viernes, 8 de enero de 2010

URGENTE ARGENTINA: PELIGRO DE GOLPE CONTRA CRISTINA KIRCHNER. COBOS, ¿JEFE DE LA CONSPIRACIÓN?

por Flavio Dalostto
Argentina forma junto a Paraguay, Guatemala y Brasil, ese grupo de gobiernos que han implementando medidas de inclusión social hacia las grandes mayorías, sin llegar a ser reformistas y muchos menos revolucionarias. En Paraguay se implementa un Sistema de Salud Gratuito para el Pueblo, en Guatemala el anteproyecto de Ley de Desarrollo Rural que busca la desmonopolización de la Tierra, en Brasil el Programa Hambre Cero que fortalece la agricultura familiar y beca a 11 millones de familias pobres. Este tipo de gobiernos han servido de paraguas político y logístico a otros gobiernos de tipo revolucionarios en América Latina, como Venezuela, Ecuador y Bolivia; convirtiéndose en serios obstáculos para el proyecto de sometimiento de toda la región, a los Estados Unidos.

En Argentina, por citar algunos ejemplos, en lo económico-social, se ha jubilado a 2.000.000 de personas de más de 60 años (en su mayoría mujeres), que nunca pensaban jubilarse, ya que nunca aportaron fondos o aportaron insuficientemente para obtener una jubilación por las vías normales. La mayoría de esta gente fue afectada por el desempleo de los 90' provocado por el neoliberal Carlos Menem; o gente que debió cuidar durante años a familiares enfermos o mujeres que trabajaron de ama de casa, sin reconocimiento alguno. También la asignación universal de 180$ por hijo menor de 18 años (con límite hasta 4), para nacionales y para extranjeros con 3 años de residencia en el país. Hay muchas otras medidas de inclusión, pero estas son a mi juicio las más fuertes y estructurales (no coyunturales). Existen otros logros que tienen que ver con lo político, con lo judicial, con lo simbólico, con lo macroeconómico, con la vigencia de los derechos humanos durante el gobierno de los Kirchner, que no mencionaré, ya que como decía el General Perón, "la víscera más sensible de los argentinos es el bolsillo".

Después, podemos discutir cientos de errores de este gobierno, o medidas débiles, incompletas, asignaturas pendientes, temas desatendidos; pero lo que no se puede negar es que el País, a partir del año 2003, se sacó el tubo de respiración mecánica, y salió del grave estado que comprometía su propia existencia como Nación. Antes de esto, el incendiario gobierno aliancista de De La Rúa con su 18% de desocupación, integrado por los mismos que hoy sabotean sin descanso a Cristina Kirchner; y el gobierno de transición de Eduardo Duhalde, que, imposible no reconocerlo, tomó el mando del País en Llamas, que se hundía en el abismo. La herencia de la Alianza de De La Rúa, fue un país desintegrado con varias jurisdicciones queriendo hacerse "repúblicas de facto", con ahorros bancarios acorralados, con monedas provinciales y hasta municipales, con altísimo desempleo, con Estado de Sitio y saqueos generalizados provocados o espontáneos.

La oposición argentina, un conglomerado de partidos que van desde la más rancia derecha hasta la izquierda oportunista, no dudan en unirse como un solo partido, cuando existe algún tema que sirva para golpear al gobierno de Cristina Kirchner. No tienen propuestas, y su única acción es poner palos en la rueda, para tratar de impedir que el gobierno gobierne. Para los conservadores no peronistas (el vicepresidente Julio Cobos, el Radicalismo de Gerardo Morales, la Coalición Cívica de Elisa Carrió y el Partido Socialista de Hermes Binner), el objetivo es evitar un mayor grado de inclusión social. Para el peronismo conservador disidente, el objetivo es minar la influencia de grupos de la izquierda peronista, varios de ellos, vinculados históricamente al extinto movimiento Montoneros. La izquierda oportunista, además de ser incapaz de generar por si misma, apoyos masivos de la población; siente sus banderas de integración latinoamericana, sindicalismo y de derechos humanos, "robadas" por el kirchnerismo. A todos, por motivaciones distintas, los une la tentación de recortar el mandato de Cristina Kirchner y producir una sucesión a la hondureña, con la asunción "legal" del Vicepresidente opositor Julio Cobos y apoyo parlamentario.

¿Por qué llegamos a esto?
Además de los numerosos errores del kirchnerismo, las mejoras sociales producidas por el Gobierno de Cristina Kircher, tienen la características de graciosas concesiones de una monarquía a sus súbditos. Aunque los beneficien, esas acciones no son vistas por la población como "sus conquistas", y como tal no las valora como propias. Lógicamente, no se traducen en votos de la población. No forman parte del acervo de la "Conciencia del Pueblo", porque el Pueblo no fue parte de su construcción. En las últimas elecciones legislativas de junio de 2009, el gobierno kirchnerista obtuvo solo el 30%, convirtiéndose en la primera minoría. En octubre de 2007, Cristina fue electa presidenta argentina por el 44,8% de los votos. Una pérdida importante en menos de 2 años. Más allá de lo que puedan impactar las campañas mediáticas en contra de la presidenta, convirtiéndola en una mujer in-creíble, cuyo lema sería "Cristina, ¡Mujer! andá a lavar los platos"; la pérdida de aceptación de su liderazgo tiene otras, entre muchas causas. Entre ellas,

1)-La incomunicación de la presidenta con el resto de la población. Solo excepcionalmente, la mujer se aparta de la ciudad de Buenos Aires (sede del gobierno) o de su residencia familiar en Cafayate (provincia de Santa Cruz).

2)-La antedicha no valoración de las concesiones presidenciales al Pueblo; porque no son sentidas como conquistas populares.

3)-La Alianza del gobierno con personajes y grupos económicos vinculados al anterior gobierno neoliberal menemista, o mejor dicho, personajes y sectores que hacen alianzas de conveniencia con quién se siente en el sillón presidencial, sea cual sea su signo ideológico; y que luego traicionan o se alejan del gobierno.