como producto de la enorme desigualdad en términos de distribución de la riqueza que hay acá.

JAE – ¿Se conoció su existencia ahora, con este secuestro, o ya se conocía?

DD – No, sería un grupo que se formó hace como dos años, pero algunos de sus miembros participaron en otros secuestros, robos, o ataques a policías desde 1997, según lo que dice el gobierno.

El gobierno les atribuye a sus integrantes cuatro secuestros, entre ellos el de Cecilia Cubas y el último que fue el de Zavala, un empresario muy conocido y que tuvo como el reparto de la carne entre poblaciones pobres.

JAE – ¿Qué ideología política dirías que tiene este grupo?

DD – Se sabe poco, pero se supone que son de una ideología de izquierda. Lo que se teme es que pueda ser como la semilla para la creación de un grupo insurgente. En teoría, son escasas las posibilidades de que se convierta en algo similar a las FARC, de donde se cree que también tienen entrenamiento o algún tipo de apoyo.

De todas formas, la aparición causa mucha conmoción en Paraguay, porque el secuestro no es algo común, y asusta una pequeña elite que prácticamente controla al país y a los medios.

JAE – ¿Cómo está llevando adelante el gobierno la lucha contra estos grupos?

DD – El gobierno está enfrentando una fuerte presión para dar con los culpables, porque la seguridad es un tema muy sensible para Lugo. Enfrenta ya un año difícil, porque tiene el Congreso en contra, está con la amenaza constante de un juicio político y no logra articular consensos para reformar la Justicia, que es algo que propuso desde la campaña.

La aprobación a su gestión ha bajado en el segundo mandato y si bien para 2010 las perspectivas económicas son buenas -el Banco Central dice que la economía va a crecer cerca del 6% de la mano del agro-, Lugo no ha tenido mucho éxito en formar alianzas para sacar adelante otro tipo de reformas que él ha prometido. Eso comienza a hacerse sentir en la opinión pública, porque obviamente a él se lo eligió como el presidente del cambio.

JAE – El hecho de que incorpore a militares en la lucha del EPP, ¿cómo cayó en la población?

DD – Realmente bien, o sea, fue como un apoyo bastante masivo. Esto no es la primera vez que se hace. Cuando hay una situación una situación de crisis, los militares salen a auxiliar a la Policía; no es algo muy excepcional en este país. De todas formas, están intentando cercarlos, cortándole el acceso al aprovisionamiento a este grupo que se cree que está en esa región del país. Están intentando hacer un cerco.

La aparición con vida de este empresario pecuario sin duda le dio un respiro al gobierno, pero probablemente sea corto, si no logra presentar resultados sobre este operativo que desplegó en el norte.

JAE – ¿El financiamiento vendría por el lado de los secuestros o hay algún otra fuente?

DD – Sí, se cree que vendría del lado de los secuestros y que puedan pasar algún tiempo largo hasta que puedan reagruparse y planear algún otro tipo de acción, porque en este momento están muy cercados.

Durante la campaña, la oposición llegó a vincular a Lugo con algunos de los integrantes de estos grupos, principalmente con los que secuestraron a la esposa de un empresario en el año 2001. Es un tema que Lugo tuvo que salir a desmentir varias veces. Entonces, la intención del gobierno es separarse y plantear una lucha frontal para que no queden dudas.

JAE – Tú decías un grupo chico, pero que aparte puede tener el apoyo de campesinos… ¿Cómo afecta esto a los campesinos en general, ya que se podrían considerar presuntos colaboradores?

DD - Hasta ahora hubo 10 detenidos y algunos estaban vinculados con un grupo que se llama Organización Campesina del Norte. Tanto organismos de Derechos Humanos como las principales organizaciones campesinas advirtieron al gobierno e incluso enunciaron ser precavidos y no criminalizar la lucha social. En ese aspecto también Lugo enfrenta un escenario delicado, porque son grupos que lo apoyaron y que lo ayudaron a llegar al poder.