sábado, 13 de febrero de 2010

COLOMBIA: CHICOS DE LA GUERRA. 3.000 NIÑOS Y NIÑAS ASESINADOS EN ÚLTIMOS 5 AÑOS.

PÁGINA 12 (ARGENTINA)
Chicos de la guerra

Los niños son las víctimas olvidadas del largo y sangriento conflicto colombiano. Así lo concluyó una ONG de ese país, después de publicar un extenso informe que no sólo alerta sobre los casi tres mil asesinatos de niños en las últimos cinco años, sino que además denuncia el reclutamiento de entre ocho y catorce mil jóvenes para empuñar las armas, algunos de ellos con apenas seis años. “Uno de cada cuatro combatientes es un niño o una niña en los grupos armados colombianos”, advirtió el Tribunal Internacional sobre la Infancia afectada por la Guerra y la Pobreza. Las futuras generaciones colombianas, advirtió la ONG, ya son parte del conflicto. El 60 por ciento de los niños involucrados vio asesinatos, el 78 por ciento vio cadáveres mutilados y el 40 por ciento disparó un arma contra una persona.

El informe se centró en los crímenes de los paramilitares, los grupos más sanguinarios de las últimas dos décadas, y en el reclutamiento de las dos grandes guerrillas del país, las FARC y el ELN. “El reclutamiento de la infancia muta de actor en el conflicto, de grupo armado a miembro de bandas criminales y viceversa, una retroalimentación del escenario de los conflictos armados en el mundo y una realidad latente desde Colombia hasta el Africa, donde las ciudades se convierten en bombas de tiempo”, señaló la ONG, con sede en Medellín.

Los niños demuestran ser muy útiles a los grupos armados. Los más adolescentes, para combatir y los más pequeños, para ser sus ojos y oídos entre la población civil. “En Colombia no es raro encontrarse un niño de seis años que hace trabajos de inteligencia en los barrios o transporta armas”, señaló el informe. La ONG no sólo intenta concientizar sobre los crímenes contra menores de edad, sino que además advierte sobre la explosión de la guerra interna en las grandes ciudades. Después de los picos de violencia de los años ’80, los gobiernos colombianos lograron hacer retroceder los combates a las zonas rurales y selváticas del país, menos pobladas y con menos repercusión en los medios de comunicación.

Publicada para conmemorar el Día Mundial de la Utilización de Niños en Conflictos Armados, la investigación no se centra sólo en los niños soldados, sino en todos los aspectos de la guerra interna que dejan secuelas en los más jóvenes. “El VIH/SIDA y traumas psicológicos en los niños son las huellas de la violencia sexual en los conflictos, se reconoce que en las guerrillas en Colombia no utilizan protección para las relaciones sexuales, habiendo casos de enfermos de VIH entre sus filas”, advirtió la ONG, encabezada por el argentino Sergio Tapia.

La publicación también hace hincapié en la pobreza generalizada, especialmente en las zonas rurales, y en el difícil acceso a la educación y a la salud que sufren la mayoría de los niños y jóvenes. Además, casi la mitad de los cientos de miles de desplazados que escapan de la violencia y deambulan sin hogar dentro del país son menores de edad. La mayoría no recibe ayuda oficial, a pesar de los repetidos llamados de atención de agencias internacionales como la ONU y la Cruz Roja Internacional. Esa desatención por parte de los sucesivos gobiernos colombianos, concluyó el informe, facilita el reclutación y el abuso infantil.