martes, 9 de febrero de 2010

CHAVEZ ACUSA A EEUU Y CANADÁ DE CONSPIRAR CON LA OPOSICIÓN GOLPISTA

PRENSA LATINA
Venezuela: se complican relaciones con Washington
Escrito por Miguel Lozano

Las relaciones de Venezuela y Estados Unidos tienden a complicarse hoy luego de un informe de inteligencia norteamericano y una ofensiva diplomática que el presidente Hugo Chávez considera parte de un plan para desestabilizar el país. Es algo bien delicado y una señal muy poderosa del imperio y su resolución de continuar atacando a Venezuela, alertó esta semana Chávez en relación con un informe al senado de su país del director de Inteligencia estadounidense, Dennis Blair.

Las acusaciones contra el gobierno venezolano incluyen limitaciones a la libertad de expresión, hostigar y reprimir a opositores y alianzas anti-estadounidenses con Cuba, Bolivia, Ecuador y Nicaragua.

Para Chávez, el informe ratifica denuncias sobre la existencia de proyectos para derrocarlo con planes que irían desde golpe de Estado, como el de Honduras, hasta el magnicidio para luego llamar a elecciones e instaurar un gobierno de derecha.

La ofensiva incluye, en opinión de las autoridades, un virulento ataque contra Venezuela también esta semana del representante de Canadá en la Organización de Estados Americanos (OEA), Pierre Giroux, en una de las reuniones de ese organismo.

Según Chávez, el gobierno de Canadá participa con Washington en el apoyo de una agenda violenta de la oposición, que en los últimos días protagonizó incidentes callejeros.

Como punta de lanza, las autoridades venezolanas consideran que la oposición está manipulando a sectores estudiantiles para "calentar las calles", crear el caos y promover con la violencia sus candidatos a las elecciones parlamentarias del próximo septiembre.

El intento más reciente se registró el pasado 4 de febrero cuando una manifestación pretendió recorrer una ruta que coincidía en cuatro puntos con una marcha de partidarios del presidente Chávez.

Ante la posibilidad de enfrentamientos, la Alcaldía de Caracas no autorizó la ruta y pidió a los organizadores una variante, pero los grupos opositores decidieron concentrarse sin permiso y tratar de llegar a la Asamblea Nacional.

La convocatoria, que en opinión del alcalde de Caracas, Jorge Rodríguez, era en realidad una provocación, concluyó con ataques a las fuerzas del orden, uno de cuyos funcionarios resultó herido por un objeto contundente.

En relación con la concentración ilegal e intento de marcha no autorizada, Chávez denunció que es parte de las acciones que intenta realizar focos subversivos de fascistas y no de verdaderos estudiantes.

Ante estas acciones y los preparativos para los comicios, el mandatario pidió a sus seguidores no dejarse provocar y tomar las calles como expresión de un activismo político permanente, llamado que tuvo su expresión en una gigantesca manifestación de apoyo en Caracas el 4 de febrero.

Esa es una de las razones por la que no podemos abandonar las calles, hay un contraataque imperial y la oposición se siente protegida, alertó.

Paralelamente voceros opositores reforzaron la batalla mediática con intentos de culpar al gobierno por problemas energéticos provocados por la sequía, resultado del fenómeno climático El Niño, en un país que depende en 70 por ciento de hidroeléctricas.

De tal forma, la ayuda que brindan en este sector Cuba, Brasil y Argentina se convirtió en centro de ataques con el argumento que se trata de una injerencia extranjera, sobre todo en el caso cubano.

El ministro de Electricidad, Alí Rodríguez, explicó que el apoyo cubano se basa en la experiencia técnica en materia de ahorro y eficiencia energética, mientras expertos brasileños rehabilitan las turbinas de la represa El Guri, la mayor del país.

Argentina, en tanto, prepara proyectos para el mejor aprovechamiento del Río Caroní, al tiempo que Rusia y otros países ofrecieron plantas termoeléctricas.

En un país polarizado previo al nuevo proceso electoral, ni siquiera el fenómeno El Niño parece ser ajeno al tema político, complicado por la activa participación de elementos foráneos como denuncian las autoridades.

La esencia de la injerencia, denuncia Chávez, es la apetencia por el petróleo y un intento por detener la marcha de gobiernos progresistas en América Latina, enfoque que en opinión de las autoridades no varió con el cambio de gobierno en Estados Unidos.