sábado, 20 de febrero de 2010

BOLIVIA ABURRE

por Flavio Dalostto

¿Qué pasó con la Bolivia que nos tenía con el corazón en la boca? ¿La Bolivia de los separatismos triunfalistas, de la Media-Luna que nunca se llenaba, la de los magnicidios frustrados, la de las células terroristas, la de los estatutos ilegales, la de los coyas apaleados, la de los Puentes de Sangre, la de las leyes amordazadas por un Senado amañado, la de la Justicia cuoteada, la de los estados de facto, Larsenlandia y Menonilandia, la de los diarios basura, la de los presidentes, prefectos y dictadores matando bolivianos como hormigas, la de los presidentes inmunes e impunes haciendo genocidios como quien mea en una pared, la de los ladrones y asesinos viviendo tranquilos de sus crímenes, la del privilegio exportador aunque el Pueblo se muera de hambre e inflación, la de los fusiles apuntando a la gente, la de los ancianos sin cobertura social y los niños sin escuela? ¿A dónde se fue esa Bolivia? La que nos entretenía más que el mejor de los culebrones mejicanos. ¿Qué pasó? Bolivia aburre, y aburre porque Bolivia se empieza a parecer a un país normal.

¿Qué es un país normal? Un país unido. Un país donde no sea deporte estar planeando asesinar al presidente. Un país donde los industriales y terratenientes no financien mercenarios extranjeros para liquidar 100.000 personas en una guerra de "liberación". Un país donde se cumplan las leyes (o se empiecen a cumplir). Un país donde a nadie lo pateen por usar tal o cual ropa. Un país donde los puentes sirvan para unir y no para matar. Un país donde el senado haga leyes para beneficio de todos y no para tapar los crímenes de una minoría económica. Un país donde los jueces juzguen sin importar si el juzgado es blanco o verde, lindo o rubio, rico o pobre.

Un país donde la presencia del Estado llegue hasta el último centímetro del territorio. Un país donde los periódicos opositores hagan un esfuerzo para civilizar su odio. Un país donde el presidente pueda pisar cualquier ciudad sin ser agredido por unos pocos maleantes, que se autocalifican de "cívicos". Un país donde los terroristas y los voladores de ductos terminen presos. Un país donde los ex presidentes asesinos de gente, sean extraditados y juzgados. Un país donde los artífices de las dictaduras terminen en la cárcel (aunque sean viejitos). Un país donde los ladrones y los asesinos no se escapen de la Ley. Un país donde primero se endulza al Pueblo y después (si queda) se exporta azúcar a otros países. Un país donde los policías cuidan al Pueblo y los militares ayudan en los desastres naturales. Un país donde los ancianos y los niños sean protegidos por el Estado. Por eso, Bolivia aburre. Se empieza a parecer a un país normal.

¿Alguien escuchó en estos días algúna manifestación en Noruega? ¿Cuántas veces salió Islandia en las noticias internacionales? Son países aburridos, aburridísimos. Son países normales. ¿Algún golpe de estado en Finlandia? ¿Alguien le tiró una piedra al Duque de Luxemburgo? No. son aburridos los finlandeses y los luxemburgueses. Los bolivianos se encaminan, de a poco, a convertirse en parte de ese club exclusivo de países aburridos.

No importa. Cuanto menos Bolivia salga en las tapas de los diarios, significa que ha dejado de ser una tortuosa y rebuscada novela mexicana, y va camino de convertirse en una suave y cursi película de amor de los años 50'. No importa. Aburrida y todo, Bolivia será siempre una maravillosa Historia-Sin-Fin.