miércoles, 17 de febrero de 2010

BOLIVIA: SOBRE PATZI

PÁGINA 12 (ARGENTINA)
El candidato se fue en zigzag

Apoyado por las Federaciones de Campesinos y de Campesinas, Félix Patzi se rehusaba a soltar la candidatura luego de que fuera detenido por conducir con mucho alcohol en sangre. Ahora sin Patzi, el MAS avanza en su cometido para las elecciones del 4 de abril.

Por Sebastián Ochoa

“Hermano Presidente, tú eres muy sabio, muy disciplinado, muy ejemplar. Por eso me has botado y tienes todo el derecho, pero perdóname y que me perdonen también La Paz, El Alto y todas las provincias”, dijo entre pucheros Félix Patzi, candidato a gobernador de La Paz por el partido de Evo Morales. El Movimiento Al Socialismo (MAS) sufrió días hasta que pudo desembarazarse de Patzi, a quien el gobierno le pidió la renuncia luego de que fuera detenido por la policía por manejar con mucho alcohol en la sangre. La negativa de bajar su candidatura hizo sudar por varios días al MAS, que creyó comprometido el 80 por ciento de apoyo conseguido en este departamento en las elecciones de diciembre pasado. De nuevo tranquilo, ahora Morales busca un repuesto. El nombre que más suena es el abogado y ex constituyente, César Cocarico.

También controla el trabajo de la Asamblea Legislativa Plurinacional, de mayoría masista, que comenzó a aprobar las primeras leyes que había exigido. La más relevante por ahora es la Ley Corta, que permite al presidente designar jueces hasta diciembre, cuando en elecciones la población vote por nuevos magistrados. Fue aprobada el viernes por la noche.

La pesadilla para el MAS empezó la madrugada del 4 de febrero, cuando el hombre del líder aymara en este departamento fue detenido por la policía, que sospechó al ver su estilo zigzagueante de conducir. Al instante Morales le pidió que renunciara. Patzi –también aymara– sostuvo en conferencia de prensa que obedecería al presidente, pero las Federaciones de Campesinos y de Campesinas expresaron su apoyo al candidato etílico y amenazaron a Morales con cortar rutas si no los escuchaba.

Incluso pusieron al gobierno en un dilema, ya que la nueva Constitución establece que existe la Justicia ordinaria y la Justicia comunitaria. Ambas están en igualdad de jerarquía. La Federación de Campesinos Túpac Katari y la Federación Departamental de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias Bartolina Sisa impusieron a Patzi un castigo de justicia comunitaria: hacer 1000 adobes y pedir perdón al presidente. Cumplido esto, le permitirían continuar en carrera por la gobernación. Patzi –ex ministro de Educación y ex secretario general de la Prefectura– se disculpó ante el pueblo y las cámaras de TV, se arremangó y fue a buscar barro para los adobes. El año pasado también había sido detenido por conducir borracho.

La decisión del presidente no tenía vuelta. Envió al vicepresidente, Alvaro García Linera, y en otra oportunidad al canciller, David Choquehuanca, para pedir a Patzi la renuncia, que debía hacerse ante el Órgano Electoral Plurinacional (OEP). “Es un desastre electoral que puede tener un efecto pernicioso en contra de la candidatura oficialista, por lo que se tomó la decisión de que renuncie”, dijo Linera. “No voy a renunciar. Ya le he pedido perdón al presidente Morales”, fue la respuesta del candidato, mientras purgaba su pena comunitaria.

En el momento de su detención, Patzi había argumentado la muerte de una prima que había sido velada “según ritos aymaras”. Por eso las copas de más. Pero en el gobierno aseguraron que había estado en La Chopería, un bar de Sopocachi (barrio paceño parecido a Palermo). Al denunciar que mintió, Morales dijo que no tenía efecto el juicio comunitario.

La detención había ocurrido horas después de que el presidente emitiera un decreto según el cual todo conductor sorprendido borracho perdería para siempre la licencia de manejo, en atención a los constantes accidentes de tránsitos protagonizados por choferes beodos. “Si no hubiera sido indígena, yo creo que todo lo hubieran tapado, como siempre hacen los blancos”, dijo el candidato, que acusa por su desgracia al “entorno blancoide” de Morales, particularmente a su vicepresidente y a su ministro de Gobierno, Sacha Llorent.

El salvavidas para el gobierno vino del OEP. Aseguró que el sábado –ayer–- terminaba el tiempo para que el representante del partido (no el candidato) presentara siete documentos que viabilizaban la postulación. En el MAS volvieron a respirar. Decidieron llevar los certificados del nuevo candidato, que aún no está definido.

El jueves, pasado el temblor, Morales dio una conferencia de prensa para informar que Patzi ya no era candidato, por más que se negara a renunciar. Y aprovechó para desvirtuar los adobes de quien casi fue gobernador. “Dice que en un día había hecho 300 adobes. Es imposible. Si queremos hacer un adobe –yo ayudé a mi padre– hay que macerar el barro con la paja. Y si queremos que el adobe sea duro tienen que pasar días en esa especie de maceración.” Ayer a las 14, Patzi quedó legalmente fuera de la competencia.

Ahora el MAS puede dedicarse a las dos elecciones que Bolivia tiene en el horizonte. La primera será el 4 de abril, cuando se elijan alcaldes en los 337 municipios, gobernadores en los nueve departamentos y asambleístas departamentales. El senador Fidel Surco, todavía secretario ejecutivo de la Confederación Sindical de Comunidades Interculturales de Bolivia (Cscib), dijo sobre el caso Patzi que “políticamente va a afectar. La preocupación es bajar el 80 por ciento que habíamos consolidado” durante la consulta del 6 diciembre en La Paz, principal coto electoral del país.

Las segundas elecciones de 2010 serán el 5 de diciembre, cuando la población elija jueces sobre una nómina que establecerán los asambleístas. Según Morales, el Poder Judicial siempre fue manejado por partidos de derecha, que repartían juzgados y fiscalías entre sus militantes. Sólo falta que el Senado, también con mayoría oficialista, cumpla el trámite de aprobar la normativa. Actualmente la Cámara alta debate la Ley Marcelo Quiroga Santa Cruz, para la investigación de fortunas.

Para cubrir las acefalías en los tribunales, la Cámara de Diputados dio a Morales la potestad de designar jueces hasta que asuman los seleccionados por los cuatro millones de electores. El sistema judicial está colapsado por falta de integrantes. Se calcula que hay más de 10.000 causas atrasadas.

La oposición, aquejada por falta de legisladores, nada pudo hacer ante los dos tercios que domina el MAS. Sólo alcanzaron a denunciar la “inconstitucionalidad” de la Ley Corta.

El 2 de febrero, Morales se había reunido con sus asambleístas para pedirles que hasta antes del carnaval, que empezó ayer, dieran el visto bueno los proyectos de Ley del Seguro Agrícola, de Regularización del Derecho Propietario, la Ley Marco de Autonomías, la Ley Corta y la Ley Marcelo Quiroga Santa Cruz.