domingo, 28 de febrero de 2010

ARGENTINA: KIRCHNERISMO Y OPOSICIÓN SE DISPUTAN EL VOTO DEL INNOMBRABLE MENEM

SEMANARIO PARLAMENTARIO
El oficialismo está dispuesto a negociar con Menem
El titular de la bancada kirchnerista de la Cámara alta admitió que se sentaría a conversar con el ex mandatario, a quien resaltó como “un hombre de Estado que entenderá las necesidades del Gobierno”.

Cotizan en alza las acciones del senador Carlos Saúl Menem, quien a estas alturas debe estar pensando que no fue tan errada la idea de dejar de lado aquello de que “el que ha sido Papa ya no puede pensar en ser cura”, y sentarse en una banca legislativa. Es que esta situación y el nuevo panorama planteado en la Cámara alta le ha proporcionado un protagonismo impensado hasta hace pocos días.

Lo cierto es que mientras la oposición lo necesita y hasta los mismos que hace poco lo denostaban prefieren no emitir la más mínima crítica hacia su persona, desde el mismísimo kirchnerismo tienden puentes hacia él. Y hasta lo ponderan, como hizo esta semana el jefe de Gabinete, nada menos, siempre propenso a desempolvar palabras originales para sus denuestos.

Ahora el propio titular de la bancada K, Miguel Pichetto, definió a Menem como “un hombre de Estado que entenderá las necesidades del Gobierno”.

Por otra parte, aclaró que el oficialismo no piensa bajar “si no hay un acuerdo racional y (los opositores) no tienen los 37 votos”.

“Nadie está obligado a perder”, graficó, disparando nuevamente contra la oposición diciendo que la oposición “se juntó para producir la derrota del Gobierno”. Puntualizó en tal sentido que “si tienen los 37 votos que dijeron, vamos a bajar y vamos a aceptar el resultado que resulte de esa sesión, pero no los tienen".

Aclaró además que no habló con el ex presidente -"si lo veo el martes voy a hablar, porque él es un hombre de Estado, seguramente pueda entender lo que estoy planteando, que el Gobierno necesita tener mayoría en las seis comisiones de gestión”-. , pero está dispuesto a hacerlo con él o con todos los senadores para obtener “un acuerdo racional” en torno a las comisiones.