miércoles, 3 de febrero de 2010

ARGENTINA: COMISIÓN LEGISLATIVA ECHÓ A EMPLEADO INFIEL MARTÍN REDRADO

PÁGINA 12 (ARGENTINA)
Echar a Redrado fue el consejo bicameral
Después de cinco reuniones, el diputado oficialista Gustavo Marconato y el vicepresidente coincidieron en el relevo del ex Golden Boy. El diputado de la CC siguió a Carrió y rechazó esa decisión. La Presidenta evalúa si corresponde dictar otro decreto.

Por Miguel Jorquera

Pocos minutos antes de la nueve de la noche, el secretario parlamentario del Senado, Juan Estrada, tomó el sobre lacrado en sus manos para llevarlo a la Casa Rosada y entregárselo a la Presidenta. Allí iba el “consejo” no vinculante donde la Comisión Bicameral recomendó al Gobierno la destitución del renunciante Martín Pérez Redrado al frente del Banco Central, aunque la decisión no fue unánime. El voto de Julio Cobos inclinó la balanza a favor de la remoción del ex presidente del Central. Esta vez, el vicepresidente coincidió con la decisión de la Casa Rosada pero con argumentos diferentes a los que volcó en su dictamen el kirchnerista Gustavo Marconato. En tanto, el cívico Alfonso Prat Gay terminó alineándose con la postura de Elisa Carrió y a pesar de sus duras críticas a la gestión de Redrado se pronunció en contra del decreto presidencial que lo eyectó de la entidad. Ahora, Cristina Fernández de Kirchner podrá ratificar la expulsión del ex Golden Boy. Evalúan si es necesario dictar otro decreto que suplante el DNU.

“A las 20.45 salió del Congreso el consejo de la Comisión Bicameral que tiene como única destinataria a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner”, decía el escueto comunicado redactado en la presidencia del Senado. Habían pasado seis horas del comienzo de la reunión, atravesada por desencuentros, opiniones divergentes, conversaciones individuales y cuartos intermedios. Los tres integrantes de la comisión, Cobos, Marconato y Prat Gay, se retiraron del despacho de Cobos por el ascensor interno para esquivar la guardia periodística. Ninguno de ellos quiso violar la “reserva” con la que debía actuar la comisión, aunque no pudieron evitar las filtraciones sobre el sentido de sus votos y dictámenes.

Cobos votó esta vez en el mismo sentido que el Gobierno. En medio de una discusión sobre el procedimiento para votar, el vicepresidente se aferró al reglamento: “Voten ustedes primero y si no hay acuerdo yo desempato”, les dijo a los otros dos integrantes de la comisión. Con las cartas de Marconato y Prat Gay sobre la mesa, Cobos tuvo la última palabra y el consejo de la comisión a la Presidenta fue a favor de la destitución de Redrado.

Aunque a la hora de exponer los argumentos las motivaciones de Cobos fueron muy diferentes a las que volcó el representante oficialista ante la comisión. El vicepresidente criticó duramente en su dictamen la política monetaria del Gobierno y del Central, y la información suministrada por el Indec para implementarla, así como la creación del Fondo del Bicentenario para pagar deuda pública con reservas del Central. Además de cuestionar la decisión de Redrado de aferrarse a su sillón y al mismo tiempo al Gobierno por postergar la intervención del Congreso.

No fue fácil para Cobos. Maduró su decisión en Mendoza, en medio de interminables consultas legales y técnicas a sus principales colaboradores: la senadora y ex ministra de Economía durante su gobernación mendocina, Laura Montero; al ex diputado radical Raúl Baglini y al ex secretario Legal y Técnico de Mendoza Jorge Albarracín, entre otros. Aunque fue el último en exponer sus argumentos sobre la mesa de la Bicameral ayer por tarde.

Tampoco faltaron las presiones de último momento. Esta vez de sus aliados radicales y de su propia tropa. Varios de ellos lo llamaron por teléfono para pedirle que votara en contra de la decisión presidencial de remover a Redrado del Central. “No podés quedar pegado al Gobierno”, le dijo una de sus espadas parlamentarias. “Carrió va a salir a matarte desde la oposición”, le espetó un encumbrado correligionario que respalda el regreso de Cobos a la UCR y su candidatura presidencial para 2011.

El vice tuvo respuestas para todos. “Seguimos los pasos institucionales que corresponden”, les dijo a varios de ellos para justificar que la decisión final era una atribución de la Presidenta. Cobos ya había sufrido un traspié cuando suspendió sus vacaciones en Chile para regresar y ponerse al frente del reclamo opositor de convocar a sesiones especiales para rechazar los DNU, a través de los cuales el Gobierno creaba el Fondo del Bicentenario y del que echaba a Redrado del Central. La embestida opositora fracasó y Cobos quedó desairado. Abierta la vía parlamentaria, que en principio había salteado el Gobierno, Cobos recuperó el centro de la escena pero tampoco quería a parecer como fogonero de una disputa política interminable, de la que la sociedad comenzó a cansarse.

También salió al cruce de las chicanas que recibiría de Carrió con una ironía: “Me convencí de votar en contra de Redrado después de conocer los argumentos de Prat Gay contra su gestión y la forma en que lo interpeló durante su declaración”, le dijo el vice a uno de sus interlocutores que le pedía que reviera su posición. Cobos fue testigo privilegiado de cómo Prat Gay tuvo que retroceder sobre sus pasos y cambiar su decisión ante las presiones partidarias.

Prat Gay fue el único integrante de la comisión que enfrentó a los periodistas ayer por la tarde antes de que comenzara la quinta reunión de la Bicameral. “Tengo libertad plena de conciencia para emitir mi opinión”, dijo, pero aceptó que no estuvo exento de presiones partidarias: “todos recibimos presiones en la familia, el trabajo”, contestó. Se despidió de los periodistas afirmando que la comisión había alcanzado “un extraordinario clima de trabajo, con sinceridad y seriedad”. El también ex presidente del Central venía de exponer su dictamen ante un grupo reducido de diputados de la Coalición Cívica, de la que no participó Lilita.

Pero el lunes, su “mano derecha”, Pedro Lacoste, había sido el encargado de negociar una salida decorosa para Prat Gay en medio de un plenario de legisladores de la CC que sí presidió Carrió. Prat Gay votó en contra de la destitución de Redrado refutando los argumentos del DNU 18, con el que el 8 de enero la Presidenta echó a Redrado. Pero en su dictamen se pronunció en contra de la gestión del ex Golden Boy y lo extendió a todo el directorio de la entidad, incluido el presidente interino, Miguel Pesce, por intentar desconocer la Carta Orgánica del Banco Central. Incluso recomendó a la Bicameral que el Congreso investigue todo ese período de casi seis años.

Marconato, que llegó hasta la puerta del despacho de Cobos acompañado por su jefe de bloque, Agustín Rossi, no hizo declaraciones por la tarde. Ante los otros integrantes de la comisión, el diputado santafesino volvió a defender los argumentos del DNU con que el Gobierno se desprendió de Redrado. Aunque su principal motivación era que la Bicameral emitiera su consejo ayer y no dilatara más la decisión. Tras una dura discusión alcanzó su cometido. Por la noche, Marconato ingresó a la Casa Rosada, donde seguramente rendiría un informe detallado a la Presidenta.

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