miércoles, 17 de febrero de 2010

EL BARCO SIN RUMBO DE OBAMA SIGUE SUMANDO DESERTORES. LAS RATAS SABEN CUANDO DEBEN IRSE DE UN BARCO QUE SE HUNDE

LA NACION (ARGENTINA)
Obama, golpeado por las deserciones
El senador Evan Bayh rechazó presentarse en noviembre para renovar su banca; es el tercero en cuatro semanas

Por momentos, la impresión es similar a la de un barco sin rumbo, cuyos tripulantes comienzan a abandonarlo. El barco es el gobierno de Barack Obama, que recibió anteayer un nuevo golpe cuando otro senador demócrata -ya van tres en cuatro semanas- rechazó presentarse a las elecciones de noviembre próximo y anunció un precipitado retiro de la política, en medio de rumores de miedo a un castigo en las urnas.

El que anunció el retiro fue el senador demócrata por Indiana Evan Bayh, un abogado de 54 años de perfil moderado y conciliador. Una figura de peso cuyo nombre se barajó en dos ocasiones como potencial integrante de la fórmula presidencial demócrata. La última, cuando se lo mencionó como posible compañero de Obama.

Más allá del golpe, lo cierto es que el abrupto e imprevisto retiro de Bayh revela problemas en el frente demócrata. Y el paso entraña riesgos ciertos de que la oposición republicana capture su banca, y aumente el retroceso demócrata en el Senado, donde ahora cuenta con 59 votos sobre 100. Eso, luego de haber perdido, hace tres semanas, el quórum propio de 60 votos, una mayoría automática que le arrebató el republicano Scott Brown, tras un aplastante triunfo en las elecciones regionales de Massachusetts.

Golpeada, la Casa Blanca tuvo que salir ayer a desmentir que hubiera un éxodo. "Cualquiera que piense que [Bayh se retira] por el clima político o porque teme perder no conoce a la persona o a la política en Indiana", señaló Dan Pfeiffer, el director de comunicación de la sede gubernamental.
Pero el rumor está. "Exodo", recitaba ayer The Washington Post . "Exodo", repetía The New York Times . Y los republicanos se frotaban las manos. "El senador Bayh y los demócratas moderados en todo el país huyen despavoridos porque abandonaron a sus electores y no quieren enfrentarlos en las urnas", se regodeó el titular del Partido Republicano, Michael Steele, en un comunicado.

Lo paradójico es que las conjeturas tienen mucha más fuerza aquí que las razones de Bayh a la hora de anunciar el retiro. El legislador habló de "frustración", de "imposibilidad de realizar cosas" en un Senado "dividido" al extremo. "Siempre he querido ayudar, pero así es imposible", dijo, tras revelar que a veces, cuando sale de su casa rumbo al despacho, "más que la sensación de ir a trabajar, siento que voy a la guerra".

Con su decisión, Bayh no ayudó en nada al presidente. Obama está debilitado por la pérdida de la mayoría automática en el Senado y por el anunciado retiro de otros dos senadores: Christopher Dodd, de Connecticut, y Byron Dorgan, de Dakota del Norte.

La sensación es que los laderos huyen porque presienten que los votantes les darán la espalda en noviembre, durante las elecciones de medio término. Una encuesta del Post de ayer no parecía muy alentadora para Obama: apenas un 36% de los votantes consultados dijeron inclinarse por reelegir a su senador en esa cita. En forma coincidente, Bayh invitó al electorado a "dar una lección" en noviembre "con un voto de desplazamiento" a aquellos legisladores en ejercicio que no son capaces de "poner fin al divisionismo".

El peligro de que un republicano recupere ese escaño suena muy real en medios demócratas. De hecho, el ex senador republicano Daniel Coats, que sirvió en el Senado desde 1989 a 1999, ya había advertido que intentaría recuperar su antiguo escaño y arrebatárselo a Bayh, que ahora, se lo pone en bandeja.